Qué hacer cuando la piel no está en su mejor momento: apagada y sin luminosidad

MADRID, 24 May. –
Muchos días encontramos la piel de nuestro rostro apagada, sin luminosidad y al aplicarnos cualquier producto el resultado no es duradero. Cuando nos ocurre esto pensamos que el problema está en lo que estamos utilizando, pero no es así: la diferencia está en el estado de hidratación de la piel.
¿Por qué sucede esto? En la época estival las temperaturas ascienden y es una etapa en la que las rutinas tienden a simplificarse hasta encontrar fórmulas más ligeras y cómodas. En ese contexto, Fluff, línea de cuidado facial y corporal de Nacomi Group, ha sabido reconocer esta necesidad y su apuesta es clara: una cosmética vegana y sensorial donde las texturas ligeras, los aromas suaves y un universo visual reconocible convierten el cuidado diario en una experiencia mucho más apetecible.
“La forma en la que limpiamos e hidratamos la piel influye directamente en cómo se ve después: más luminosa, más uniforme y con un aspecto más fresco”, asegura Malgorzata Kucz, experta de producto en la marca. En los últimos años se ha hecho mucho hincapié en la importancia de limpiar nuestro rostro, pero no tanto en hidratarnos y ahí está la clave.
Y, ¿cuándo nos damos cuenta de que la piel no está hidratada? Durante el ‘make up’, si sentimos que el maquillaje no se “asienta igual” es un claro reflejo de que a nuestra piel le hace falta hidratación. Y no solo al maquillarnos, también cuando nos aplicamos fragancias: “Las fragancias evolucionan de forma diferente sobre una piel bien hidratada”, asegura Kucz.
Para que los ‘bad skin days’ dejen de ser un problema, Fluff ha compartido cinco claves para identificar la deshidratación y preparar la piel:
FENÓMENO DE LA ‘BASE ABSORBIDA’
Una piel deshidratada “succiona” cualquier rastro de humedad de la fórmula de maquillaje que utilicemos, dejando solo el pigmento en seco. Es importante crear una barrera de hidratación para que el producto no compita con las reservas de agua de tu dermis.
PROTECCIÓN SOLAR COMO SELLADOR DE HUMEDAD
Es el paso más importante porque sella todo el tratamiento anterior, ya que al usar un fotoprotector bien formulado mantienes la piel estable, evitando así que el maquillaje se oxide. En este caso, la crema facial hidratante vainilla con FPS50 de Fluff combina protección UVA y UVB con ceramidas, pantenol y extracto de vainilla, que ayuda a hidratar, reforzar la barrera cutánea y aportar confort sin sensación grasa.
EL ‘RESET’ CUTÁNEO ES LA BUENA LIMPIEZA

El error más común es pensar que para limpiar hay que dejar la piel ‘tirante’ y no, no es verdad. Esa sensación es signo de que la barrera cutánea está dañada. Para afrontar esto, la clave está en el uso de texturas que disuelvan el pigmento y la polución sin retirar los aceites naturales. El bálsamo desmaquillante con aroma a vainilla de Fluff, de textura fundente se transforma en un aceite sedoso que elimina incluso el maquillaje waterproof sin sensación de tirantez, además de nutrir y calmar ¿El resultado? Una piel suave y confortable.
IDENTIFICA LA SED DE TU PIEL
Aprender a diferenciar entre piel seca y deshidratada es de gran ayuda. Si al aplicar productos en polvo o base notas que aparecen zonas cuarteadas en las mejillas, tu piel te está gritando que necesita agua.
LA PIEL DEL CUERPO COMO ANCLA DEL PERFUME
Otro tips para saber si nuestra piel está a falta de lípidos es sentir que la fragancia no tiene un efecto duradero, ya que la piel deshidratada es incapaz de retener moléculas de perfume. Aplicar una hidratación corporal profunda en los puntos de pulso actúa como un ‘imán’ para el perfume. El ‘body lotion’ con vitamina C, de textura ligera y de rápida absorción permite una piel hidratada, luminosa y revitalizadora.

El cuidado de la piel también puede ser algo divertido y cercano. “La experiencia de uso es tan importante como la fórmula porque influye directamente en cómo conectamos con un producto” explica Margorzata y, en ese sentido, Fluff tiene la línea de cuidado facial y corporal ideal para identificar la sed de nuestra piel.
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