El 10 Sentidos celebra 15 años centrado en la naturaleza, la emergencia climática y la «belleza necesaria»

El 10 Sentidos celebra 15 años centrado en la naturaleza, la emergencia climática y la "belleza necesaria"
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   VALÈNCIA, 14 May. (Agencias) –

   El Festival 10 Sentidos celebra este año su 15 edición en la que, con el lema ‘Naturaleza Viva Vol. 02’, inundará diversos espacios de València del 14 al 26 de mayo para trascencer «la mera observación del entorno» y «situarse en el centro de la resiliencia activa». Con ello quiere reafirmar que la responsabilidad ambiental es, ante todo, «un acto de amor hacia el futuro; un ecosistema donde cada performance es una semilla y cada espectador, un agente de cambio».

   Las directoras del certamen, Meritxell Barberá e Inma García, han presentado la programación de esta edición en un encuentro que ha contado, entre otros, con la presencia del director del Consorcio de Museos, Nicolás Bugeda; el vicerrector de Cultura y Deportes de la Universitat de València, Albert Moncusí; el director de Espacio Inestable, Jacobo Pallarés; directores de la Sala Off, Pedro Giménez y Verónica Martínez, y Mónica de Quesada, consejera delegada de Pavapark.

   Para Meritxell Barberá, directora artística, «en el festival 10 Sentidos, la danza y la escena valenciana e internacional se entrelazan para demostrar que, frente a la aridez del contexto actual, la creatividad es el único suelo fértil capaz de regenerarnos. Queremos que València respire este festival como un ejercicio de supervivencia colectiva y de belleza necesaria».

   En un contexto de emergencia climática, el festival se transforma en un ecosistema artístico donde la danza, el teatro y las artes visuales no solo denuncian el colapso, sino que celebran la «fecundación de lo nuevo», al tiempo que reivindican «la creatividad como el recurso más renovable y potente» que existe para «imaginar el mañana».

   Bajo la dirección dramatúrgica de la creadora Paola de Diego y el paisaje sonoro del pianista Ignasi Terraza, la inauguración del festival, que se celebrará a partir de las 19:30 horas de este jueves en el Parque de Cabecera, explorará los límites del equilibrio humano.

   Desde la fisicidad radical de los performers de parkour y danza experimental Matt McCreary & Charles Auguste, cuyas acrobacias desafían las leyes de la física urbana, hasta la elegancia de La Corcoles, que en su pieza ‘H’ navegará por la cuerda floja del funambulismo a cinco metros de altura, la apertura será «una declaración de intenciones sobre la fragilidad y la fuerza de nuestros refugios climáticos».

   Esta búsqueda de armonía se trasladará este viernes a l’Albufera de València, donde la artista noruega Helle Siljeholm propone una «travesía inmersiva» por el latido del humedal. En este escenario natural, un grupo coral de mujeres traducirá el canto de las aves al lenguaje humano, convirtiendo el paisaje en una «pintura viva».

   Esta «escucha profunda» del territorio encontrará su eco el 16 de mayo en Las Naves con ‘Crying Glacier’, de Ludwig Berger, una instalación que registra la «gramática del deshielo» del glaciar Morteratsch para confrontarnos con el sonido de lo que se desvanece. La jornada culminará en el Palau de la Música con el concierto de la banda sonora de Interstellar, un viaje sinfónico hacia la resiliencia que nos obliga a elegir entre abandonar nuestro hogar o salvarlo.

   El festival recorrerá también diversas geografías del conflicto y la esperanza, donde el cuerpo se convierte en el tribunal de los derechos de la tierra. Desde el Museo de Bellas Artes, el artista senegalés Pisco encarnará el grito de la naturaleza en ‘Droits de la Nature’, mientras que en el Teatre Principal, la compañía laGeste | Stereo48 presentará ‘Badke (remix)’, una mezcla de danza contemporánea y danza folclórica palestina que reivindica la celebración como forma de resistencia.

   La escena nacional aportará miradas críticas sobre el mundo que construimos. Arantxa Cortés presentará en el Centre del Carme una ‘Medea’ reinventada como refugiada climática enfrentada a la eco-ansiedad de la maternidad, mientras que Juan Ayala y Miguel Oyarzun invitarán al público a la Sala Matilde Salvador para habitar la grieta generacional en ‘Colapso’, una asamblea urgente sobre los límites del crecimiento.

   Esta preocupación por el patrimonio y el espacio se reflejará también en la propuesta de Gaston Core, quien en ‘Como si todo esto fuera a desaparecer’ firmará un réquiem por la identidad urbana frente a la gentrificación.

   El festival cerrará su ciclo vital con propuestas que abrazan la interdependencia y el rito. Desde la danza inclusiva de Cie BewegGrund en ‘Forest’, una meditación sobre el apoyo mutuo inspirada en las raíces de los árboles, hasta la explosión ancestral de Dewey Dell con ‘Le Sacre du Printemps’ en el Teatre El Musical, donde la muerte se entiende como el abono necesario para la primavera.

CL11