EEUU acelera su empuje diplomático sobre Sáhara Occidental con el plan de autonomía de Marruecos como base

EEUU acelera su empuje diplomático sobre Sáhara Occidental con el plan de autonomía de Marruecos como base
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MADRID, 9 May. Agencias –

Las autoridades de Estados Unidos mantienen activo su empuje diplomático para intentar lograr un acuerdo que ponga fin al conflicto en la antigua colonia española de Sáhara Occidental, un hecho reflejado en la reciente visita a Argelia y Marruecos por parte del vicesecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, quien puso sobre la mesa asuntos relacionados con la economía, el comercio y la cooperación de seguridad, si bien siempre a partir del reconocimiento de Washington a la soberanía marroquí sobre el territorio saharaui y su apoyo al plan de autonomía, rechazado de plano por el Frente Polisario.

Landau se desplazó el 27 de abril a Argelia, donde inició una pequeña gira regional que días después le llevó a Marruecos, antes de regresar el 1 de mayo, después de varias jornadas de contactos con altos cargos de ambos países, enmarcados en las recientes rondas de conversaciones para abordar el contencioso de Sáhara Occidental en Madrid y Washington, sobre las que hasta ahora no han trascendido muchos detalles.

Un portavoz del Departamento de Estado ha especificado en declaraciones a los medios que Landau «reafirmó durante sus interacciones con funcionarios argelinos y marroquíes el apoyo de Estados Unidos a los esfuerzos para lograr una solución mutuamente aceptable para poner fin a la disputa en Sáhara Occidental», algo en principio complejo debido al rechazo del Polisario al plan de autonomía de Marruecos, considerado por Washington como base para el proceso de paz.

De hecho, este portavoz ha incidido en que la Administración de Donald Trump «reconoce la soberanía marroquí sobre Sáhara Occidental y apoya la seria, creíble y realista propuesta de autonomía de Marruecos como una base para una solución justa, duradera y mutuamente aceptable a esta disputa territorial de larga data», sin dar detalles sobre cómo conjugar esta posibilidad con la postura del Polisario, respaldado por Argelia.

Sin embargo, sí ha detallado que entre los objetivos de la visita de Landau estaba «hacer avanzar las prioridades económicas, tecnológicas y de seguridad en el norte de África» en el marco de la política de ‘Estados Unidos primero’ propugnada por el inquilino de la Casa Blanca, lo que deja entrever que los contactos acometidos fueron más allá de abordar la situación actual del conflicto y habrían tratado otros aspectos a medio y largo plazo.

«Durante su visita al norte de África, el vicesecretario Landau reafirmó el compromiso de Estados Unidos a la hora de colaborar con Argelia y Marruecos en la expansión de los intereses comerciales, la innovación tecnológica y la seguridad regional», ha argüido, remarcando el acento en la asuntos de seguridad que tuvieran estas reuniones.

CONVERSACIONES SOBRE SEGURIDAD

De esta forma, ha especificado que tanto Landau como el embajador estadounidense en Marruecos, Duke Buchan –quien esta semana ha viajado a Dajla, desatando las críticas del Polisario–, se reunieron con militares marroquíes y estadounidenses que «trabajan juntos» en la base aérea de Ben Guerir, ubicada en la región de Marrakech-Safi (centro).

«Esta interacción resaltó la sólida cooperación codo con codo en materia de cooperación en defensa, que apuntala la relación bilateral y protege los intereses estratégicos compartidos», ha dicho el portavoz, después de años de profundización de los lazos entre ambos países, algo que llevó a Trump a reconocer a finales de 2020 –poco antes del fin de su primer mandato– la soberanía marroquí sobre Sáhara Occidental.

Si bien la relación en materia de defensa con Marruecos es conocida, el portavoz ha apuntado también a la relevancia de las reuniones centradas en seguridad mantenidas por Landau en Argelia, donde se reunió con el presidente del país, Abdelmayid Tebune, un encuentro en el que estuvo presente el comandante del Mando África de Estados Unidos (AFRICOM), Dagvin Anderson.

«El vicesecretario y el general Anderson se reunieron con el presidente Tebune para avanzar en un compromiso compartido con la paz regional a través de una expansión de la cooperación bilateral de seguridad y una priorización de las asociaciones estratégicas para potenciar una estabilidad y prosperidad a largo plazo», ha zanjado, sin hacer mención a si parte de este proceso pasa precisamente por la resolución del conflicto en Sáhara Occidental, epicentro desde hace décadas de las tensiones entre Rabat y Argel.

UN PROBLEMA QUE «NO BENEFICIA A NADIE»

Landau, que no ha dado detalles sobre el contenido de sus contactos en Argelia y Marruecos, sí aprovechó esta semana para asegurar que Washington «está intentando ser de ayuda» a la hora de resolver «la disputa de larga data» sobre Sáhara Occidental, que según Naciones Unidas sigue siendo un territorio no autónomo pendiente de descolonización, siendo España la potencia administradora ‘de iure’.

«Este conflicto debió haberse resuelto hace muchos, muchos años. No va en favor de los intereses de nadie. No va en favor de los intereses de las personas que viven en los campamentos –en referencia a los refugiados saharauis en campos en Argelia, donde viven en condiciones precarias desde hace cinco décadas–, ni de Marruecos, ni de Argelia. De nadie», dijo.

Landau, que insistió en el plan de autonomía como «única» vía creíble –en un contexto en el que el documento ha recibido cada vez más apoyos, incluidos los de España y Francia, además de una resolución aprobada en octubre de 2025 por el Consejo de Seguridad de la ONU–, reafirmó en la relevancia de «un desarrollo económico» como motor para lograr una solución.

«Una de las vías a través de las cuales puede animarse a que se logre un acuerdo así y que sea bueno para todos es precisamente animar el desarrollo económico en el área», argumentó. «Creo que si hay oportunidades económicas en lugares como Dajla, eso va a dar una base para decir al Polisario que es ridículo tener a gente en campamentos 50 años mientras hay un progreso económico importante», agregó.

«Esperamos tener una relación económica positiva con Argelia y Marruecos, porque creo que hay importantes oportunidades económicas que pueden beneficiar a todos, incluido el pueblo saharaui», defendió, antes de reiterar que Washington busca «un acuerdo que pueda ser respaldado por todos» y alertar de que «la ventana para lograrlo no estará abierta de forma indefinida».

Por el momento, se desconoce si Washington volverá a acoger un encuentro como el de febrero –que tuvo lugar poco después de una reunión en su Embajada en Madrid en la que participaron además delegaciones del Frente Polisario y Mauritania–, si bien fuentes gubernamentales marroquíes citadas por el medio Assahifa han adelantado que podría tener lugar en los próximos días, sin confirmación oficial.

Sin embargo, parece que la presión de Estados Unidos y su apoyo al plan de autonomía podría redefinir la situación y socavar las reclamaciones históricas del Polisario, especialmente a raíz de la citada resolución de la ONU, que pidió tomar el documento de Marruecos «como base» para «unas conversaciones sin condiciones previas».

La resolución, que aboga por «una solución política definitiva y aceptable» para todas las partes «que contemple la libre determinación del pueblo de Sáhara Occidental», reconoce además que «una verdadera autonomía podría ser el resultado más factible».

Tras su encuentro con Landau, el propio Tebune recordó que «hay una resolución de la ONU que está avanzando, sin fricciones entre Argelia y Estados Unidos», en un tono más sosegado que otras posturas oficiales de Argel sobre el contencioso, sin emplear las habituales referencias al derecho de autodeterminación el pueblo saharaui, cada vez más encajonado en la vía diplomática por los virajes a nivel internacional.

CL11