El impacto de la guerra en Irán y el precio de la vivienda agravan la asfixia del 60% de autónomos, según UPTA
MADRID 28 Abr. Agencias –
La presión fiscal, el encarecimiento generalizado de los costes de producción derivado del impacto de la guerra en Irán y el aumento del precio de la vivienda están agravando la situación de los trabajadores autónomos, ya que el 60% del colectivo identifica los impuestos elevados y el encarecimiento generalizado de los costes como sus principales problemas, según el Observatorio Económico del Trabajo Autónomo de UPTA España.
El análisis refleja una tendencia estructural que se ha intensificado en los últimos meses, en un contexto de inestabilidad internacional, inflación persistente y subida simultánea de costes tanto productivos como residenciales.
Según se recoge en el estudio de UPTA, el impacto del conflicto en Irán ha contribuido a un encarecimiento generalizado de los costes de producción, especialmente en energía, transporte y materias primas.
Esta volatilidad de los mercados energéticos ha provocado subidas en carburantes y electricidad, elementos que pueden representar entre el 20% y el 25% de los costes operativos en numerosos pequeños negocios, y que se ha trasladado de forma transversal a la economía, afectando a prácticamente todos los sectores de actividad.
Junto a ello, el fuerte encarecimiento de la vivienda, que continúa tensionando la economía de los hogares, está reduciendo de forma significativa la capacidad de inversión y supervivencia de muchos pequeños negocios.
Según recoge UPTA, el precio de la vivienda ha registrado subidas interanuales cercanas al 10-14% en zonas urbanas; el alquiler residencial acumula incrementos superiores al 30% desde 2019, mientras que el alquiler de locales comerciales ha aumentado entre un 15% y un 25% en los últimos años en zonas céntricas y comerciales.
EL IVA FRANQUICIADO ES INSUFICIENTE FRENTE A LA PRESIÓN INFLACIONISTA
En este contexto, el presidente de UPTA, Eduardo Abad, ha advertido de que medidas como el denominado IVA de franquiciado, que podría beneficiar a unos 400.000 autónomos, son «insuficientes» en este contexto inflacionista, ya que no abordan los problemas estructurales del modelo económico.
«Los autónomos están soportando una presión fiscal elevada, un encarecimiento generalizado de los costes derivado del contexto internacional y, además, el impacto directo de la subida de la vivienda y de los alquileres de locales comerciales. Es una combinación que está ahogando literalmente la actividad de miles de pequeños negocios en España. Las medidas parciales no están dando respuesta a la realidad del colectivo», ha avisado.
Por ello, Abad ha insistido en una actuación «estructural y coordinada», insistiendo en que «no se puede seguir abordando esta situación con medidas aisladas mientras los autónomos siguen perdiendo capacidad económica mes a mes».
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