Mora celebra una Fiesta del Olivo de récord con la asistencia de más de 50.000 personas
El municipio celebra el alto nivel de participación de los jóvenes en una fiesta tradicional
MORA (TOLEDO), 27 Agencias
Las calles de Mora (Toledo) se han inundado un año más de blusas negras y grises en la celebración de su LXVIII Fiesta del Olivo. Una fiesta de Interés Turístico Nacional que ha vuelto a vuelto a batir records con la asistencia de más de 50.000 personas, entre morachos y visitantes.
Durante tres días, desde el 25 de abril, el municipio ha desplegado una extensa programación cultural y de entretenimiento, con eventos tan emblemáticos como el Concurso de Lanzamiento de Huesos de Aceituna, el Concurso de Poda de Olivar o el desfile de Carros y Carrozas, alma central de la fiesta.
Un desfile que, según ha explicado a los medios el miembro de la organización de la Fiesta, José Luís Martín García-Ochoa, también ha batido récords. «Participan 18 carrozas, hay 7 carros engalanados, luego están las dos carrozas de la reina mayor, la reina infantil, la banda de música, lógicamente, y tres grupos de baile folclórico», explica José Luis Martín.
Las carrozas, de las más variopintas temáticas, son construidas por peñas del municipio que trabajan en ellas desde el mes de enero. Pablo de la Peña El Rebujal, con una carroza en este caso que representa un tanque con movimiento de la torre, destaca el enorme trabajo que supone su montaje.
«Empezamos la primera semana de febrero, ya un mes tarde, y nos hemos visto muy apurados» explica. «Anoche a las doce y media acabamos la carroza», añade.
Pablo valora además del número de participantes, el alto nivel de las carrozas. «Nosotros siempre en la nave hacemos un ranking y este año yo por lo menos tenía muy complicado hacer el ranking, básicamente porque había muchísimas carrozas, muy buena y muy buen nivel», afirma en este sentido.
Aunque sin descuidar la posibilidad de ganar el concurso a la mejor carroza del desfile, para sus compañeros Daniel y Abel participar en el desfile ya es un motivo de celebración. «Yo me conformo con lo que he pasado, con lo bien que me lo pasa ahora mismo», señala Daniel. «Lo importante es participar y pasarlo bien y disfrutarlo siempre intentar hacer una buena carroza», añade Abel.
La peña El Rebujal participa por segundo año, con la mayoría de sus componentes entre los 18 y 19 años. Un elemento de juventud de comparten con la peña El Acerruco. Paula y Miguel, participantes de esta carroza, destacan el tema elegido «la casa de Up» como representación de que «estamos volando un poco de nuestro pueblo nosotros, para ir a estudiar algunos, otros a trabajar, pero que aún así representa igual que nuestras raíces siguen aquí».
Un elemento de juventud que también destacan y celebran desde la organización del evento. «De las 18 carrozas que van a participar, pues te voy a decir que el 90% están realizadas por gente de entre 18, 20 y 22 años, gente muy joven, muy joven, muy joven, y eso es muy importante porque son la gente joven la que tiene que dar auge y fuerza a la Fiesta del Olivo», señala José Luis Martín.
«En la Fiesta del Olivo todo el mundo vuelve, para nosotros es algo sagrado lo reivindicamos donde vamos y estudiamos fuera donde somos pero siempre vaya», relatan orgullosos Paula y Miguel.
CITA INELUDIBLE
Más allá de las peñas, toda la sociedad de Mora se vuelca en la celebración de la Fiesta. Ángela Aguirre, oboe de la Banda Municipal de Música de Mora, señala que a pesar de vivir fuera de la localidad desde hace años, continúa acudiendo para participar activamente.
«Estoy viviendo en Barcelona desde hace cuatro años, pero soy moracha y por eso cada año bajo porque es una fiesta que es imposible perdernos», explica. «La mayoría de componentes de la banda de música, mucha gente vive fuera, el director también es de fuera y está muy comprometido», añade.
Y más allá de la sociedad de Mora, la cita crece con una creciente participación de personas de fuera, como los grupos folklóricos llegados desde Aljamesí (Valencia) y de Moral de Calatrava (Ciudad Real).
Un crecimiento que también se deja sentir en la fama que adquiere la fiesta más allá de Mora. No en vano, la reina de la Fiesta de esta edición, Marina Revenga, se atreve a valorar que se trata de unos días en los que el pueblo se convierte «un poco en el centro del mundo gracias al olivo».
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