25 abril 2026

Concentración por la visibilidad lésbica: «Queremos que se nos vea, se nos escuche y nombre para vivir en libertad»

Concentración por la visibilidad lésbica: "Queremos que se nos vea, se nos escuche y nombre para vivir en libertad"
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LOGROÑO, 25 Abr. Diario Dia –

La Asociación GYLDA LGTBI+ ha celebrado esta tarde una concentración, con motivo del Día internacional de la visibilidad lésbica, con el fin de que «se nos vea, se nos escuche y se nos nombre». Reivindican así una «visibilidad lésbica real, federal y combativa» para existir y vivir en libertad «en cada rincón del territorio».

Dentro de las actividades del ciclo Abril Bollero, la cita de esta tarde ha tenido lugar en la plaza del Mercado de Logroño, pasadas las 19,30 horas. Posteriormente la fiesta ha continuado con un concierto conmemorativo del grupo Comunión y sesión DJ con la riojana BuckuR.

La portavoz de la concentración, Rocío Giraudo, ha explicado que el Día de la visibilidad lésbica se celebra desde el año 2008 y, en esta ocasión, bajo el lema: ‘Nuestra visibilidad también es un acto de igualdad’.

Como ha destacado, estas citas son necesarias porque «estamos atravesadas por la doble diana de ser un colectivo que recibe discriminación y en una estructura patriarcal por ser mujeres y también recibimos otra doble discriminación por mantener relaciones sexoafectivas con otras mujeres».

Por ello desde la Asociación han querido alzar la voz «no solo para decir que existimos, sino para afirmar que nuestra existencia es un acto político».

«NO ES UNA MODA»

Como han destacado en un manifiesto que han leído entre varias personas, la visibilidad lésbica «no es una moda ideológica» es la herramienta «con la que derribamos el silencio impuesto hacia nuestra identidades».

Reconocen su lucha como un tejido de identidades que atraviesa todos los rincones de nuestro territorio. «Nuestra estructura es federal porque entendemos que la opresión no es uniforme, pero nuestra respuesta sí es colectiva».

Desde Gylda han reivindicado políticas públicas que lleguen a cada municipio, a cada entorno rural y a cada comunidad autónoma y exigen «que la diversidad sea respetada desde la autonomía de los territorios, garantizando que ninguna lesbiana, viva donde viva, carezca de derechos o protección».

Desde la Asociación apuestan también por una alianza federal donde la solidaridad entre territorios sea el motor de nuestra emancipación. «Nos presentamos hoy aquí con una convicción clara: la reivindicación de los derechos, la visibilidad y la presencia de las mujeres que sienten atracción y/o deseo hacia otras mujeres en el espacio público es, en sí misma, una acción de igualdad».

Este día tiene un objetivo preciso «visibilizar una realidad históricamente invisibilizada y generar espacios de reconocimiento, participación y convivencia donde nuestras vidas dejen de ser un secreto y pasen a ser referentes».

En un contexto donde todavía persisten los estigmas, los silencios y las discriminaciones hacia las mujeres que tienen, han tenido o tendrán relación con otras mujeres, estos espacios híbridos -reivindicativos y culturales a la vez- se vuelven especialmente eficaces.

«VÍA PARA ROMPER PREJUICIOS»

«Son la vía para romper prejuicios y para conectar con las generaciones más jóvenes, con aquellas lesbianas y bisexuales que no siempre encuentran su lugar en formatos tradicionales como charlas o mesas redondas, pero que sí encuentran en la cultura un espacio de identificación, participación y seguridad», han destacado en el comunicado.

Por todo ello, han afirmado, «nuestra presencia hoy tiene un impacto social profundo: situamos nuestras realidades en el centro de la esfera pública, rompiendo estereotipos y favoreciendo la empatía de toda la sociedad».

La visibilidad no es solo celebración; es también una herramienta de transformación social y de prevención de la discriminación.

Todo porque, al visibilizar nuestra diversidad, «no solo construimos espacios seguros fundamentales para nuestro bienestar emocional, sino que contribuimos a la cohesión social y a la prevención de actitudes LGTBIfóbicas y machistas».

«No pedimos permiso para ser; exigimos las condiciones necesarias para vivir con dignidad».

Con todo ello piden la no patologización y el fin de la utilización de nuestras corporalidades y capacidades como un fetiche.

Proclaman con orgullo «que todos los cuerpos lésbicos son válidos y deseables».

ESPACIOS SEGUROS Y LIBRES

Exigen espacios seguros y libres de discriminación hacia la diversidad de las mujeres sáficas, «desterrando definitivamente la bifobia, transfobia y plumofobia de nuestros propios círculos sociales».

Reivindican la igualdad real para las familias de mujeres homoparentales y monoparentales demandando políticas públicas que terminen con nuestra situación de especial vulnerabilidad.

Del mismo modo, «exigimos el abordaje de las violencias que también se producen en las relaciones entre mujeres; realidades que tienen consecuencias sobre las víctimas y que requieren de una atención específica».

También piden una atención sanitaria especializada, digna y formada en nuestras distintas corporalidades, reconociendo que las lesbianas también podemos ser mujeres trans o intersex. «El personal sanitario debe estar capacitado para atendernos de forma adecuada, inclusiva y sin discriminación».

«NO VAMOS A PEDIR PERMISO PARA EXISTIR»

Finalmente, reivindican la ocupación de todos los espacios: desde los gestos más cotidianos hasta los espacios de liderazgo. «Porque no vamos a pedir permiso para existir, vamos a ocupar el espacio que nos corresponde».

«Porque nuestra existencia no pide permiso, nuestra visibilidad es un derecho y nuestra alegría es nuestra mayor victoria. Que se nos vea, que se nos escuche y que se nos nombre es importante», finaliza el manifiesto.

CL11