El decano de la Facultad de Filosofía defiende que el campo de las Humanidades contribuye a crear riqueza en la región
SANTANDER, 24 Abr. Agencias –
El decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cantabria (UC), Javier Añibarro, ha defendido que los estudios que se realizan en sus aulas «no solo contribuyen al conocimiento de la sociedad a través de la investigación», sino que el campo de las Humanidades y las Ciencias Sociales, «al contrario de lo que a veces se cree», también contribuye a crear y atraer riqueza a la región.
Así lo ha destacado durante la celebración de la festividad de San Isidoro de Sevilla, patrono de la Facultad, en un acto en el Aula Magna en el que también han participado la vicerrectora de Cultura y Transferencia a la Sociedad, Rebeca Saavedra; la directora general de Cultura y patrimonio Histórico, Eva Guillermina Fernández; el segundo teniente de alcalde de Santander, Javier García, y el delegado de centro, Alejandro Montoro.
En su primer año al frente de este centro, Añibarro ha destacado que esta Facultad forma a personas «altamente cualificadas» que acaban trabajando en archivos, bibliotecas o museos de nuestra comunidad, lo que supone «otra fuente de riqueza, no solo cultural, sino también económica».
Sobre este punto, ha avanzado que esta tendencia va a aumentar debido a la futura apertura del Archivo Lafuente dentro del Museo Reina Sofía y la ampliación de la nueva sede del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria (MUPAC), junto a centros consolidados como el Centro Botín o el Museo Marítimo del Cantábrico, que «contribuirán a atraer un turismo de élite: con estudios altos y alta capacidad económica».
«Los profesores de Filosofía y Letras estamos formando a nuestros alumnos para que aspiren a ser los profesionales que llenen de contenido esos centros. Y ojalá, algún día, también a dirigirlos. Por eso puedo decir que el futuro del historiador en Cantabria es prometedor», ha manifestado.
En cuanto a los estudios de Geografía, ha señalado que los profesores analizan en sus clases «problemas muy reales de Cantabria», como los motivos de los incendios forestales, la despoblación, las consecuencias económicas y sociales de planes urbanísticos «mal planteados», el impacto del turismo estacional en recursos como el agua o «por qué el lobo se ha convertido en un problema tan incómodo de tratar».
«Si el historiador genera conocimiento que atrae a gente, el geógrafo lo genera para optimizar el medio, simplificar información espacial muy compleja y evitar costosos problemas futuros. Ambos contribuimos a mejorar nuestra sociedad», ha explicado el decano, que ha indicado que «debemos trabajar todos juntos para atraer a los futuros estudiantes».
PREMIOS Y DISTINCIONES
Tras la intervención del decano se entregaron los premios y distinciones, con un reconocimiento a los Alumni de la XXX promoción, que en la licenciatura de Geografía (cursos 2006-2010) correspondió a Lorena Navarrete Fernández y en Historia (2006-2011) a Elena Redondo Pérez.
En cuanto a los Mejores Expedientes del curso 2024-2025, recayeron en el grado en Geografía y Ordenación del Territorio en Lucía Miñón Calvo-Manzano y en el de Historia en Alejandro Desiré Valdor.
En los másteres universitarios, el alumnado con mejores calificaciones fue, en Historia Contemporánea (Plan 2009), Juan Carlos Teixeira; Historia Contemporánea (Plan 2023), Matías Adrián Marinozzi; ‘Del Mediterráneo al Atlántico: la construcción de Europa entre el Mundo Antiguo y Medieval’, Isabel Barquinero; ‘Historia Moderna: Monarquía de España siglos XVI-XVIII’, David López; Patrimonio Histórico y Territorial, Inés Cia; Prehistoria y Arqueología, Alberto Puente; y Recursos Territoriales y Estrategias de Ordenación, Carlos Pérez.
También se ofreció un reconocimiento a los miembros de la comunidad universitaria de la Facultad de Filosofía y Letras que a lo largo del presente curso cumplieron 25 años de servicio, y se rindió un homenaje a los recién jubilados.
La vicerrectora, que se formó en este centro, cerró el acto dedicando unas palabras al nuevo decano, que cree que tiene «el reto de dirigir esta Facultad en un momento en el que parece que el cambio histórico se acelera».
«En su capacidad para responder con eficacia y agilidad, pero también con imaginación y talante a las necesidades de los diferentes colectivos que habitamos este centro y a los distintos desafíos que se vayan presentando residirá el grado de su éxito, y, por extensión, el nuestro como miembros de esta comunidad».
Saavedra explicó que existen «herramientas poderosas para desarrollar esta tarea», como la formación humanística y en ciencias sociales, que aportan pensamiento crítico, capacidad de análisis y creatividad, «competencias claves para afrontar cualquier circunstancia, por complicada que esta sea».
CL11
