23 abril 2026

La actividad privada de la eurozona se contrae por primera vez desde 2024 por el impacto de Irán, según PMI

La actividad privada de la eurozona se contrae por primera vez desde 2024 por el impacto de Irán, según PMI
Compartir esto:

MADRID 23 Abr. Diario Dia –

La actividad del sector privado de la zona euro se ha deteriorado en abril como consecuencia del impacto del conflicto en Oriente Próximo sobre el sector servicios, lo que ha llevado al índice compuesto PMI a contraerse por primera vez desde finales de 2024, según el avance del dato publicado por S&P Global Market Intelligence.

En concreto, el PMI compuesto para la zona euro se ha situado en abril en 48,6 puntos desde los 50,7 del mes anterior, su peor lectura en 17 meses, después de que el PMI de servicios haya caído a 47,4 puntos, frente a los 50,2 del mes anterior, su mínimo en 62 meses, en contraste con la mejora observada en el PMI manufacturero, que ha subido a 52,2 enteros desde los 51,6 de marzo, en máximos de 47 meses.

«La zona euro se enfrenta a crecientes problemas económicos derivados de la guerra en Oriente Próximo, lo que supone una gran contrariedad para los responsables de la política monetaria», ha resumido Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, después de que el conflicto haya desacelerado la economía en abril a la vez que ha impulsado significativamente al alza la inflación.

«La creciente escasez generalizada de oferta amenaza con frenar aún más el crecimiento y añade una mayor presión alcista en los precios para las próximas semanas», ha advertido el experto, para quien el dato adelantado del PMI compuesto sugiere una tasa trimestral de descenso del PIB del 0,1% tras el crecimiento del 0,2% en el primer trimestre.

En el mes de abril, el declive de la actividad privada se concentró en el sector servicios y fue generalizada en toda la región. En Alemania, la actividad total disminuyó por primera vez en once meses, mientras que en Francia lo hizo al ritmo más intenso desde febrero de 2025, mientras que, en el resto de la zona euro, se registró una ligera caída de la actividad total.

En este sentido, los nuevos pedidos disminuyeron por segundo mes consecutivo y lo hicieron al ritmo más acelerado en casi 18 meses, debido principalmente a la caída de los nuevos pedidos en el sector servicios, ya que los encargos recibidos en el sector manufacturero aumentaron al ritmo más rápido de los últimos cuatro años, aunque esto reflejó en parte la preocupación de los clientes que buscaban asegurar sus compras ante el aumento de precios y la escasez de suministros.

En concordancia con la tendencia observada en marzo tras desatarse la guerra en Oriente Próximo, las presiones inflacionistas se fortalecieron en abril, después de que los costes de los insumos aumentaran al ritmo más rápido desde finales de 2022, mientras que la inflación en los precios cobrados alcanzó su máximo de 37 meses.

«Los costes de los insumos y los precios de venta ya se han disparado», ha señalado Williamson, añadiendo que el BCE vuelve a tener la «ingrata tarea» de decidir si sube los tipos de interés ante la preocupante situación inflacionista o si este pico de precios será momentáneo y su enfoque debería centrarse en evitar que la economía se deslice aún más hacia una recesión.

«Aunque posponer cualquier decisión podría empeorar cualquiera de estos dos escenarios, sería comprensible que los responsables de la fijación de los tipos de interés esperaran hasta tener más claridad sobre la situación, tanto en términos del conflicto como de la evaluación de la salud económica de la zona euro», ha apostillado.

CL8