Rajoy «El Asturiano», vigilancias a los Bárcenas y el papel de Villarejo, claves de la segunda semana de ‘Kitchen’
MADRID, 18 Abr. (Agencias) –
Los motes de «El Asturiano» y «El Barbas», con los que la presunta trama se refería al expresidente de Gobierno Mariano Rajoy; las vigilancias policiales a Rosalía Iglesias, esposa del extesorero del PP Luis Bárcenas; y el papel de comisario jubilado José Manuel Villarejo han aflorado en la segunda semana en el juicio de la Audiencia Nacional (AN) a la ‘Operación Kitchen’, con las declaraciones del investigador del caso y el exdirector de la Policía Ignacio Cosidó, entre otros.
Han sido estos los momentos más destacados de la segunda semana del juicio por el presunto operativo parapolicial orquestado por el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy para robar información a Bárcenas, después de que la primera se centrara en las cuestiones previas.
En una larga declaración de 12 horas ante el tribunal, repartida en dos días, el inspector de la Unidad de Asuntos Internos (UAI) de la Policía Nacional a cargo de las pesquisas detalló la supuesta implicación del Ministerio del Interior en el «control exhaustivo» a Luis Bárcenas en prisión.
Fue, según sus palabras, un trabajo «sin reflejo en la base de datos diseñada para registrar investigaciones, que no se volcó en el sistema» y «no afloró en las bases de inteligencia policial».
De su declaración se extrajo que el comisario jubilado José Manuel Villarejo, uno de los acusados junto al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, reportaría las novedades sobre ‘Kitchen’ a dos personas: al ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional Eugenio Pino y, «fundamentalmente», al exsecretario de Estado Francisco Martínez, ambos también acusados.
Sin embargo, fueron cuestiones de apodos las que destacaron en los primeros compases de las testificales. El inspector ratificó que la presunta trama se refería al expresidente Rajoy como «El Asturiano» o «El Barbas»; a Fernández Díaz como el «Número uno», y a Martínez como el «Número dos», «Chisco» o «Choco», este último mote por «Paquito el Chocolatero».
Quedó dicho, además, que las anotaciones y los audios incautados a Villarejo fueron determinantes en la instrucción policial porque dieron a conocer muchos detalles de la supuesta trama, tal y como puso de manifiesto el inspector a lo largo de su declaración testifical.
Así se conocieron los motes de los presuntos miembros de ‘Kitchen’, pero también otras conductas que probarían el conocimiento de Villarejo sobre la situación de Bárcenas en prisión y sus movimientos allí dentro, en especial el encargo a un compañero de prisión para destruir unos audios entre el extesorero y el expresidente Rajoy, según el investigador.
COSIDÓ NO SABÍA NADA DE ‘KITCHEN’
Entre los momentos centrales de la semana figuró la declaración como testigo del exdirector general de la Policía Ignacio Cosidó, que dijo no tener conocimiento sobre el supuesto operativo parapolicial para robar información a Bárcenas, limitando su conocimiento a la existencia de una «investigación» sobre la trama Gürtel.
«Recuerdo perfectamente la investigación ‘Gürtel’, pero como cocinero o ‘Kitchen’ no tengo constancia de haberlo oído», explicó Cosidó, aduciendo que las pesquisas policiales «se hacen bajo órdenes de fiscales y jueces» y que el conocimiento sobre ‘Gürtel’ se circunscribía a «la existencia de la operación» y no tanto a «procedimientos y actuaciones concretas desarrolladas».
Esta semana también desfilaron una decena de agentes de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) de la Policía Nacional, departamento adscrito a la Comisaría General de Información (CGI), que ratificaron la existencia de seguimientos en 2013 a la mujer de Bárcenas en su domicilio de Madrid.
En concreto, el comisario Mariano Hervás, jefe de la brigada de Técnicas Operativas de la UCAO, reconoció haber dirigido un operativo de vigilancias a Rosalía Iglesias en sustitución de su jefe, el comisario Enrique García Castaño, «por orden directa» de la DAO, con el objetivo de «encontrar el dinero» ilícito de Bárcenas, quien tenía «muchos millones» y «testaferros».
Otros dos agentes de la UCAO declararon que realizaron un volcado de la información de al menos un móvil y una tableta de Luis Bárcenas en una cafetería Vips del centro de Madrid, por encargo del comisario García Castaño, y que fue Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas, quien les dio los dispositivos.
LA FISCALÍA PIDE 15 AÑOS PARA FERNÁNDEZ DÍAZ
La Fiscalía Anticorrupción solicita una pena de cárcel de 15 años y 33 de inhabilitación para el exministro Fernández Díaz por presuntos delitos de encubrimiento, malversación y contra la intimidad.
Anticorrupción también pide 15 años para su ex ‘número dos’, Francisco Martínez; Eugenio Pino, ex director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, y Andrés Gómez Gordo, quien fuera jefe de seguridad de la ex secretaria general del PP María Dolores de Cospedal.
Por otro lado, interesa una condena de 19 años de prisión para el comisario jubilado José Manuel Villarejo, mientras que en el caso de Ríos reclama una pena de 12 años y cinco meses de prisión y la nulidad de su nombramiento como funcionario de la Policía.
Y en el caso del jefe de Asuntos Internos de la Policía en la etapa en la que se habría producido el presunto espionaje, Martín Blas, el Ministerio Público pide dos años y medio de cárcel.
También están acusados los inspectores policiales José Ángel Fuentes Gago y Bonifacio Díez y el comisario José Luis Olivera, aunque la Fiscalía solicitó el archivo para los tres al no apreciar suficientes indicios.
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