Los hogares recuperan renta pero no su riqueza neta previa a la crisis financiera, según Banco de España
MADRID, 16 Diario Dia
Los hogares españoles han superado por primera vez los niveles de renta mediana registrados en 2001, en un contexto marcado por el impulso de la creación de empleo, aunque la riqueza neta no ha llegado a recuperar los niveles anteriores a la crisis financiera.
La ‘Encuesta Financiera de las Familias’, publicada este jueves por el Banco de España, refleja que la renta mediana en 2023 superó por primera vez el nivel de 2001, máximo en el periodo observado con esta publicación –que se elabora desde 2002, con carácter bienal desde 2020–.
Por el contrario, y a diferencia de la renta, la riqueza neta no ha llegado a recuperar los niveles anteriores a la crisis financiera, pese a haber registrado un crecimiento entre 2022 y 2024, según el informe del Banco de España.
La encuesta del Banco de España hace una comparativa entre los datos de 2022 y 2024, un periodo marcado por una sucesión de perturbaciones de naturaleza muy diversa, que condicionaron de manera significativa la evolución de la actividad, los precios, las condiciones de financiación y, en último término, la situación económica y financiera de los hogares.
Tras un periodo caracterizado por el encarecimiento de la energía y de otras materias primas y por el notable repunte de la inflación, en 2024 se consolidó una fase de crecimiento relativamente robusto, desinflación gradual y relajación de las condiciones financieras, aunque en un entorno internacional todavía complejo e incierto.
En este contexto, la renta anual media de los hogares españoles en 2023 se situó en 46.300 euros y la renta mediana en 36.100 euros, que suponen un aumento del 4,6% y del 7,8%, respectivamente.
Estos aumentos implican una firme recuperación de la tendencia de crecimiento observada en el período 2013-2019, tras el parón registrado entre 2019 y 2021. En este sentido, cabe destacar que en 2023 se superó por primera vez el nivel mediano de renta correspondiente a 2001, el primer año disponible en la serie recogida por la encuesta para la renta anual.
EL MAYOR AUMENTO DE RENTA SE CONCENTRA EN LA PARTE INFERIOR
Por grupos de hogares, la renta mediana y la renta media aumentan para el conjunto de los hogares, si bien con una intensidad desigual según el grupo considerado.
Por nivel de renta, destaca el crecimiento de la mediana en los tramos bajos e intermedios de la distribución: aumenta un 14,6% en el 20% inferior, un 9,4% entre los percentiles 20 y 40, un 7,8% entre los percentiles 40 y 60 y un 5,2% entre los percentiles 60 y 80.
En los grupos de renta alta, el crecimiento es más moderado, de hecho, en la decila superior, la mediana incluso desciende un 1,4%, aunque la media sigue aumentando, en concreto un 1,6%.
Por edad, los incrementos de renta entre 2021 y 2023 son especialmente importantes en los hogares más jóvenes y en los de mayor edad: entre los menores de 35 años, la mediana crece un 6,2%, mientras que entre los mayores de 74 años los aumentos son del 10,7% y del 12,9% para los que están entre 65 y 74.
Por situación laboral, la evolución también es dispar. La mediana aumenta un 3,2% entre los hogares cuyo cabeza de familia es asalariado, un 1,9% entre los encabezados por trabajadores por cuenta propia y un 11,2% en aquellos con cabeza de familia jubilado. El aumento más intenso se observa, no obstante, entre los hogares cuyo cabeza de familia es inactivo o parado, para los que la mediana crece un 17,3% y la media un 14,2%.
LA RIQUEZA NETA NO SE HA RECUPERADO
De su lado, en 2024, la riqueza neta mediana de las familias era de 160.800 euros y la media de 344.700 euros. Entre finales de 2022 y finales de 2024, la riqueza neta mediana de los hogares aumentó un 6%, mientras que la riqueza media creció un 3%.
Estos aumentos continúan la senda de crecimiento de la riqueza neta iniciada en 2017, con incrementos algo superiores a los observados en el período anterior (2020-2022).
No obstante, a diferencia de la renta, la riqueza neta no ha llegado a recuperar los niveles anteriores a la crisis financiera. Por nivel de riqueza neta, se aprecian aumentos generalizados de la mediana en casi todos los grupos, especialmente en la parte baja de la distribución.
En concreto, la riqueza neta mediana aumenta un 44,5% en el cuartil inferior, mientras que en la decila superior –los hogares con más riqueza– la mediana cae un 3,7%, aunque la media aumenta un 1,5%.
Esto puede tener que ver, según el Banco de España, con que los hogares que concentran menos riqueza han ido recortando o cancelando sus deudas.
CONTINUACIÓN DE LA MODERADA CONTENCIÓN DE LA DESIGUALDAD
Según el Banco de España, estos desarrollos a lo largo de la distribución de la riqueza neta suponen la continuación de la moderada contención de la desigualdad y la concentración en términos de riqueza neta que se observó en el período 2020-2022 tras los aumentos registrados desde 2005, especialmente en el período 2011-2014.
En cualquier caso, la encuesta del Banco de España vuelve a certificar que la concentración de la riqueza neta en manos del 1% y el 10% más rico se mantiene estable entre 2022 y 2024.
En concreto, el porcentaje de riqueza neta que detentan el 10% de los hogares con mayor riqueza neta se sitúa en el 52,9% en 2024 –inferior al 53,6% de 2022 y al máximo de 54,3% alcanzado en 2020–, mientras que el 1% de hogares más ricos concentran el 21,6% de la riqueza neta, aunque no llega a alcanzar el récord de 22,9% de 2020.
Además, se observan cambios relevantes por régimen de tenencia de la vivienda y por composición del hogar. Entre los propietarios de su vivienda principal, la riqueza neta mediana aumenta un 8,4%, mientras que entre los no propietarios el avance es del 18,3%, aunque estos últimos continúan presentando niveles de riqueza neta muy reducidos.
LA DEUDA PARA ADQUISICIÓN DE VIVIENDA CONSTITUYE EL 64,6% DEL TOTAL
La deuda de los hogares representaba a finales de 2024 el 8,1% del valor total de sus activos, 1,1 puntos porcentuales menos respecto a 2022. La deuda pendiente para la adquisición de la vivienda principal constituía el 64,6% de la deuda de los hogares, mientras que aquella para la compra de otras propiedades inmobiliarias representaba el 17,3%, y las otras deudas pendientes, el 18%.
Según la encuesta, a finales de 2024 un 54% de los hogares tenían algún tipo de deuda. Entre los hogares endeudados, el importe mediano pendiente era de 29.900 euros.
El 25% de los hogares tenían deudas pendientes por la compra de su vivienda principal a finales de 2024. Este porcentaje aumenta con la renta, aunque se modera en la decila superior, y, por edad, alcanza su máximo entre los hogares cuyo cabeza de familia tiene entre 45 y 54 años (40,1%). La cantidad mediana de deuda pendiente por la compra de la vivienda principal era de 60.900 euros para el conjunto de hogares que tienen este tipo de deuda.
La encuesta recoge también información sobre otras deudas. De estas deudas, a finales de 2024 el tipo más extendido entre los hogares seguía siendo el crédito personal, al que recurrían un 25% de los hogares. La cantidad pendiente mediana de estos préstamos personales era de 8.000 euros, valor que crece con la renta y con el número de personas que trabajan en el hogar.
CL8
