Lagarde (BCE) apuesta por una política monetaria «ágil», mientras la UE se acerca a un «escenario adverso»
MADRID 14 Abr. Agencias –
La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha defendido que los bancos centrales deben estar preparados para tomar las decisiones que requiera la situación económica, en un momento en el que las proyecciones de la economía europea se sitúan entre la «situación base» y el «escenario adverso», entre las tres posibilidades descritas por el BCE, que completa un «escenario severo».
«(Los banqueros centrales) tenemos que ser completamente ágiles y estar preparados para actuar en la dirección que sea necesaria», ha defendido Lagarde en un entrevista realizada en ‘Bloomberg TV’, para luego añadir que cualquier paso debe estar basado en los datos disponibles.
Las expectativas de inflación de la eurozona se situarían entre el 2,6% y el 4%, dependiendo del escenario, pero el BCE mantendrá su objetivo en el 2% y reaccionará de manera «fuerte y decisiva» para continuar en esta senda.
Sin embargo, la presidenta del BCE no ha querido adelantar cuál será la dirección de la próxima reunión del BCE sobre los tipos de interés, programada para el próximo 30 de abril. «Esto no implica que vayamos a ir en una dirección u otra y, desde luego, no determina una trayectoria que yo pueda controlar», ha indicado.
Por otro lado, Lagarde ha negado que el BCE tenga tendencia a endurecer la política monetaria. «Tenemos una brújula que indica la estabilidad de precios basada en la estabilidad financiera. Esos son los dos factores. No los denominaría como sesgos», ha aseverado Lagarde.
La jefa del banco central ha sostenido que el peor escenario para la inflación y el crecimiento económico sería «la guerra» y, aterrizando sus palabras al momento actual, el peor obstáculo a salvar en este momento lo encabeza el bloqueo del estrecho de Ormuz, ruta por la que circulaba una quinta parte del petróleo mundial.
En este sentido, ha mostrado su confianza en una resolución duradera del conflicto en Oriente Próximo y no ha querido culpar a la Administración Trump por las consecuencias económicas del inicio de la ofensiva en Irán.
«Soy optimista y espero sinceramente que la gente pueda sentarse a la mesa, entrar en razón y comprender que redundará en beneficio de la economía global y de la gente que se alcance una solución al conflicto, y que no se trate solo de un alto el fuego, y que se pueda navegar por los estrechos del mundo», ha declarado.
PREOCUPACIÓN POR LA IA
Por otro lado, Christine Lagarde ha mostrado cierta preocupación por los efectos que la inteligencia artificial (IA) pueda suponer en la economía y, sobre todo, en el mercado laboral ante la posibilidad de que eleve las tasas de desempleo en todo el mundo.
«¿Cuántas personas quedarán desempleadas? ¿Cuántas necesitarán reciclarse profesionalmente, arriesgando su vida laboral? ¿Quién pagará?», ha reflexionado la presidenta del BCE.
Así, Lagarde ha destacado que los gobiernos del mundo no están teniendo en cuenta cómo afectará la IA a la estructura económica de los países, más allá de sus implicaciones en el aumento de la productividad
«Lo realmente difícil es centrarse en el día a día, pensar en las próximas elecciones, respetar el programa o las expectativas de los votantes, y al mismo tiempo anticipar el efecto de los grandes avances, las innovaciones y los desarrollos significativos. Y creo que, en esa categoría, la IA es algo que debemos tener muy presente, porque avanza a pasos agigantados», ha relatado.
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