15 abril 2026

EEUU pide a Irán suspender el enriquecimiento de uranio durante 20 años para lograr un acuerdo

EEUU pide a Irán suspender el enriquecimiento de uranio durante 20 años para lograr un acuerdo
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MADRID, 14 Abr. (Agencias) –

El Gobierno de Estados Unidos ha reclamado a Irán una suspensión durante 20 años de sus trabajos de enriquecimiento de uranio de cara a lograr un acuerdo de paz, en un momento en el que las partes están sumidas en esfuerzos para mantener una segunda ronda de conversaciones tras los infructuosos contactos del sábado en la capital de Pakistán, Islamabad.

«Estados Unidos ha sugerido un mínimo de 20 años (para la suspensión de esos trabajos de enriquecimiento de uranio), con todo tipo de restricciones», han explicado fuentes conocedoras de la propuesta en declaraciones concedidas a los medios, rechazando así la posibilidad de que Estados Unidos pudiera acceder a cambio de ello a una retirada de sanciones, una exigencia de Irán, que defiende su derecho a realizar estas labores en línea con el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).

La propuesta habría sido puesta sobre la mesa en las recientes conversaciones en Islamabad, que se saldaron sin un acuerdo para poner fin a la ofensiva desatada el 28 de febrero por las fuerzas estadounidenses e israelíes contra el país asiático, si bien hay esfuerzos en marcha para un segundo encuentro antes del fin, el 21 de abril, del alto el fuego de dos semanas pactado hace seis días.

En ese sentido, un portavoz de la Casa Blanca ha confirmado en declaraciones a Agencias que la posibilidad de «conversaciones futuras» con Irán «está siendo discutida», si bien ha recalcado que «por ahora no hay nada en agenda», sin que Pakistán, el país mediador en estos contactos, se haya pronunciado por ahora sobre esta posibilidad.

Por su parte, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha apuntado este mismo martes que esta segunda tanda «podría tener lugar en dos días» y ha puesto sobre la mesa la posibilidad de que sea Pakistán el que la acoja, al tiempo que ha aprovechado para ensalzar en declaraciones a ‘The New York Post’ la labor del jefe del Ejército paquistaní, Asim Munir, clave en los esfuerzos de mediación del país centroasiático.

Las delegaciones de ambos países abandonaron Islamabad durante la jornada del domingo, después de que las 21 horas de contactos del día anterior terminaran sin acuerdo, si bien tampoco se saldaron con una ruptura definitiva.

De hecho, fuentes oficiales iraníes han indicado en declaraciones a la cadena de televisión paquistaní Geo TV que existe la posibilidad de retomar los contactos, si bien han expresado dudas sobre si Washington está dispuesta a dar el paso.

Estas mismas fuentes han especificado que, en caso de que haya un acuerdo para una segunda ronda de contactos, Pakistán seguiría siendo el lugar preferido para que tenga lugar –algo que concuerda con la postura expresada por Trump–, tras el papel jugado por Islamabad para canalizar mensajes en pleno conflicto y su mediación para el posterior alto el fuego y sus siguientes conversaciones.

El vice primer ministro y ministro de Exteriores de Pakistán, Ishaq Dar, destacó el domingo el papel de Islamabad como mediador y pidió a las partes que mantuvieran su acuerdo de alto el fuego para dar espacio a la diplomacia, después de que los contactos finalizaran sin acuerdo debido a varios puntos en los que Washington y Teherán mantienen posiciones muy distanciadas, especialmente el programa nuclear iraní.

Así, el vicepresidente estadounidense y jefe de la delegación norteamericana, JD Vance, anunció la conclusión sin acuerdo de la tanda de contactos y subrayó que Washington había presentado una «oferta final» a Teherán, al tiempo que insistió en la necesidad de un compromiso «firme» y «a largo plazo» por parte de Irán sobre su programa nuclear para evitar que se haga con armas de destrucción masiva, algo que las autoridades iraníes han negado en todo momento que sea su objetivo.

Los contactos entre las partes para evaluar una posible segunda ronda de conversaciones tienen lugar además en medio de las continuadas tensiones en torno al estrecho de Ormuz, bloqueado parcialmente por Irán en respuesta a la citada ofensiva, lanzada por sorpresa en medio de un proceso diplomático entre Teherán y Washington precisamente para alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, después de que Trump se saliera unilateralmente en 2018 durante su primer mandato del pacto firmado tres años antes.

La normalización de la navegación en esta estratégica vía, otra exigencia de Estados Unidos, se ha encontrado con peticiones desde Irán para que se garantice su soberanía en la zona, mientras valora una propuesta para el cobro de ‘peajes’ por el paso de cara a recabar fondos con los que financiar la reconstrucción en el país, tras los graves daños causados por los ataques de las fuerzas de Israel y Estados Unidos.

Sin embargo, el propio Trump anunció tras el fin de las conversaciones en Islamabad un bloqueo al estrecho y amenazó con incautar los buques que pasaran a través de la vía tras realizar pagos a Irán, que ha recalcado que Ormuz está abierto para países no hostiles –excluyendo así a Estados Unidos e Israel–, siempre y cuando se coordinen con sus Fuerzas Armadas para navegar en la zona.

CL11