El Festival de Cine Africano de Tarifa Tánger contará con proyecciones en Sevilla desde mediados de mayo
SEVILLA, 13 Abr. –
Una mujer bereber o amazigh en mitad de un paisaje norteafricano con tintes alucinados y planetarios presta la imagen a la 23 edición del Festival de Cine Africano de Tarifa Tánger (FCAT). Ella mira al espectador desde el cartel, presentado en el Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla (Cicus), que quiere tender un puente geográfico con las islas africanas: «el tema central hacia el que mirará en esta edición el festival, tanto en su retrospectiva como en sus diálogos y reflexiones».
La cita ‘estrecheña’ se celebrará entre el 22 y el 30 de mayo de 2026, con actividades en las orillas de ambos continentes. En Tánger el FCAT se celebra del 22 al 24 de mayo. Esta será la primera edición del certamen sin Mane Cisneros al frente. La fundadora y directora del festival durante 22 ediciones dijo adiós el pasado otoño a la primera línea de gestión del festival, remarca la US en un comunicado.
El testigo ha pasado a un grupo de cinco profesionales de su equipo con larga experiencia en el FCAT, quienes se han puesto al frente de la gestión de esta cita con los cines de África como comité de dirección del festival.
Durante el acto de presentación de esta edición en el Cicus, Ángel Justo, director del Secretariado de Cultura de la Universidad de Sevilla, dio la bienvenida y la palabra a Federico Olivieri, portavoz del comité de dirección, quien abrió este nuevo ciclo del proyecto junto al resto del equipo. Lo hizo ante una destacada representación de instituciones culturales e internacionales, como la cónsul General de Portugal en Sevilla, la directora Fundación Tres Culturas, además de representantes del Consejo Audiovisual de Andalucía, el Instituto Francés o la Andalucía Film Comission.
El FCAT 2026 vuelve a unir un año más a Europa y África a través de la cultura, «además de tejer lazos concretos con los vecinos marroquíes». Entre las novedades de esta edición está la recuperación de la Cinemathèque de Tánger (Cinema Rif) como sala del festival en su orilla africana, así como el aumento de la apuesta formativa del FCAT con la incorporación de la Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid, ECAM, como colaboradora de los talleres y cursos del festival.
«Desde sus inicios, el FCAT no sólo busca ser escaparate de las cinematografías africanas en nuestro país», en palabras de Federico Olivieri, «sino también un espacio de conocimiento y formación sobre los aspectos que definen los cines del continente vecino». El portavoz del comité de dirección ha querido también recordar unas palabras de 2009 del reconocido cineasta mauritano Aberrahmane Sissako, quien a su paso por el festival decía que el FCAT «funge de escuela para conocer África desde la mirada de sus realizadores, lo que nos motiva a seguir apostando por la formación como oportunidad de sinergias entre profesionales de ambos lados del Estrecho.»
Las islas africanas Olivieri y la programadora Marion Berger, también miembro del comité de dirección, anunciaron que la 23ª edición del Festival de Cine Africano de Tarifa y Tánger propondrá un viaje por el meta-archipiélago africano, analizando cómo el cine construye las narrativas de sus estados soberanos y sus diásporas.
Bajo el título ‘Orillas Compartidas: las imágenes de las Islas Africanas’, el festival pondrá en diálogo las miradas externas continentales con las voces internas isleñas del continente y del Caribe. Un equilibrio entre la fragilidad y el potencial estratégico.
La temática central de esta edición abordará la realidad de naciones como Cabo Verde, Madagascar, Las Comoras, Guinea Ecuatorial, Mauricio, República Dominicana, Haíti y Cuba, entre muchas otras islas, cuyas cinematografías reflejan identidades híbridas forjadas entre el aislamiento geográfico y la resistencia cultural de unos territorios que funcionan como puentes estratégicos entre los océanos Índico y Atlántico.
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