La creciente población del planeta Tierra supera ya los 8000 millones de personas
PORTLAND, Estados Unidos – En el planeta Tierra, la población mundial en 2026 es de 8300 millones de personas, cuatro veces mayor que hace 100 años. A pesar de este número récord de seres humanos en el planeta, se espera que la población mundial continúe aumentando a lo largo del siglo XXI, lo que tendrá un impacto significativo en la sostenibilidad planetaria.
En los últimos 200 años, la población humana en el planeta ha experimentado tasas de crecimiento sin precedentes. Por ejemplo, la población mundial tardó miles de años en alcanzar los 1000 millones a principios del siglo XIX, en 1804.
En los siglos posteriores, el crecimiento de la población mundial se aceleró con tasas récord de crecimiento demográfico. La población mundial tardó aproximadamente 123 años en pasar de 1000 millones a 2000 millones y 47 años en duplicarse nuevamente, alcanzando los 4000 millones en 1974.
El tiempo necesario para el aumento de mil millones de personas en la población mundial fue relativamente corto, aproximadamente doce años. En resumen, la población humana en el planeta Tierra se ha quintuplicado desde principios del siglo XX (Gráfico 1).

Las proyecciones demográficas de las Naciones Unidas prevén que la población mundial seguirá creciendo a lo largo del siglo XXI. Se espera que para el año 2060 la población mundial alcance los 10 000 millones, diez veces más que en 1804. Además, se proyecta que la población mundial alcance su máximo en 2084, con 10 300 millones de habitantes, para luego disminuir ligeramente hasta los 10 200 millones a finales de siglo.
A medida que la población mundial ha crecido rápidamente, la distribución geográfica de miles de millones de personas en todo el planeta también ha cambiado significativamente desde principios del siglo XX.
Resultan particularmente notables los cambios en la proporción de la población mundial que reside en África y Europa. A principios del siglo XX, la proporción de la población mundial que vivía en África y Europa era de 8 % y 25 %, respectivamente. Para finales del siglo XXI, se proyecta que estas proporciones alcancen 37 % en África y 6 % en Europa (Tabla 1).

Otro cambio significativo se refiere a la proporción de la población mundial que vive en Asia. A principios del siglo XX, alrededor de 60 % de la población mundial residía en Asia. Sin embargo, para finales del siglo XXI, se espera que esta proporción disminuya significativamente hasta 45 %.
Las proporciones de la población mundial que reside en las otras tres grandes regiones se han mantenido relativamente estables, en porcentajes de un solo dígito. Las proporciones para América Latina y el Caribe, América del Norte y Oceanía son aproximadamente de 8 %, 5 % y 1 %, respectivamente.
Los cambios en la distribución global de la población mundial han tenido importantes repercusiones económicas, políticas, sociales y ambientales. A pesar de estas importantes consecuencias, gran parte de la atención en los medios de comunicación, las juntas directivas de las empresas y las oficinas gubernamentales se centra en las bajas tasas de natalidad y el consiguiente descenso demográfico en muchos países.
Es cierto que más de la mitad de los países del mundo tienen tasas de natalidad por debajo del nivel de reemplazo, lo que conlleva un descenso de la población y un envejecimiento demográfico. Sin embargo, los medios de comunicación suelen presentar una población estable o reducida de forma negativa.
En estos reportajes, se utilizan términos como “débil” o “anémico” para describir un crecimiento demográfico moderado, mientras que “estable” o “estancado” se emplean para una población estable. Además, quienes advierten sobre la despoblación suelen predecir una crisis futura en lugar de hablar de las posibles soluciones a los problemas ambientales y climáticos actuales o de los beneficios para las mujeres y las familias trabajadoras.
Muchas personas, especialmente economistas tradicionales y políticos de derecha, dan por sentado que el crecimiento demográfico es esencial para una economía próspera. Estas personas defienden el crecimiento demográfico porque creen que impulsa el crecimiento económico, aumenta la oferta laboral y estimula el consumo.
La preocupación por la crisis de natalidad suele ser alimentada por quienes se benefician del crecimiento de la población. Estas personas a menudo difunden información o mensajes clave, como colapso demográfico, economías en crisis, crisis demográfica y extinción humana, que luego son recogidos por los medios de comunicación y dan lugar a titulares engañosos.
Además, muchos funcionarios gubernamentales abogan por un mayor crecimiento demográfico mediante tasas de fertilidad más elevadas e implementan políticas y acciones para respaldar estos resultados. Estas peticiones, políticas y acciones están impulsadas principalmente por la preocupación por el envejecimiento de la población, la disminución de la fuerza laboral y la sostenibilidad económica.
En esencia, su mensaje es que una población en crecimiento conlleva una economía más grande, más emprendedores, expansión del mercado e innovación. Además, algunos funcionarios gubernamentales optan por centrarse en las mujeres y culparlas de las bajas tasas de natalidad de sus países.
Por el contrario, una población estable suele considerarse estancada. El envejecimiento demográfico y el aumento de la esperanza de vida se perciben como problemáticos, lo que genera un “invierno demográfico” con importantes presiones financieras sobre los presupuestos gubernamentales destinados a pensiones y atención médica para las personas mayores.
Si bien se proyecta que la población mundial de 8300 millones de personas seguirá creciendo durante la mayor parte del siglo XXI, las bajas tasas de fertilidad y el envejecimiento demográfico se consideran desafíos en lugar de logros.
Además, a medida que se aceleran las crisis ambientales y climáticas del planeta, gran parte de la sociedad sigue ignorando que un mundo con más de 8 mil millones de personas es un factor crítico que las impulsa.
Estos grupos suelen desestimar las investigaciones que indican que una población mundial de 8000 millones de personas, que continúa en aumento, impulsa el cambio climático, la alteración ecológica, el aumento del nivel del mar, la pérdida de biodiversidad, la destrucción del hábitat, la escasez de recursos y la inseguridad alimentaria.
Por ejemplo, la vida silvestre global se enfrenta actualmente a una crisis cada vez más grave. La evaluación más reciente de las Naciones Unidas advierte que casi la mitad de las especies animales migratorias del mundo están disminuyendo debido a la actividad humana, la destrucción del hábitat y el cambio climático.
Por otro lado, el deshielo de los glaciares en la Antártida está acelerando el aumento del nivel del mar en las ciudades costeras. El glaciar Thwaites, en particular, se está derritiendo a un ritmo alarmante. Si se rompiera por completo y colapsara hoy, podría elevar el nivel del mar global en 60 centímetros en las próximas décadas, afectando a decenas de millones de personas en todo el mundo.
En resumen, la población mundial se encuentra actualmente en un máximo histórico de 8.300 millones de personas y se prevé que continúe creciendo a lo largo del siglo XXI, lo que tendrá un impacto significativo en la sostenibilidad del planeta.
Las consecuencias del continuo crecimiento demográfico, que se proyecta que alcance los 10.300 millones de personas para 2084, darán lugar a una compleja combinación de problemas globales que muchos gobiernos, lamentablemente, suelen ignorar, desestimar o minimizar.
Estos problemas incluyen la escasez de recursos, el aumento de los conflictos, el daño ambiental, el cambio climático, el aumento del nivel del mar, la destrucción de hábitats, la pérdida de biodiversidad, la inseguridad alimentaria, el aumento de la migración irregular y una mayor vulnerabilidad social.
Joseph Chamie es demógrafo y consultor, exdirector de la División de Población de las Naciones Unidas y autor de numerosas publicaciones sobre temas de población, incluido su libro más reciente: “Niveles de población, tendencias y diferenciales”.
T: MLM / ED: EG
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