Albares llama a la encargada de negocios de Israel para trasladar su protesta por impedir la misa del Domingo Ramos
MADRID 30 Mar. –
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha desvelado hoy que ha citado a la encargada de negocios de la Embajada de Israel al Ministerio para trasladarle su protesta por que el Gobierno de su país no permitió ayer la celebración de la misa del Domingo de Ramos en Jerusalén.
Albares ha realizado estas declaraciones en una entrevista en ‘El Mon’ de Rac1, recogida por Europa Press, donde se ha referido a la prohibición que ha realizado el Ejecutivo de Benjamin Netanyahu de impedir que el patriarca católico de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, accediera al Santo Sepulcro con el fin de oficiar la tradicional misa del Domingo de Ramos.
La prohibición la ejecutó la Policía israelí, que impidió el acceso a la máxima autoridad católica en Tierra Santa, algo que no se ha producido en siglos según el Patriarcado.
«Hoy hemos convocado a la encargada de negocios de Israel, esta mañana, en el Ministerio de Asuntos Exteriores, para trasladarle nuestra protesta, para indicarle que esto no puede volverse a repetir, que el culto católico tiene que poderse celebrar con normalidad como se ha celebrado históricamente siempre», ha explicado Albares.
CRITICAS DE SÁNCHEZ
De hecho, ayer mismo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, exigió a Israel respeto por «la diversidad de credos y el derecho internacional». En un mensaje en ‘X’, recogido por Europa Press, Sánchez afirmó que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, había impedido a los católicos celebrar el Domingo de Ramos en los Lugares Santos de Jerusalén «sin explicación alguna».
Por ello, trasladó la condena del Gobierno de España a lo que calificó de «ataque injustificado a la libertad religiosa». «Exigimos a Israel que respete la diversidad de credos y el derecho internacional. Porque sin tolerancia es imposible convivir», exclamó.
Sin embargo, el primer ministro de Israel defendió la actuación de la Policía alengado que había actuado «correctamente» al impedir que el jefe de la Iglesia Católica de Jerusalén ingresara en la iglesia del Santo Sepulcro para asistir a la misa del Domingo de Ramos.
Netanyahu explicó que estas medidas reforzadas de seguridad habían sido decididas después de que Irán «atacara con misiles los lugares sagrados», de ahí que Israel impidiera «temporalmente a los fieles de todas las religiones que no acudan a los lugares sagrados de la Ciudad Vieja de Jerusalén para protegerlos».
NETANYAHU DA MARCHA ATRÁS
Tras desatar una ola de críticas internacionales y vuelto a poner de relieve las acusaciones contra el Gobierno israelí por restringir las actividades del resto de comunidades religiosas de Jerusalén, el primer ministro israelí ha dado marcha atrás y ha asegurado haber «dado instrucciones» a las autoridades competentes para que se le conceda al líder religioso «acceso pleno e inmediato» al referido templo.
«Hoy, por especial preocupación por su seguridad, se le pidió al cardenal Pizzaballa que se abstuviera de celebrar misa en la iglesia del Santo Sepulcro», ha afirmado, pero a renglón seguido, ha insistido en que, «tan pronto como» supo del «incidente con el cardenal Pizzaballa» dio «instrucciones a las autoridades para que permitieran al Patriarca celebrar los oficios según su deseo».
CL9
