Una concentración clama «por la visibilidad, dignidad y resistencia» del colectivo trans
LOGROÑO 27 Mar. –
La ciudad de Logroño ha acogido esta tarde una concentración en la plaza de la Diversidad para mostrar su rechazo a «las discriminaciones que históricamente ha tenido el colectivo trans» y recordar que los derechos de este colectivo «no son un debate, no son una opinión. Son derechos humanos».
«Mientras haya una sola persona trans que no pueda vivir con libertad, nuestra lucha seguirá siendo necesaria. Visibilidad, dignidad y resistencia», han defendido en la concentración.
Bajo el lema ‘Visibilidad, dignidad y resistencia. Los derechos trans son derechos humanos’, los asistentes han querido apoyar al colectivo en un acto que sirve para «dar visibilidad a la realidad de las personas trans, un colectivo históricamente invisibilizado y que cada 31 de marzo sensibiliza contra la transfobia y muestra su realidad en todo el mundo».
Así lo han explicado las portavoces de la concentración, Ruth García, presidenta de Gylda, y Enka Rico, quienes han reconocido que es muy importante «mostrar esta realidad para que haya también espacios de encuentro donde podamos celebrar la diversidad, donde se pueda convivir de una manera conjunta y también podamos celebrar eso».
Acerca de la situación del colectivo en Logroño, las portavoces han indicado que como en todo, «no es blanco y negro, seguramente sea multicolor como es nuestra bandera» ya que «lamentablemente hay agresiones, hay violencia».
De hecho, han recordado que en junio de 2025 «personas trans tuvieron que pasar por quirófano por motivo de unas agresiones».
«ASOCIACIONISMO FUERTE»
Aún con todo, han destacado que «hay cosas muy positivas en nuestra tierra» ya que «tenemos un asociacionismo fuerte, hay también un centro LGTBI del Gobierno de La Rioja» a lo que han sumando que «empresas o entidades colaboran con las acciones y las actividades que hacemos, además de muchas personas de tú a tú».
Con ello se demuestra que «si la sociedad funciona mejor, toda la ciudadanía convive de una forma mejor».
Durante la concentración también han leído un manifiesto en el que han querido reconocer «algo incómodo»: «Muchas veces, quienes hablamos no somos quienes vivimos esta realidad en primera persona. Y por eso, hoy no venimos a hablar por las personas trans, venimos a decir alto y claro que vamos a hablar con ellas, a su lado, y que no vamos a mirar hacia otro lado».
Según la Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea, más del 60% de las personas trans evita ciertos lugares por miedo a ser agredidas.
«SIGUEN RESISTIENDO»
En España, prosigue el manifiesto, casi la mitad ha sufrido acoso a lo largo de su vida. «Y aún así, siguen resistiendo. Siguen existiendo. Siguen luchando. Y seguimos junto a ellas, ofreciendo nuestra mano amiga, compañera y aliada».
Tras recordar también las últimas agresiones sufridas por el colectivo LGTBIQ+ en Logroño, «que fueron especialmente duras con dos mujeres trans» quieren dejar claro que esto no fue «un hecho aislado».
«Esto es el resultado de un clima. Sin ir más lejos, en nuestra vecina comunidad de Castilla y León, hace tan solo unos días, una joven mujer trans sufrió una gravísima paliza por parte de un grupo de hombres y mujeres al salir del baño de un pub, con graves daños en su mandíbula y en uno de sus ojos».
«Cada semana, cada mes, seguimos conociendo agresiones de diferente índole contra nuestro colectivo», han denunciado.
«DISCURSOS DE ODIO»
En la actualidad «vivimos un clima en el que los discursos de odio crecen, se legitiman y se amplifican. Donde la ultraderecha en todo el mundo, también en nuestro territorio, señala, cuestiona y trata de borrar nuestras vidas. Lo vemos en sus palabras. Pero también en sus actos. En los intentos de acallar las voces más empoderadas del colectivo».
O también «en los intentos de derogar la Ley Trans y LGTBI+ de La Rioja».
Y mientras tanto «hay realidades que siguen quedando fuera»:
– Las personas no binarias, aún sin reconocimiento legal.
– Las personas trans migrantes, atrapadas en un limbo administrativo.
– Las infancias trans, cuestionadas y desprotegidas.
– Los hombres trans invisibilizados.
– Las mujeres trans, especialmente expuestas a la violencia.
«No se puede hablar de derechos si no son para todas». Por ello hoy también han querido recordar que «las leyes no bastan si no se aplican».
Como finaliza el comunicado, «el silencio también es violencia. La indiferencia también excluye. Por eso «hoy nos comprometemos a escuchar, a aprender, a acompañar y a señalar al odio venga de donde venga».
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