27 marzo 2026

El Oceanogràfic estrena galería interactiva para advertir del efecto del calentamiento global en los polos

El Oceanogràfic estrena galería interactiva para advertir del efecto del calentamiento global en los polos
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   VALÈNCIA, 27 Mar. –

   El Oceanogràfic de València estrena una nueva galería interactiva en la instalación del Ártico, una intervención concebida como un recorrido que combina ilustración y participación del visitante a través del juego. El objetivo es concienciar sobre el efecto directo del calentamiento global en los polos.

   El proyecto, que se ha presentado hoy viernes, 27 de marzo, introduce una nueva forma de aproximarse a los ecosistemas polares mediante un itinerario interactivo que utiliza el arte y recursos didácticos como herramienta para explicar los efectos y la fragilidad de estos entornos.

   La galería se articula a través de una serie de trece módulos con información, elementos visuales y mecanismos participativos. El recorrido está concebido como una «experiencia abierta», en la que el público puede detenerse, explorar y acceder a los contenidos de una forma progresiva.

   El proyecto ha contado con la participación de los ilustradores locales Paloma Lapalo, Silvia López, Javier Tostado –Estudio Inspira–, Vicente Perpiñá, Carles Tarazona, Pedro Oyarbide, Ariadna González, Alex DG, Lluisa Penella, Savage Joys, Víctor Puchalski, Elías Tañó y Claudia Cantador.

   El trabajo ha permitido que cada pieza incorpore un estilo propio, lo que mantiene una «coherencia general» bajo la dirección del diseñador valenciano MacDiego, quien ha sido el encargado de coordinar el conjunto y definir la línea visual.

EL ÁRTICO EXPLICADO DESDE EL JUEGO

   Los contenidos se estructuran en distintos bloques que permiten abordar el medio marino desde diferentes enfoques. Algunos módulos presentan la biodiversidad de los océanos a través de ilustraciones que sintetizan especies y hábitats. Otros se centran en explicar los procesos que afectan a los ecosistemas polares mediante esquemas y recursos gráficos.

    Una parte del recorrido se dedica a mostrar cómo determinadas especies se ven afectadas por los cambios en su entorno. A través de mecanismos como piezas móviles o fichas giratorias, el visitante puede descubrir de forma directa el impacto sobre animales, como tortugas marinas, tiburones, corales, pingüinos u osos polares. La propuesta incorpora mensajes que acompañan la experiencia y conectan el contenido científico con la necesidad de conservar los océanos.

   La renovación no se limita únicamente a los módulos. El pavimento del anillo exterior del Ártico ha sido completamente intervenido para recrear una superficie helada fragmentada que acompaña al visitante durante todo el recorrido y que ha sido creado por el artista Martín Forés. El suelo simula una banquisa polar en proceso de deshielo que genera un paisaje visual.

    El director de contenidos del Oceanogràfic, Rene Esteve, ha explicado en la presentación de la galería que los visitantes «quieren ver a los animales junto a su contexto, hábitat y regiones polares», pero con esta exposición, además de ello, ha subrayado que «podrán jugar y aprender conceptos científicos complejos como las islas de calor, el efecto albedo o la subida de la temperatura del mar».

APOYO AL TEJIDO CREATIVO TRAS LA DANA

   El proyecto incorpora una dimensión social significativa, ya que algunos de los artistas que participan en la intervención resultaron afectados por la dana de 2024, que dañó sus estudios y condicionó su actividad profesional durante meses. Su integración en esta iniciativa supone un «impulso a su recuperación y una oportunidad para visibilizar sus obras en un espacio de proyección pública».

   MacDiego fue el encargado de contactar a los 14 artistas, a través de una apuesta «llamativa, gamberra y bonita, con inspiración en el movimiento Memphis de los 80», según ha detallado.

    «Fue complicado elegir solo a 14 ilustradores por todos los que hay en la Comunitat Valenciana, aunque me quedé con estos porque me gusta lo que hacen y porque tienen estilos diferentes», ha señalado.

   La elección del movimiento Memphis ha permitido a los artistas utlizar «colores intensos, formas geométricas dinámicas y composiciones que rompen la rigidez del diseño tradicional». Con esta estética, han aportado «coherencia al conjunto» y han integrado una «diversidad de estilos» dentro de una propuesta gráfica común.

    Uno de los ilustradores firmantes, Pedro Oyarbide, ha expresado, en declaraciones a Agencias, que esta galería «debe concienciar sobre lo que está pasando con el medio ambiente y lo que, lamentablemente, pasará en el planeta, si no es muy tarde». Además, ha recalcado que la exposiciones interactivas «ponen en valor el aspecto artístico», ya que son «atractivas tanto para niños como adultos».

   En relación a su obra, Oyarbide ha destacado que «es una instalación interactiva en la que el espectador puede voltear unas láminas y por un lado ve a un oso contento en su glaciar en el Ártico sin que el cambio climático haya afectado, mientras que, cuando las gira, el glaciar prácticamente ha desaparecido y se ve el efecto que está teniendo el cambio climático en los ecosistemas».

   De la misma manera, ha manifestado que, durante la ejecución de su obra, «no hubo demasiadas complicaciones». «MacDiego me planteó un poco lo que quería hacer y que fuera interactivo, por lo que a nivel estilístico confió totalmente en mi trabajo y me dio plena libertad para hacerlo», ha concluido.

CL11