La arquitectura es un factor «determinante» en la salud por su impacto en la calidad ambiental, según expertos del OAS
MADRID 27 Mar. Diario Dia –
La arquitectura puede diseñar y mejorar la calidad ambiental, factor «determinante» en la salud de las personas, según expertos del Observatorio de Arquitectura Saludable (OAS), que han participado en Rebuild 2026, la mesa redonda centrada en el papel de la arquitectura como «motor de bienestar y salud pública».
La sesión titulada ‘Arquitectura saludable’ se celebró el pasado 24 de marzo en el Auditorium Lignum Tech de IFEMA Madrid, y ha reunido a expertos del sector para reflexionar sobre cómo los espacios construidos influyen directamente en la salud física, mental y social de las personas.
El CEO de Distrito Natural, Iñaki Alonso, ha asegurado que la medición (el análisis de los espacios antes y después de cada intervención arquitectónica) es el «punto de partida» para generar impacto real en el entorno construido.
Por su lado, la presidenta del OAS, Rita Gasalla, ha puesto el foco en el diseño de edificios con la intención de mejorar la salud de las personas, resaltando la calidad del aire como uno de los «principales indicadores» de salud en los espacios, así como en la oportunidad de monitorizarla mediante herramientas accesibles.
BIENESTAR FÍSICO, MENTAL Y SOCIAL
Asimismo, ha destacado el concepto de ‘arquitectura de elección’, que permite diseñar espacios que fomentan hábitos saludables, impulsando el movimiento, la interacción social y el bienestar mental.
La arquitectura de elección se define como el diseño y la construcción de espacios centrados en el bienestar físico, mental y social de las personas, yendo más allá de la sostenibilidad para actuar como una forma de medicina preventiva. La calidad ambiental interior -la calidad del aire interior, la luz natural, el confort térmico y acústico, la exposición a radiaciones electromagnéticas- mejoran el estado de ánimo y reducen el estrés.
«La arquitectura saludable no solo mejora la salud física, social y emocional de las personas, sino que también es rentable. Invertir en bienestar desde el diseño reduce costes, mejora la productividad y aumenta el valor de los espacios. No es un gasto, es una inversión estratégica», ha continuado Gasalla.
La directora general de Agenda Urbana y Arquitectura en el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana, María Teresa Verdú, ha explicado que la salud comienza a consolidarse como un eje transversal en el sector de la arquitectura y la construcción, alineándose con los marcos normativos y las políticas públicas.
Más allá de la eficiencia energética, la arquitectura de calidad genera beneficios integrales: edificios que mejoran la salud de las personas, entornos que refuerzan la cohesión social y soluciones constructivas que contribuyen de manera efectiva a la reducción de la huella de carbono.
Por último, en el marco de REBUILD 2026, el socio estratégico del OAS MAPEI ha anunciado el lanzamiento de la X edición del Premio MAPEI que celebra diez años reconociendo proyectos que demuestran cómo integrar sostenibilidad, diseño y tecnología en la arquitectura contemporánea, al tiempo que impulsa el reconocimiento de propuestas alineadas con los principios de la arquitectura saludable.
En este contexto, la salud se consolida como un «eje central» en foros de referencia como REBUILD, reflejando «una clara evolución» del sector hacia modelos en los que el bienestar de las personas deja de ser un valor añadido para convertirse en un criterio esencial en el diseño, la construcción y la toma de decisiones arquitectónicas.
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