Guindos expresa el compromiso «inquebrantable» del BCE con el objetivo de inflación del 2% a medio plazo
MADRID, 26 Mar. –
El Banco Central Europeo (BCE) vigila de cerca la crisis en Oriente Próximo para evaluar los efectos de la guerra en las perspectivas de crecimiento e inflación, según ha señalado el vicepresidente de la institución, Luis de Guindos, que ha subrayado el «compromiso inquebrantable» de garantizar que la inflación se estabilice en el objetivo del 2% a medio plazo.
En opinión de Guindos, la guerra en Oriente Próximo representa «una materialización aguda» de los riesgos geopolíticos que constituyen una amenaza clave para la estabilidad financiera.
En este sentido, ha destacado que la exposición directa de los bancos a la región es limitada, mientras que, hasta el momento, los efectos indirectos en el sector financiero de la zona euro se han mantenido contenidos.
Sin embargo, Guindos ha indicado que, en medio de una incertidumbre global ya elevada, este conflicto podría desencadenar la aparición de vulnerabilidades interconectadas y provocar tensiones sistémicas. .
«Nos enfrentamos a una crisis de suministro que probablemente tendrá repercusiones de gran alcance para la economía mundial y la estabilidad financiera», ha advertido el exministro de Economía, para quien la magnitud del impacto y las implicaciones para los precios y la estabilidad financiera dependerán de la extensión y la duración del conflicto.
«Amenaza con desestabilizar el sentimiento del mercado en un momento en que las valoraciones de los activos son altas, lo que podría conducir a una fuerte reevaluación del riesgo para los prestatarios apalancados y los gobiernos, y amplificar las tensiones en el sector financiero no bancario», ha añadido.
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