La guerra en Medio Oriente aumenta el hambre en el mundo

ROMA – Decenas de millones de personas adicionales se enfrentarán a una hambruna aguda si la guerra en Oriente Medio prosigue hasta junio próximo, advirtió en un análisis el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas.
“Si este conflicto continúa, provocará una onda expansiva en todo el mundo, y las familias que ya no pueden permitirse su próxima comida serán las más afectadas”, afirmó Carl Skau, director ejecutivo adjunto y director de operaciones del PMA.
El análisis del PMA indica que la inseguridad alimentaria aguda ya afecta en el mundo a 318 millones de personas, una cifra récord, y otros 45 millones se agregarán este año si el conflicto persiste y los precios de petróleo se mantienen elevados.
Este miércoles 18 los mercados reportaban nuevas alzas en los precios del petróleo, con el crudo Brent del mar del Norte rozando los 110 dólares por barril (de 159 litros) cuando en febrero se cotizaba alrededor de 70, y el West Texas Intermediate alcanzaba los 100 dólares, cuando hace tres semanas se vendía a 65.
Los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, que comenzaron el 28 de febrero y fueron seguidos por una respuesta iraní en toda la región, están obstaculizando la producción y el comercio de petróleo, de gas y de fertilizantes, y se bloquean vías esenciales, en particular el estrecho de Ormuz, la salida desde el golfo Pérsico.
Según el PMA, el conflicto podría provocar además la peor perturbación de las operaciones de socorro desde la pandemia covid-19 (2020-2023) y la guerra en Ucrania iniciada con los ataques de Rusia en 2022.
“Más allá de las repercusiones inmediatas en Líbano (bajo fuertes ataques de Israel en su confrontación con la milicia Hizbolá), el conflicto también ha tenido repercusiones importantes en las operaciones humanitarias mundiales. Realmente estamos sufriendo las consecuencias”, observó Skau.
Indicó que las operaciones de socorro sufren alargamiento de los plazos de entrega y un aumento de los costos, con inconveniente logísticos por la situación de conflictividad que envuelve a una docena de países en el Medio Oriente.
“Nuestras cadenas de suministro podrían muy bien estar al borde de la mayor perturbación desde la pandemia de covid y la guerra en Ucrania. Esto llevaría el nivel del hambre en el mundo a un récord histórico, y es una perspectiva terrible, realmente terrible», insistió Skau.
Durante la pandemia de covid las operaciones humanitarias mundiales se enfrentaron a perturbaciones sin precedentes: cierre de fronteras, hundimiento de los vuelos comerciales y parálisis de las cadenas de suministro.
En un momento dado de 2020, el tráfico aéreo mundial de pasajeros cayó más de 60 %, según la Organización de Aviación Civil Internacional, lo que obligó a las Naciones Unidas a establecer puentes aéreos de urgencia para asegurar el suministro de ayuda y vacunas.
Esta vez, mientras prosiguen las hostilidades, los gastos de transporte del PMA han aumentado 18 % hasta ahora “y tenemos miles de camiones en las carreteras cada día. Circulan ahora con un combustible mucho más caro”.
El impacto del alza de los costos “significa comprar menos alimentos o proporcionar menos dinero a los beneficiarios”, agregó.
Por ejemplo, la agencia se ha visto obligada a reducir las raciones alimentarias destinadas a las poblaciones en situación de hambruna en Sudán, y solo puede ayudar a uno de cada cuatro niños que sufren desnutrición aguda en Afganistán.
La paralización casi total del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y los crecientes riesgos en el mar Rojo, elevando los costos de la energía, el combustible y los fertilizantes, agrava el hambre más allá de Medio Oriente.
Los obstáculos propios del conflicto y la escala de costos mundiales de alimentos, carburantes y fertilizantes “podría privar a millones de familias de productos básicos, en particular en países dependientes de las importaciones, como los de África subsahariana y Asia”, expuso el responsable del PMA.
Sudán, por ejemplo, importa alrededor de 80 % de su trigo, y un precio más alto de este alimento básico empujará a más familias al hambre. En Somalia, un país en medio de una grave sequía, el precio de algunos productos básicos esenciales ha aumentado al menos 20 % desde que comenzó el conflicto.
Ambos son países con altos niveles de inseguridad alimentaria y han sufrido hambrunas en años recientes.
En África oriental y austral, con 16 países analizados, el estudio estima que 17,7 millones de personas podrían encontrarse en situación de inseguridad alimentaria aguda, aumentando también en 17,7 %.
En África occidental y central, con 12 países analizados, se calcula que 10,4 millones de personas enfrentarían inseguridad alimentaria aguda, un aumento de 21 %.
Medio Oriente y Norte de África: en 12 países analizados se considera que 5,2 millones de personas podrían enfrentarse a una inseguridad alimentaria aguda, 14 % más que antes del conflicto que sacude a la región.
En Asia, con 10 países analizados, se agregan 9,1 millones de personas que podrían encontrarse en situación de inseguridad alimentaria aguda, un aumento de 24 %.
Y en América del Sur y el Caribe, donde se revisó la situación de tres países, 2,2 millones de personas más podrían enfrentarse a una inseguridad alimentaria aguda, es decir, un aumento de 16 %.
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