Casi 225 millones de personas experimentaron un mes de calor extremo en invierno, el 81% en África, según estudio
MADRID, 18 Mar. –
Casi 225 millones de personas han experimentado 30 o más días de calor extremo provocado por el cambio climático entre diciembre de 2025 y febrero de 2026 y el 81% de los afectados viven en África. Esta es una de las principales conclusiones del nuevo análisis estacional publicado este miércoles por Climate Central.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores han utilizado su Índice de Cambio Climático (CSI, por sus siglas en inglés) para evaluar cuánto aumentó el calentamiento provocado por el ser humano las temperaturas en todo el mundo durante un período de tres meses. Esta herramienta de Climate Central es un sistema que cuantifica la influencia del cambio climático en las temperaturas diarias.
A través de él, han podido concluir que los efectos del cambio climático fueron «evidentes» en la mayor parte del planeta durante este invierno, particularmente en forma de calor extremo. Según han dicho, «más de una de cada seis personas en todo el mundo sintieron una fuerte influencia del cambio climático casi todos los días» de estos últimos tres meses.
Además, 2.500 millones de personas en 124 países sufrieron al menos 30 días con temperaturas fuertemente influenciadas por el calentamiento global, que fue «responsable» de cada día de calor peligroso para la salud humana –o «calor de riesgo»– en 47 países en este período.
Para la vicepresidenta de ciencia de Climate Central, la doctora Kristina Dahl, este análisis «deja claro» que el cambio climático «no es un problema futuro, sino un factor actual que provoca el calor extremo en todo el mundo». Así, ha incidido en que millones de personas experimentaron un mes o más de calor extremo, un fenómeno que se vio «significativamente incrementado» por el cambio climático.
De hecho, el calentamiento global fue la causa «principal» de los días de calor más intenso en muchas regiones. Al margen de ello, también se han observado tormentas más intensas, lluvias récord y un empeoramiento de la sequía en todo el mundo durante los últimos meses. «En conjunto, estos fenómenos extremos son las últimas señales de cómo las emisiones de combustibles fósiles están afectando los medios de subsistencia a nivel global», ha avisado Dahl.
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