Monzón registra su huella de carbono para avanzar hacia políticas de eficiencia energética y movilidad sostenible
MONZÓN (HUESCA), 16 (Agencias)
El Ayuntamiento de Monzón ha inscrito oficialmente su huella de carbono correspondiente al año 2024 en el registro estatal de huella de carbono, compensación y proyectos de absorción de dióxido de carbono, dependiente de la Oficina Española de Cambio Climático del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico. Este reconocimiento supone un paso más en la estrategia municipal para impulsar políticas de sostenibilidad y lucha contra el cambio climático.
La concejal de Medio Ambiente, Nuria Moreno, ha explicado que esta inscripción se enmarca en el compromiso del consistorio con la acción climática y responde a los objetivos marcados por el plan de desarrollo local ‘Mi Monzón 2030’, alineado a su vez con iniciativas internacionales como el Pacto de las Alcaldías por el Clima y la Energía y el Plan de Acción por el Clima y la Energía Sostenible.
Según ha señalado la edil, el informe necesario para llevar a cabo el cálculo de la huella de carbono municipal ha contado con una subvención del 80 % del Gobierno de Aragón, a través de una convocatoria destinada a promover programas de sensibilización y educación ambiental en materia de cambio climático.
El registro supone, además, un reconocimiento al trabajo realizado por el Ayuntamiento para cuantificar las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de su actividad, reforzando así su compromiso con la transparencia ambiental y la planificación de políticas públicas orientadas a la sostenibilidad.
RADIOGRAFÍA AMBIENTAL DEL MUNICIPIO
El cálculo de la huella de carbono municipal se ha realizado con la asistencia técnica del centro tecnológico CIRCE (Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos), especializado en eficiencia energética y sostenibilidad. El estudio, centrado en el ejercicio 2024, ofrece una radiografía detallada del impacto ambiental generado por la actividad municipal. En concreto, analiza el consumo energético de edificios públicos, el alumbrado urbano y la flota de vehículos municipales, entre otros factores.
El resultado del análisis sitúa la huella de carbono del Ayuntamiento en 2.081,17 toneladas de dióxido de carbono equivalente, lo que supone 114,62 kilogramos de CO2 por habitante. Este dato servirá como punto de partida para diseñar las futuras estrategias de reducción de emisiones.
Las emisiones calculadas se dividen en dos grandes bloques. Por un lado, las emisiones directas, procedentes principalmente de la combustión fija –como el gas natural utilizado en sistemas de calefacción– y de la combustión móvil generada por el consumo de gasolina y diésel en vehículos y maquinaria municipal. También se incluyen en este apartado las fugas de gases refrigerantes en sistemas de climatización.
Por otro lado, el informe recoge las emisiones indirectas, asociadas al consumo de electricidad en dependencias municipales y en el alumbrado público. Según destacan desde el consistorio, el estudio demuestra que cualquier ayuntamiento puede aplicar metodologías prácticas y adaptadas a su realidad para medir su impacto ambiental y planificar medidas concretas de reducción de emisiones.
PLAN DE REDUCCIÓN DE EMISIONES HASTA 2028
A partir de los resultados obtenidos, el Ayuntamiento elaborará un plan de reducción de emisiones con horizonte 2028, que incluirá diferentes actuaciones destinadas a mejorar la eficiencia energética de las instalaciones municipales y a impulsar una movilidad más sostenible.
Entre las medidas previstas figura la sustitución de calderas de gas natural por sistemas de aerotermia, así como la rehabilitación energética de varios edificios municipales mediante la mejora de su envolvente térmica, lo que permitirá reducir el consumo energético. El consistorio también prevé incorporar vehículos eléctricos a la flota municipal, una medida que contribuirá a disminuir las emisiones derivadas del transporte.
En el ámbito de las energías renovables, el plan contempla la instalación de sistemas solares fotovoltaicos en distintos equipamientos municipales, entre ellos los recintos de Los Olímpicos y Azucarera-Ferias, con el objetivo de generar energía limpia para el consumo público.
Otra de las actuaciones será la sustitución progresiva de luminarias por tecnología LED, tanto en el alumbrado público como en los edificios municipales, lo que permitirá reducir el consumo eléctrico y mejorar la eficiencia del sistema de iluminación urbana.
Todas estas iniciativas se integrarán dentro de los planes municipales de sostenibilidad con el propósito de reducir el consumo energético, mejorar la eficiencia y avanzar hacia un modelo de ciudad baja en carbono.
Desde el Ayuntamiento han subrayado que estas medidas no solo tendrán un impacto ambiental positivo, sino que también generarán beneficios económicos y sociales, al reducir los costes energéticos y mejorar la calidad ambiental del municipio.
CL11
