16 marzo 2026

BBVA Research prevé que el IPC suba al 3,5% en marzo y que ronde el 4% hacia primavera por el alza del crudo

BBVA Research prevé que el IPC suba al 3,5% en marzo y que ronde el 4% hacia primavera por el alza del crudo
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MADRID, 16 Mar. (Agencias) –

La inflación escalará en marzo al 3,5%, desde el 2,3% de febrero, por el encarecimiento de los combustibles derivado de la guerra en Irán, y podría llegar a cerca del 4% hacia abril y mayo, según estimaciones de BBVA Research.

Según ha explicado en rueda de prensa el economista jefe de BBVA para España y Portugal, Miguel Cardoso, el impacto de la guerra en Irán está impactando ya en el precio de los carburantes, por lo que, si se mantienen las tendencias observadas en la primera quincena de marzo, el IPC se situará en el entorno del 3,5% este mes.

«Por el momento, la electricidad no está teniendo variaciones relativamente importantes como consecuencia de los cambios que se han producido en la regulación, pero también de los contratos que se han podido ir firmando. Y lo que sí es que hacia abril y mayo la inflación podría llegar a alrededor del 4%», ha señalado durante la presentación, en rueda de prensa, del ‘Informe Situación España’.

En este contexto, los economistas de BBVA Research apuntan que todos estos choques de oferta generan un «aumento brusco» de la inflación, pero «no necesariamente tienen por qué trasladarse a expectativas, a inflación subyacente y a perspectivas de inflación a largo plazo».

Así, mientras eso no ocurra, creen que el Banco Central Europeo (BCE), en su reunión del jueves, «se quedará quieto» y abrirá la puerta a subir los tipos de interés en el momento en el que vea que hay efectos de segunda ronda que le preocupan o que se contaminan las expectativas de inflación. «Pero es muy pronto para eso», han indicado desde el servicio de estudios de BBVA.

En general, la institución estima que el incremento en los precios del petróleo y del gas asociado a la guerra en Irán restará alrededor de dos décimas al crecimiento del PIB en 2026 y aumentará la inflación media en tres décimas. Todo ello, contando con el escenario de que la guerra en Irán sea de corta duración.

En concreto, estima que la inflación podría situarse en el 2,9% en 2026 y caer al 2% en 2027, mientras que el crecimiento del PIB alcanzaría el 2,4% tanto en 2026 como en 2027.

Esta previsión de crecimiento del 2027 se ha mejorado tres décimas, no así la de 2026, que ha decidido mantener en el 2,4%, pues el efecto arrastre positivo del cuarto trimestre de 2025 sobre el PIB de 2026 se verá contrarrestrado en dos décimas por el alza del petróleo y del gas.

BBVA Research estima que el crecimiento trimestral del PIB rondará el 0,7% en el primer trimestre, y bajará al entorno del 0,4% en el segundo y tercer trimestre.

PRUDENCIA CON LAS MEDIDAS A ADOPTAR

Respecto a qué medidas debería adoptar el Gobierno para mitigar el impacto económico de la guerra en Irán, Rafael Doménech, responsable de Análisis Económico de BBVA Research, ha apelado a la «prudencia», a no precipitarse y a esperar a conocer los escenarios con los que trabaja el Banco Central Europeo (BCE).

En todo caso, ha indicado que habría que tener en cuenta lo aprendido en la guerra de Ucrania y diseñar medidas «focalizadas, no indiscriminadas», dirigidas a paliar los efectos sobre el tejido productivo y sobre la producción de sectores más intensivos en el uso de la energía.

«Y luego también deben ser medidas compatibles con la consolidación fiscal», ha añadido Doménech, que ha precisado que aunque es muy importante proteger a los colectivos más vulnerables, «al mismo tiempo hay que buscar un balance, un equilibrio».

«Sabemos que no es fácil porque, por un lado, no queremos anestesiar la señal de precios, no queremos que la sociedad y que la economía siga consumiendo petróleo y gas cuando su precio se dispara, aunque sea temporalmente, pero también queremos tratar de evitar parte de ese efecto y ahí tenemos un dilema. La mejor forma de resolverlo sería dejar que los precios se movieran y realizar transferencias de renta directas de tipo cuantía fija a aquellos colectivos, a aquellos hogares más vulnerables», ha opinado.

Así, considera que esos deberían ser los principios bajo los cuales se deberían mover todas las autoridades monetarias y fiscales, no sólo españolas, sino también europeas. «Y también sería necesario que hubiera cierta coordinación a nivel europeo con las medidas», ha agregado Doménech, que también ha afirmado que en el escenario base de BBVA Research, que prevé una duración corta de la guerra en Irán, «no sería necesario activar la excepción ibérica» para topar el precio del gas.

BAJAR EL IVA DE LOS COMBUSTIBLES SERÍA PRECIPITADO

Por su parte, Jorge Sicilia, economista jefe de BBVA y director general de BBVA Research, ha subrayado que, aunque la subida del precio del petróleo ha sido significativa, todavía no alcanza los niveles de la guerra de Ucrania.

«Estamos muy lejos, pero es que el gas ha subido mucho menos, está mucho más aislado, o sea que el impacto en la economía, en el poder adquisitivo es bastante menor que los choques que tuvimos en aquel momento», ha precisado.

De cara a la situación económica de familias y empresas, Sicilia ha indicado que la subida del petróleo ha sido «significativamente muy baja» en comparación con la de la guerra de Ucrania.

«En este contexto, medidas generalizadas de subvencionar el precio de la gasolina a todo el mundo, de bajar el IVA, creo que no sólo sería precipitado, sino que además tienen un coste fiscal que tú quieres guardarte en caso de que este choque sea más relevante que el que estamos viendo ahora mismo», ha subrayado.

QUE LAS MEDIDAS SEAN TEMPORALES

Además, ha advertido de que las medidas habrían de ser temporales, dejando muy claro los niveles a los cuales se están imponiendo y los niveles a los cuales las vas a quitar.

De lo contrario, «el riesgo de que esa temporalidad se convierta en una transferencia de renta permanente aumenta». «¿Y por qué nos preocupan los riesgos de transferencia permanente? Porque si algo ha hecho bien Europa comparado con Estados Unidos es que en los últimos años la reducción de la intensidad de consumo de petróleo por unidad de producto ha caído mucho más. De hecho, está por debajo del 2% (…) Es algo que no puedes perder», ha afirmado.

En todo caso, los economistas del BBVA Research llaman a que la sociedad «interiorice» que todas estas medidas tienen un coste y que, como contribuyentes, «las van a pagar de otra manera, aunque sea indirectamente».

CL8