La Diputación de Álava aplicará un paquete de medidas fiscales para «aliviar» las tensiones financieras de las empresas
VITORIA, 12 Mar. Agencias –
La Diputación Foral de Álava aplicará un paquete de medidas fiscales, «de manera urgente y extraordinaria», para «aliviar» las tensiones financieras de las empresas ante las consecuencias que pueden padecer derivadas del conflicto bélico en Oriente Próximo.
Así lo ha señalado en rueda de prensa el diputado general de Álava, Ramiro González, tras la reunión que ha mantenido esta tarde la institución foral con la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Álava y SEA Empresas Alavesas, de cara a coordinar una respuesta conjunta las posibles consecuencias de la crisis.
González ha especificado que se trata de iniciativas que estarán preparadas para ponerlas en marcha cuando «la situación lo requiera y para las empresas y sectores que lo requieran».
En este sentido, ha señalado que son medidas relacionadas con aplazamientos extraordinarios en el pago de impuestos, la flexibilización de plazos, la exoneración de pagos fraccionados, la amortización acelerada de inversiones y el adelantamiento de las devoluciones del IVA.
«De esta manera, se trata de incidir directamente sobre la tesorería y la liquidez de las empresas alavesas, reduciendo su presión financiera para priorizar otros pagos que garanticen el mantenimiento de la actividad económica y productiva, además del empleo», ha argumentado, para añadir que son medidas que «ya han funcionado en crisis anteriores y volverán a hacerlo si fuera necesario».
Al respecto, ha dicho que «si la evolución del contexto internacional lo exige, se activarán con rapidez para proteger la liquidez de las empresas y preservar la actividad económica, en combinación con otro tipo de medidas que ya se pusieron a disposición de las empresas en momentos anteriores y que se volverán a reactiva en caso necesario».
Cuestionado sobre el impacto que pudieran tener estos beneficios fiscales para la empresas sobre la recaudación de la Hacienda alavesa, González ha señalado que dependerá de «la duración del conflicto».
«El impacto real que este conflicto tenga sobre la economía y la industria alavesa dependerá de la intensidad y la duración de la guerra. Si la situación logra estabilizarse en los próximos días, los efectos podrían limitarse a episodios de volatilidad temporal, pero, en el caso de que el conflicto siga escalando o se prolongue, la exposición de las empresas podría ser aún mayor y sería necesario activar medidas más drásticas que afecten a los procesos de producción o a la diversificación empresarial», ha razonado.
A pesar de la actual coyuntura mundial, tanto SEA como la Cámara de Álava ha trasladado al diputado general de Álava «un mensaje de calma», ya que «las empresas alavesas están preparadas para afrontar la situación». Según ha comentado, están llevando a cabo un análisis para «monitorizar los sectores que pudieran verse más afectados».
FACTURA ELÉCTRICA
González ha explicado que el primer impacto de esta crisis para las empresas es el incremento del precio de la energía que ya «suponía un problema, fundamentalmente, para las empresas electro-intensivas y dificultaba su competitividad al tener unos costes energéticos superiores a los de sus competidores de otros países» que, ahora, «agrava esta crisis».
En este sentido, ha indicado que «la primera demanda de las empresas es la adopción de medidas que sirvan para reducir su factura eléctrica». En concreto, ha especificado que «los agentes trasladan su demanda de eliminación temporal del Impuesto sobre el Valor de la producción eléctrica de maximización de las compensaciones por costes indirectos de CO2 o de incremento de la reducción de peajes eléctricos para consumidores electro-intensivos entre otras».
Ramiro González ha asegurado que éstas «son las medidas más eficaces para abordar una situación que puede ser muy grave para las empresas, puede afectar al empleo y también afectará a las familias». «A estas medidas podría añadirse la reducción del IVA de la factura eléctrica, lo que serviría para reducir la factura eléctrica de las empresas y las familias», ha dicho, para sumarse a la petición ya efectuada por el lehendakari, Imanol Pradales.
«Defenderemos nuestra industria, empleos y familias con medidas que alivien los efectos de la crisis en Oriente Medio. Estamos preparados para responder a las necesidades de nuestra industria, la continuidad de nuestra actividad y empresas, y la protección de nuestros empleos. Estar al lado de las empresas es defender los puestos de trabajo y las familias», ha enfatizado.
Para concluir, el diputado general ha querido insistir en que «la Diputación Foral de Álava está preparada para ayudar a sus empresas a hacer frente a las consecuencias y los impactos de la guerra de Irán». «Estaremos al lado de nuestra industria con todo el arsenal de medidas y recursos de los que disponemos. Es la manera más eficaz de defender el empleo y la economía de las familias alavesas», ha apostillado.
La reunión ha sido convocada por el diputado general y ha contado con la participación de miembros de su Gobierno, como la primera teniente de diputado general y diputada foral de Empleo, Comercio, Turismo y Administración Foral, Cristina González, la segunda teniente de diputado general y diputada foral de Hacienda, Finanzas y Presupuestos, Itziar Gonzalo, y la diputada foral de Desarrollo Económico y Sostenibilidad, Saray Zárate.
Por parte de la Cámara de Comercio de Álava han asistido su presidente, Gregorio Rojo, así como su director general, Santiago Barrueco. Asimismo, desde SEA Empresas Alavesas han participado en el encuentro su presidente, Juan Antonio Sánchez Corchero, además de su director general, Juan Ugarte.
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