Las agresiones a médicos en Huelva aumentan en 2025 un 67% respecto a 2024, según el Colegio
HUELVA 12 Mar. –
El Colegio de Médicos de Huelva ha presentado los datos de 2025 sobre agresiones a este colectivo sanitario en la provincia, donde señalan que se han producido 15 agresiones físicas y verbales a facultativos, frente a las nueve del año anterior, lo que supone un 67% por ciento de aumento.
En concreto, según ha indicado el Colegio en una nota, se produjeron nueve en centros de Atención Primaria (seis de ellas en servicios de urgencia), y dos en hospitales, dos en atención domiciliaria, una en una residencia de mayores a la que se desplazó un médico de Primaria y uno en la vía pública.
El secretario del colegio, Juan Javier Márquez, ha explicado que cinco fueron agresiones físicas y el resto verbales, con insultos y amenazas. «Una situación que es grave porque las denuncias son sólo la punta de iceberg de las agresiones, en especial de las verbales, que apenas se declaran», explica.
Desde la institución colegial se señala en el escrito que el incremento de las agresiones físicas en los últimos años se han producido con «episodios de usos de armas» blancas, aunque, «afortunadamente por el momento sin víctimas». Consideran que «en demasiadas ocasiones» se producen «lesiones a profesionales sanitarios y de administración». Una escalada que va desde 2023, cuando no hubo agresiones físicas a médicos a 2025 con cinco. Y en febrero de 2026 ya se ha producido la primera con uso de arma blanca, al equipo de urgencias del centro de salud de Ayamonte.
Por ello, los profesionales piden la Junta de Andalucía que incorpore de «inmediato» vigilancia en los centros de salud de la provincia y en especial aquellos que tienen servicios de urgencias nocturnas. Se trata de una medida «preventiva y disuasoria» ante el «incremento continuado» de los casos con «violencia exhibida» tanto verbal como física, y de «la gravedad de los incidentes».
Desde el Colegio de Médicos se argumenta que un vigilante de seguridad es una medida «similar a la que existe en otros edificios públicos de la Junta de Andalucía, con mucha menos frecuentación de ciudadanos». En el informe, piden «priorizar» aquellos centros con urgencias nocturnas, y recuerdan que los hospitales ya cuentan con vigilantes de seguridad «desde hace décadas».
En la provincia hay 19 centros con atención 24 horas y solo Lepe tiene vigilante, mientras en la capital de los siete, solo lo tiene El Torrejón y el resto «reciben rondas mañana y tarde de un solo vigilante» desde el servicio de urgencias de Atención Primaria de Huelva, situado en el antiguo Manuel Lois.
El caso de Isla Cristina, donde el pasado 2 de noviembre se produjo la irrupción de un individuo que amenazó con un arma blanca al médico, lo consideran un «claro ejemplo». El autor fue condenado a tres años y seis meses de prisión. En el atestado la propia Guardia Civil solicitaba «especiales medidas» ante el «fracaso de medidas represoras de este tipo de violencia».
El informe señala que hace tres décadas los episodios de agresiones contra sanitarios eran «excepcionales», mientras que en los últimos años se registran «relatos estremecedores de altercados que atentan a la seguridad de los profesionales sanitarios». Además, «actualmente las agresiones verbales se asumen como parte del trabajo de los médicos y no debiera ser así. De hecho, ya está considerada en la evaluación de riesgos laborales de los mismos», apunta el colegio.
Desde el Colegio de Médicos se considera que la presencia del vigilante de seguridad «aumentará la sensación de seguridad de los profesionales y también de los usuarios» aunque «tiene que complementarse con otras medidas que acaben con esta lacra». Entre ellas «la sensibilización de la sociedad» y un régimen disciplinario que «no deje impune ninguna acción agresiva», en referencia a las verbales.
BALANCE DE 2025
En cuanto a las agresiones denunciadas en 2025, prácticamente la mitad fueron a mujeres (ocho) y la mitad a hombres (siete). Y en cinco ocasiones supusieron la baja del facultativo. Los incidentes se produjeron fundamentalmente en actividades no programadas y la causa más frecuente fue el desacuerdo con la atención recibida.
Desde el Colegio de Médicos se recuerda que «cualquier agresión, física o verbal, hace que los profesionales no se sientan seguros y, por tanto, repercute directa y negativamente en la calidad de la asistencia al resto de pacientes». «La tolerancia debe ser cero con estas conductas, es un problema al que hay que poner coto».
La agresión a un facultativo está tipificada como atentado a la autoridad y puede conllevar penas de hasta cuatro años de cárcel, además de multas. Juan Javier Márquez ha animado a los facultativos a comunicar y denunciar las agresiones, con «la garantía que se les facilitará todo el apoyo» en las acciones contra los agresores a través de su departamento jurídico, además de «aquellos otros aspectos que necesiten como la atención psicológica».
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