Hezbolá lanza la Operación Paja Devorada contra Israel
MADRID, 11 Mar. –
El partido-milicia chií libanés Hezbolá ha anunciado este miércoles el lanzamiento de la Operación Paja Devorada, tras lo que han atacado con misiles a bases militares de Israel, que ha señalado después que responderá «el doble», advirtiendo de que «lo peor está por venir».
El grupo ha desginado de este modo la operación contra Israel, empleando una expresión derivada de un versículo del Corán, tras lo que han atacado con doce cohetes una serie de localidades fronterizas, entre ellas Kiriat Shemona y Nahariya, según ha indicado en un breve comunicado recogido por la cadena Al Manar.
Poco después, el grupo chií ha señalado que ha efecutado ataques con «misiles de alta calidad» ontra las bases militares de Haif, Tirat Carmel, Dado –el cuartel general del Comando Norte del Ejército israelí–, Ein Zeitim, Amiad y Samson.
Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han reaccionado afirmando que «responderemos con el doble». «Si Hezbolá se alimenta de las ilusiones de ‘Paja Devorada’, que sepa que la realidad sobre el terreno demuestra que los ataques del Ejército israelí son el doble que les rebota(…) y que lo que viene es aún peor», ha asegurado el portavoz en árabe de las FDI, Avichai Adraee, en redes sociales.
Las fuerzas israelíes han efectuado una nueva «ola de amplios ataques» sobre Dahiyé, los suburbios del sur de Beirut, asegurando que el objetivo fue «infraestructura terrorista» de Hezbolá.
Al menos 630 personas han muerto, incluidos cerca de un centenar de menores, y 1.586 han resultado heridas en Líbano a causa de los ataques del Ejército israelí lanzados contra este país desde el pasado 2 de marzo, días después de la ofensiva sorpresa lanzada por junto a Estados Unidos contra Irán, que ha respondido atacando territorio israelí e intereses de Washington en sus vecinos del golfo Pérsico.
Israel ya había lanzado durante los últimos meses decenas de bombardeos contra Líbano a pesar del alto el fuego alcanzado en noviembre de 2024 argumentando que actúa contra actividades de Hezbolá y asegurando que, por ello, no viola el pacto, si bien tanto las autoridades libanesas como el grupo se han mostrado críticos con estas acciones, igualmente condenadas por Naciones Unidas.
El alto el fuego contemplaba que tanto Israel como Hezbolá debían retirar sus efectivos del sur de Líbano. Sin embargo, el Ejército israelí ha mantenido cinco puestos en el territorio de su país vecino, algo también criticado por Beirut y el grupo chií, que exigen el fin de este despliegue.
CL11
