Paula Ginzo: «Puedes ser más o menos joven, pero a esta selección viene todo el mundo a correr»
MADRID 10 Mar. (Agencias) –
La ala-pívot de la selección española Paula Ginzo está «ilusionada» ante el reto de conseguir la clasificación para el Mundial de Alemania del próximo mes de septiembre, un objetivo que buscarán a partir de este miércoles en Puerto Rico y que es una «presión real» para un equipo que afrontó el pasado verano una renovación y donde «todo el mundo viene a correr, seas más o menos joven».
«Siempre tengo mucha ilusión de venir a la selección, pero es verdad que estando fuera, hablando poco español y teniendo poca cultura española, lo he echado especialmente de menos. Estoy muy contenta de volver, sobre todo muy contenta e ilusionada de estar en el ‘roster’ de las doce», señaló Ginzo en una entrevista a los medios antes de volar a San Juan el pasado lunes.
La gallega recordó que «ya» conoce a sus compañeras y «el gen competitivo» que todas poseen en el combinado nacional que disfruta «mucho, mucho». Además, venir con la selección le ayuda a desconectar. «A mí sí porque la verdad es que estamos muy cómodas, pero también tenemos que ser conscientes de que no es como en verano que hay todo un mes de una preparación para un objetivo», advirtió.
En este sentido, sabe que han tenido «muy poquito tiempo» y que «la presión se nota» por lo que hay en juego. «Es una presión real que existe y que debemos ponernos sobre nosotras. Tenemos que conseguir esa clasificación, sea como sea, porque es nuestro principal objetivo. Es una desconexión a nivel emocional por estar con gente con la que estás cómoda, pero a la vez con esa presión por ser algo muy importante», expresó.
Un Premundial situado en un momento difícil por el calendario, aunque Ginzo no se puede «quejar» porque ha descansado un poco más porque su liga en Hungría, donde milita en el DVTK Miskolc, «paró un poco antes». «El ‘staff’ está haciendo un muy buen trabajo para regular las cargas y todas venimos con esa ilusión que en momentos de flaqueza física nos va a dar ese plus», apuntó, feliz de comprobar que aunque no han tenido demasiado tiempo para entrenar, «se ven las energías que ya existían». «Eso ayuda muchísimo», admite.
Para este torneo, se ha juntado un bloque conocido, con nueve jugadoras, ella incluida, del pasado Eurobasket donde ganaron la plata. «No sé si es inexperto era palabra, pero es joven y es una realidad», aseguró sobre cómo se veía el equipo antes de esa cita continental. «Pero nos estamos sintiendo cómodas, sabemos que era un cambio generacional necesario y se han creado muy buenas sinergias entre las que llevamos un ‘poquito’ más. Sobre todo, hay muchas ganas de trabajar porque pueden ser más o menos jóvenes, pero aquí todo el mundo viene a correr», puntualizo.
«SIEMPRE CUESTA ARRANCAR Y MÁS TAN LEJOS»
A ese bloque se han unido tres jugadoras ya expertas y que se perdieron el Eurobasket por lesión como Maite Cazorla, Megan Gustafson y María Conde. «Las echamos muchísimo de menos en verano», admitió Ginzo. «Lo que me alegra es que, incluso sin estar con ellas, hemos sido capaces de ganar la plata y eso solo puede sumar e ir a mejor», subrayó.
La ala-pívot cree que la selección cuenta con «una base resistente» a la que se deben «agarrar al cien por cien a los básicos de este equipo» de cara a un torneo donde tendrán rivales más desconocidos de lo habitual como Nueva Zelanda, Senegal o Puerto Rico. «Si juegas en Euroliga, lo haces contra la mayoría o te las has encontrado en categorías inferiores de Eurobaskets y las conoces. Aquí vamos un poquito más a ciegas, pero hay un trabajo muy fuerte de nuestro ‘staff’ por detrás y sí que las conocemos», indicó.
«Pero es verdad que se juega un baloncesto totalmente diferente, igual menos rico táctico y técnicamente, pero que a nivel físico son muy diferentes a nosotras, igual son superiores en salto de verticalidad y rapidez. No es fácil, pero si lo planteamos bien y si estamos todas frescas de mente sobre todo, lo podemos conseguir, pero con muchísimo respeto», recalcó.
Además, aunque el torneo «es corto, es un gran torneo por lo que hay en juego». «Siempre cuesta arrancar, y más tan lejos. Ahora mismo todas tenemos entre ceja y ceja a Nueva Zelanda, y no pensamos en absolutamente ninguna otra cosa, sólo en dar nuestra mejor versión y en intentar estar lo más frescas posibles física y mentalmente para que la primera piedra de toque salga bien porque entonces como que te motivas un poco más», explicó la gallega.
En el grupo también está la potente Estados Unidos, ya clasificada, pero Ginzo ni ha «pensado» en ese duelo, el último del grupo. «Es el último día y nos quedan antes partidos durísimos y recuperaciones durísimas entre medias. Ojalá hayamos hecho el trabajo superbien y haya salido un poco de cara para nosotras y no nos juguemos nada en ese partido. Pero ya sabes cómo somos nosotras, que da igual quién tengamos delante, que no tenemos miramientos», avisó.
Finalmente, sobre su experiencia en Hungría, la internacional no esconde que le está ayudando en «muchas cosas». «Somos europeos y ya hay una base que es un ‘poquito’ parecida, pero luego hay muchísimas cosas diferentes, yo sí que noto muchísima diferencia. Obviamente, me he criado en un baloncesto español y no puedo decir que el otro es mejor ni mucho menos, pero creo que tenemos una cosa muy buena aquí en España, que es que competimos muy bien y quizá los otros países igual no lo tienen tan innato como nosotros»,
«Pero allí tienen muchas otras cosas, tienen mucha más calma y perspectiva a veces en otras cosas en las que estoy trabajando también. Al final no es mi cultura e igual vas con un perfil a nivel social un poco más bajo. Vivo en una ciudad en la que se habla un poco de inglés también, así que saberme adaptar a las situaciones que antes no había vivido, que se extrapola muchisimo al deporte y al día a día del juego», sentenció.
CL11
