Un ensayo clínico internacional logra un avance inédito en la detección del alzhéimer a través de un simple análisis de sangre
El hallazgo de un nuevo biomarcador permite diagnosticar la enfermedad hasta 15 años antes de la aparición de los primeros síntomas cognitivos, abriendo la puerta a tratamientos preventivos.
Barcelona, 10 de marzo de 2026 – Diario Día –
La comunidad científica internacional ha amanecido este martes con una noticia que podría cambiar para siempre el abordaje de las enfermedades neurodegenerativas. Un macroestudio publicado en la prestigiosa revista Nature Medicine, en el que han participado investigadores del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Hospital Clínic, ha validado la eficacia de un análisis de sangre rutinario para detectar el alzhéimer en sus fases más tempranas.
La proteína p-tau217, clave en el diagnóstico
El avance se centra en la medición de una proteína específica en el plasma sanguíneo: la p-tau217. Los resultados del ensayo clínico, realizado sobre una muestra de más de 12.000 pacientes a lo largo de cinco años, demuestran que los niveles de este biomarcador se alteran de forma evidente más de una década antes de que el paciente experimente los temidos fallos de memoria. La precisión del test supera el 94%, equiparándose a métodos tradicionales mucho más invasivos y costosos, como las punciones lumbares o las costosas tomografías PET.
«Estamos ante un punto de inflexión absoluto», ha declarado en rueda de prensa la doctora responsable de la rama española del ensayo. «Hasta ahora, diagnosticábamos la enfermedad cuando el daño neuronal ya era irreversible. Esta herramienta nos da un margen de maniobra de 10 a 15 años para aplicar fármacos experimentales que frenen el deterioro antes de que el cerebro sufra daños sustanciales».
Un alivio para los sistemas de salud pública
Más allá de la esperanza clínica, el descubrimiento supone un balón de oxígeno para la sanidad pública. La implementación de estos análisis de sangre, que tienen un coste inferior a los 50 euros por prueba, permitiría realizar cribados masivos en la población mayor de 55 años, agilizando las listas de espera en los departamentos de neurología y democratizando el acceso a un diagnóstico precoz que, hasta el día de hoy, estaba reservado a casos muy específicos.
