4 marzo 2026

Vender o aguantar: ¿qué hacer en Bolsa en contextos de alta volatilidad?

Vender o aguantar: ¿qué hacer en Bolsa en contextos de alta volatilidad?
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MADRID 4 Mar. (Agencias) –

El nuevo conflicto en Oriente Medio, desatado tras la escalada bélica entre Estados Unidos e Israel, por un lado, e Irán, por el otro, ha desatado el pánico en los parqués internacionales. Así, el Ibex 35 ha borrado en tan solo dos sesiones bursátiles, las del pasado lunes y martes, toda la revalorización anotada en el 2026.

En este sentido, y a pesar de que los conflictos mundiales resultan familiares a la mayoría de los inversores, la recurrencia no impide que los accionistas reaccionen con sorpresa cuando surge un nuevo foco de tensión. Sin embargo, ¿está realmente justificado este comportamiento?

Al revisar el historial, la gestora británica Schroders ha señalado en un reciente informe remitido a Agencias que el mercado de renta variable suele registrar caídas de aproximadamente un 20% cada cuatro años, por lo que los descensos actuales no deberían ser muy alarmantes.

Por ello, defienden que la Bolsa tiene un «tremendo poder» para ayudar a hacer crecer la riqueza a largo plazo, aunque señalan a «la volatilidad a corto y el riesgo de caídas» como el precio del billete de entrada. Con todo, el jefe de investigación estratégica en la firma, Duncan Lamont, subraya que «para la mayoría de los inversores, lo mejor –en contextos como el actual– es mantener la calma, ceñirse a su plan y, en lugar de asustarse por las oscilaciones, estar atento a las oportunidades que pueda presentar».

¿MANTENER LA INVERSIÓN O PRIORIZAR LA LIQUIDEZ?

El análisis sostiene que en casi 100 años de datos sobre el mercado bursátil estadounidense, si se invirtiera durante un mes solo se batiría a la inflación (IPC) el 60% de las veces. En este caso, se trata de una rentabilidad similar a la de permanecer en liquidez en depósitos.

No obstante, si por el contrario se hubiera invertido durante un mayor periodo de tiempo, las cifras cambian drásticamente a su favor: a 12 meses vista, la Bolsa rebasaría al coste de vida en el 70% de las ocasiones; en un horizonte de cinco años, en el 80%; y a 10 en casi el 90%. Si el plazo se extiende por encima de los 20 ejercicios, Schroders indica que no existe registro alguno en el que las acciones no hayan batido al IPC.

Eso sí, Lamont reconoce que «nunca se puede descartar por completo la posibilidad de perder dinero a largo plazo», pero matiza que «es muy poco frecuente».

A pesar de que, por su parte, el efectivo pueda parecer más seguro, la entidad atestigua que las posibilidades de que su valor se vea erosionado por la inflación son «mucho mayores». En cifras, la última vez que el efectivo batió a la inflación en un periodo de cinco años fue entre febrero de 2006 y febrero de 2011, según los datos de Schroders.

¿CONVIENE SALIRSE DEL MERCADO ANTE LA INCERTIDUMBRE?

Desde la llegada de Trump a la Casa Blanca, el indicador del miedo, índice Vix –que mide la volatilidad que los operadores esperan para el índice estadounidense S&P500 para los próximos 30 días y que tiene un nivel medio de 19–, se ha disparado al calor de las amenazas arancelarias o del aumento de los conflictos geopolíticos.

Pese a ello, el jefe de investigación estratégica en la compañía argumenta que «habría sido una mala idea que los inversores vendieran durante los periodos de mayor temor».

En números, desde Schroders explican que si un accionista particular hubiese decidido vender sus títulos del S&P500 y pasar su dinero a efectivo diariamente cuando el Vix superaba 33, y luego volver a invertir en acciones cuando estuviese por debajo, la estrategia le habría reportado una rentabilidad anual del 7% –sin tener en cuenta los costes–.

De su lado, haber mantenido su posición invertido en renta variable le habría dado una rentabilidad anualizada del 9,7% –también sin tener en cuenta los costes–. Es decir, casi tres puntos porcentuales más por ejercicio.

Por ello, Lamont sostiene que «aunque el pasado no es necesariamente una guía para el futuro, la historia sugiere que aquellos que respondieron al riesgo de mercado con reacciones instintivas a menudo salieron perdiendo». Y zanja: «Siempre hay motivos para preocuparse, pero a largo plazo las acciones han vencido a los bonos, que a su vez han vencido al efectivo».

CL4