El BID proyecta que América Latina y el Caribe crezca un 2,1% en 2026 pese al contexto de incertidumbre
MADRID 4 Mar. PORTALTIC –
América Latina y el Caribe registrará un crecimiento económico del 2,1% en 2026, lo que supone una desaceleración gradual frente al 2,2% anual del año anterior, según el nuevo informe macroeconómico del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El documento resalta que los mercados laborales de la región han mantenido bajos niveles de desempleo, la inflación ha sido en gran medida contenida y la confianza de los inversores ha mejorado, tal y como los reflejan unos costes de endeudamiento históricamente bajos.
No obstante, el BID recuerda que el crecimiento «aún es insuficiente para cerrar las brechas de ingresos», los niveles de deuda pública «son elevados» y el incremento en los pagos de intereses ejerce una presión creciente sobre las finanzas públicas y las cuentas externas.
En concreto, la deuda pública promedio en la región se sitúa en el 59% del PIB, con proyecciones que oscilan entre el 57% y el 66% del PIB para 2028 en escenarios base y de estrés.
El organismo internacional destaca el potencial de la digitalización para incrementar la recaudación tributaria como una de las medidas que pueden aplicar los distintos países para reducir este indicador.
Por países, el BID ha revisado a la baja la estimación de México del 1,2% hasta el 0,5% para 2025, mientras que la previsión de Argentina se sitúa en el 4,3% para el cierre del ejercicio. Brasil, por su parte, se prevé que normalice su crecimiento en torno al 2,3% tras varios años de expansión sólida y superior a lo esperado.
Más allá de las economías más grandes de la región, los descubrimientos de petróleo están impulsando un rápido crecimiento en Guyana y se espera que estimulen la actividad en Surinam, al tiempo que los fenómenos meteorológicos extremos han vuelto a poner presión sobre la economía de Jamaica.
MEJORAS EN LOS MERCADOS LABORALES
Respecto al mercado laboral, el BID destaca que las condiciones han mejorado «notablemente» en 2025, con tasas de desempleo que cayeron en la mayor parte de los países entre junio de 2024 y junio del ejercicio siguiente, y con el desempleo acercándose a sus niveles más bajos en años recientes.
Si bien la participación femenina en la fuerza laboral ha aumentado considerablemente, el crecimiento sigue limitado por modestas ganancias de productividad y cambios demográficos que están desacelerando la expansión de la población en edad de trabajar.
Entre las recomendaciones incluidas, el BID asegura que es «esencial» ampliar el acceso a la formación digital y apoyar la transición de los trabajadores hacia ocupaciones de mayor productividad.
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