Sánchez plantea a Costa reforzar la competitividad europea con mayor soberanía y enfoque verde y social
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MADRID, 27 Feb. (Europa Press) –
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha trasladado al presidente del Consejo Europeo, António Costa, un decálogo de propuestas para potenciar la economía europea «en un momento crucial para el futuro de la Unión Europea», que pasan por apostar por la transición ecológica, la autonomía estratégica, el mercado único, la cohesión social o el avance en tecnología digital e innovación.
«El entorno internacional sobre el que se construyó el modelo de crecimiento europeo ha cambiado radicalmente. Ahora nos enfrentamos a una intensa competencia por parte de las principales potencias económicas, industriales y tecnológicas, pero la aplicación de las recomendaciones clave de los informes Draghi y Letta sigue siendo limitada», ha lamentado el jefe del Ejecutivo español en la carta remitida a Costa.
Sánchez ha criticado que aún no se ha restablecido la competitividad, el mercado único sigue fragmentado y los ahorros europeos continúan fluyendo hacia el extranjero en lugar de financiar la propia economía productiva de la UE.
«Los avances graduales ya no son suficientes. Si nos tomamos en serio el crecimiento, la resiliencia y la autonomía estratégica, Europa debe avanzar más rápido, actuar con mayor decisión y centrarse en prioridades claras», ha remarcado.
Al mismo tiempo, el presidente ha señalado que el fortalecimiento de la competitividad no puede realizarse a expensas de los valores fundamentales de la UE, sus compromisos climáticos o su modelo social.
«No debemos aceptar la simplificación y la desregulación de las normas laborales y la protección social, que son, y deben seguir siendo, un sello distintivo de nuestro modelo económico», ha enfatizado.
AGENDA ESTRATÉGICA CON 10 PUNTOS CLAVE
Por ello, Sánchez ha planteado en su misiva una agenda estratégica con diez puntos clave: simplificación mediante la integración y la armonización; la descarbonización como motor de la competitividad a largo plazo; el capital humano como motor de la competitividad; un marco de competitividad con base social; inversión pública en bienes públicos europeos; desbloqueo de la inversión a gran escala; fortalecimiento de la soberanía financiera; una economía abierta dentro de un sistema comercial para el siglo XXI; una política industrial europea inteligente y avances en tecnología digital e innovación.
Uno de los puntos relevantes es la apuesta por la transición ecológica que, según Sánchez, solo tendrá éxito si se evita enviar señales contradictorias a los inversores.
«Tenemos el potencial de electrificar alrededor del 50% de nuestra economía para 2040, lo que reduciría nuestra dependencia del petróleo, el gas y el carbón en dos tercios», ha asegurado el jefe del Ejecutivo,
Por ello, considera que es hora de invertir fuertemente en energías renovables (incluido el hidrógeno verde y los combustibles sostenibles), almacenamiento y flexibilidad, redes e interconexiones, y facilitar y acelerar la concesión de permisos.
Asimismo, ha remarcado la necesidad de superar las barreras del mercado interno europeo para solventar los efectos de la política arancelaria de la administración estadounidense.
EL RÁPIDO DESPLIEGUE DE LA IA AMENAZA CON AGRAVAR DESIGUALDADES
De su lado, el presidente del Gobierno ha advertido de que el rápido despliegue de la inteligencia artificial amenaza con agravar las desigualdades y deteriorar las condiciones de trabajo.
Por ello, más allá de atraer talento y garantizar su libre circulación a través de nuestras fronteras, Sánchez considera que se hacer realidad la Unión de las Competencias: ampliando y armonizando el reconocimiento automático de las cualificaciones profesionales y alineando las políticas de educación y capital humano con las prioridades industriales y tecnológicas.
LUCHA CONTRA LA EVASIÓN Y EL FRAUDE FISCALES
También ha apostado por una agenda de competitividad con base social, lo que requiere una fiscalidad justa y unas capacidades fiscales más sólidas.
En este sentido, ha remarcado que la lucha contra la evasión y el fraude fiscales es fundamental para preservar la confianza en los estados del bienestar y salvaguardar la base fiscal para la inversión a largo plazo.
MOVILIZAR RECURSOS HACIA SECTORES PRIORITARIOS
Además, cree que para que la UE siga siendo competitiva es imprescindible movilizar recursos «a gran escala» hacia sectores prioritarios como la tecnología y la inteligencia artificial, la seguridad y la defensa, la energía y las industrias verdes, y hacerlo no solo vía inversión pública, sino activando de forma mucho más intensa el ahorro privado.
En este sentido, Sánchez ha advertido de que, pese a que los europeos ahorran más que los estadounidenses, cada año unos 300.000 millones de euros se desvían hacia Estados Unidos, mientras alrededor de 12 billones de euros en ahorro privado permanecen «en su mayor parte inactivos».
Por ello, ha reclamado avanzar «de forma decisiva» hacia una Unión del Ahorro y la Inversión (SIU, por sus siglas en inglés) y ha señalado que el impulso al paquete de integración de los mercados permitiría acelerar la creación de «un auténtico mercado único» para los valores.
ADELANTAR A 2028 EL EURO DIGITAL
El jefe del Ejecutivo ha situado también el euro digital en el núcleo de la agenda de soberanía económica. Ha subrayado que no se trata solo de «un instrumento de pago», sino de «una herramienta de macro soberanía» que garantiza que el sistema de pagos europeo siga anclado en el dinero público regulado por el Eurosistema y refuerza su resiliencia al incorporar funcionalidades ‘offline’.
«Debemos adelantar su lanzamiento a 2028», ha defendido, insistiendo en que los avances en el euro digital deben complementar y ser compatibles con los sistemas de pago privados existentes.
REDUCCIÓN DE LA DEPENDENCIA FINANCIERA
Más allá de los pagos, Sánchez ha llamado a reducir la exposición de la UE a la «coacción financiera extraterritorial», especialmente en los casos en los que la dependencia de infraestructuras no pertenecientes a la UE pueda empujar a las empresas europeas a cumplir de facto sanciones impuestas por terceros países.
Para ello, ha abogado por fortalecer «vías financieras autónomas europeas» en ámbitos como la compensación, la liquidación, la mensajería financiera y la identidad digital, con el objetivo de asegurar que las operaciones transfronterizas se realizan bajo legislación y supervisión de la UE.
UNA UE MÁS FIRME EN LA REFORMA DE LA OMC
En el plano comercial, Sánchez ha reiterado el compromiso de la Unión con un sistema basado en normas, pero ha reclamado una actitud «más firme» a la hora de exigir una reforma profunda de la OMC.
En un contexto de «crecientes desequilibrios y parálisis por consenso», ha defendido que mantener la relevancia de la organización pasa por explorar «nuevas vías», entre ellas impulsar el uso de acuerdos plurilaterales «más flexibles» dentro del marco multilateral.
Con todo, el presidente ha concluido su carta advirtiendo de que el refuerzo de la competitividad y la autonomía estratégica implicará concesiones: «La profundización del mercado único, el avance de la transición ecológica y la aplicación de la política industrial exigen decisiones difíciles, también a nivel nacional. Pero el coste de la fragmentación, la parálisis o el retroceso continuados sería mucho mayor», ha alertado.
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