28 octubre 2026

El arzobispo de Toledo expresa su cercanía con los afectados y se pone a su disposición

El arzobispo de Toledo expresa su cercanía con los afectados y se pone a su disposición
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TOLEDO, 28 Oct. Agencias –

El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, ante el accidente ferroviario ocurrido entre los términos municipales de Los Yébenes y Urda, junto con el obispo auxiliar, Francisco César García Magán, han expresado su «profunda preocupación y su cercanía» a todas las personas afectadas por este suceso.

En un comunicado del Arzobispado, ambos prelados han encomendado «al Señor a las víctimas y a sus familiares, elevando sus oraciones por quienes han resultado heridos y por todos aquellos que están viviendo momentos de angustia e incertidumbre a consecuencia de este accidente».

Asimismo, manifiestan su reconocimiento y gratitud a los servicios de emergencia, sanitarios y de seguridad, así como a todas las personas que están trabajando en las labores de asistencia y atención a los afectados.

«La Archidiócesis de Toledo, la parroquia de Urda, la parroquia de Los Yébenes y Cáritas Diocesana de Toledo, se pone a disposición de todas las personas afectadas y de sus familias para ofrecerles la ayuda, el acompañamiento y el apoyo que puedan necesitar en estos difíciles momentos», han destacado.

Igualmente, han señalado que «la iglesia diocesana de Toledo se une al dolor y a la preocupación que este suceso está causando e invita a los fieles a elevar sus oraciones por las personas afectadas, sus familias y cuantos están interviniendo en esta situación».

En el mismo sentido, desde la Pastoral del Trabajo de la Archidiócesis de Toledo han expresado su «profundo dolor ante el trágico accidente ferroviario ocurrido» entre Urda y Los Yébenes.

«Nuestro pensamiento y nuestro corazón están especialmente con las víctimas y sus familias, con los trabajadores y trabajadoras que viajaban en esos trenes y con quienes desempeñaban su labor al servicio de los viajeros. Detrás de cada persona hay una vida, una familia, unos sueños y una dignidad sagrada que nunca podemos olvidar», ha señalado.

«Como Iglesia, queremos hacernos presentes en el sufrimiento de tantas familias. Hoy es tiempo de acompañar, de abrazar, de consolar y de vivir la solidaridad cristiana. No es momento de señalar ni de cargar precipitadamente las culpas sobre los trabajadores. Llegará el momento de esclarecer lo sucedido, buscar la verdad y exigir las responsabilidades que correspondan, siempre desde la justicia y el respeto a la dignidad humana».

CL11