Moeve y Galp ponen fin a sus negociaciones para crear un ‘campeón energético’ ibérico

Moeve y la portuguesa Galp han puesto fin a sus negociaciones para crear un ‘gigante energético’ en la Península Ibérica mediante la fusión de sus negocios tradicionales de refino y distribución y venta en estaciones de servicio (‘downstream’), cerrando así la puerta a llevar a buen puerto el acuerdo no vinculante que habían alcanzado el pasado mes de enero para explorar esa posibilidad.
En un comunicado, ambas compañías indicaron que «no alcanzaron unos términos definitivos que cumplieran sus respectivos criterios estratégicos y financieros para respaldar una alianza duradera y generadora de valor».
Fuentes del sector indicaron a Agencias que la crisis energética internacional desde el estallido del conflicto en Oriente Próximo a finales de febrero, así como la volatilidad de los mercados que ha provocado en los mercados ha impedido llevar a ese buen puerto finalmente una operación que ya de por si era compleja y que el escenario en los últimos meses ha hecho más complicada aún.
Hay que recordar que Moeve y Galp anunciaron a principios de año, antes de iniciarse la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, que habían alcanzado un acuerdo no vinculante para avanzar en las negociaciones sobre la potencial integración de sus negocios de ‘downstream’.
Inicialmente, ambos grupos se habían dado de tiempo para llevar a buen fin esas negociaciones hasta mediados de año, aunque ya en julio decidieron por alargar el plazo de las conversaciones durante el segundo semestre de 2026.
En concreto, la operación consistía en la creación de dos plataformas complementarias energéticas europeas; una industrial, denominada IndustrialCo, y que se focalizaría en los negocios de refino, química, ‘trading’, moléculas verdes y combustibles bajos en carbono, orientada al servicio de clientes B2B; y otra de movilidad que se centraría en la venta de combustibles (incluida la recarga de vehículos eléctricos) y servicios de conveniencia destinados a clientes minoristas y de movilidad, y que impulsaría a su vez el desarrollo de soluciones de movilidad de nueva generación, denominada RetailCo.
Los actuales accionistas de Moeve, Mubadala y Carlyle, tendrían el control de la plataforma industrial (IndustrialCo), con un 80%, mientras que Galp mantendría una participación superior al 20%, y en la que se agruparía las refinerías españolas de Cádiz y Huelva y la refinería de Sines de la petrolera lusa.
Por otro lado, los actuales accionistas de Moeve y Galp se repartirían al 50% el control la otra plataforma, RetailCo. La combinación propuesta excluía otros negocios de Galp, como ‘upstream’ (exploración y producción), Renovables, Suministro y Trading de petróleo, gas y energía.
De hecho, esa pérdida de control de la refinería de Sines por la portuguesa habían levantado la preocupación también por parte del Gobierno luso sobre la operación, que había afirmado que haría todo lo posible para proteger en la fusión los intereses estratégicos de ese activo para el país.
CENTRADO EN LA EJECUCIÓN DE SU ESTRATEGIA ‘POSITIVE MOTION’.
De esta manera, tras no poder culminar la integración entre los dos grupos, Moeve indicó que seguirá plenamente centrada en ejecutar su estrategia ‘Positive Motion’ a 2030, dando un especial protagonismo a las moléculas verdes.
«‘Positive Motion’ siempre ha sido una estrategia independiente. La posible combinación del negocio de downstream con Galp representaba una oportunidad para acelerar la creación de valor, pero nunca fue una condición para su ejecución. Tras extensas conversaciones, no fue posible alcanzar un acuerdo comercial con Galp». indicó el consejero delegado del grupo, Maarten Wetselaar.
Así, subrayó que la compañía sigue «plenamente centrados en ejecutar su transformación con disciplina financiera y en generar valor sostenible a largo plazo».
De hecho, en los últimos meses, el grupo ha acelerado esta estrategia con el inicio la construcción del mayor proyecto de hidrógeno verde de Europa para la producción de energía, con una capacidad inicial de 300 megavatios (MW) y una inversión superior a 1.000 millones de euros; o está a punto de completar el mayor complejo de biocombustibles de segunda generación (2G) del sur de Europa, que representa una inversión de 1.200 millones de euros y cuya entrada en operación está prevista para 2027.
En este sentido, Moeve ya ha desinvertido más del 70% de sus activos de exploración y producción (‘upstream’) de petróleo y destina dos tercios de sus inversiones a proyectos de transición energética industrial.
Además, el grupo presentó recientemente su nuevo modelo operativo con el fin de acelerar la ejecución de la estrategia ‘Positive Motion’ y construir una organización más ágil y eficiente, que representa el siguiente paso de su transformación, caracterizada por una ejecución industrial de primer nivel y un enfoque de mercado centrado en el cliente.
GALP MANTIENE SUS PLANES.
Por su parte, en un comunicado, la presidenta de Galp, Paula Amorim, consideró que, si bien la lógica estratégica que sustentaba la operación de integración con Moeve «sigue siendo convincente, las partes no lograron la alineación comercial necesaria para respaldar una asociación duradera y que genere valor».
No obstante, Galp destacó que la ruptura de las negociaciones con la energética española no afecta a sus operaciones actuales ni a su confianza en el potencial de creación de valor independiente de su cartera de ‘downstream’.
Así, la petrolera lusa indicó su objetivo de seguir comprometida con la transformación continua de sus actividades comerciales e industriales para garantizar su competitividad y sostenibilidad a largo plazo y que su estrategia de inversión y las prioridades de asignación de capital «se mantienen sin cambios, basadas en su singular cartera de exploración y producción, que presenta un crecimiento visible de la producción y una sólida posición financiera».
Además, Amorim valoró que la petrolera lusa «se mantiene en una posición excepcionalmente buena», con uno de los perfiles de crecimiento ‘upstream’ más atractivos del sector, negocios industriales y comerciales sólidos y una cartera diversificada que abarca energías renovables e importantes actividades comerciales.
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