Redondo Brand da el salto a la moda masculina con una colección que rompe las reglas de la elegancia
MADRID, 20 Oct. –
Encontrar una voz propia en la moda masculina no es tarea fácil, especialmente para un diseñador que lleva ocho años al frente de una de las firmas más destacadas del sector. Menos aún cuando el reto pasa por alcanzar el equilibrio perfecto entre espontaneidad, elegancia y libertad. Pero ya sabemos que para Jorge Redondo no hay desafío imposible: ahora debuta en la moda masculina con una colección de 30 looks que reinterpretan los códigos clásicos desde una mirada contemporánea y personal.
Desde una sensibilidad cosmpolita, ecléctica y contemporánea, la colección otoño/invierno 2026/27 propone un armario para un hombre que quiera estar seguro de sí mismo y, sobre todo, que entienda la ropa como una forma de expresión personal.
Un hombre capaz de combinar una americana de sastrería con una camiseta gráfica, incorporar una chaqueta de cuero a un look cotidiano o reservar un esmoquin de terciopelo para una ocasión especial. Sin uniformes preestablecidos ni reglas inamovibles, las prendas dialogan entre sí para acompañar los distintos momentos del día.

Jorge sentía la necesidad de «explorar un territorio en el que pudiera trasladar mi visión de la moda sin reproducir los códigos de siempre» y quería crear un armario «con personalidad, en el que el hombre pudiera experimentar, jugar con las prendas y sentirse seguro siendo él mismo», confiesa el director creativo de la firma.

Esta colección nace de una investigación sobre la herencia británica y americana, desde la sastrería tradicional y el countryside inglés hasta los clubs y la Ivy League, que Jorge Redondo descontextualiza y reinterpreta desde una sensibilidad urbana. Una propuesta que conecta tradición y modernidad, reivindicando los códigos clásicos para liberarlos de su contexto original y convertirlos en una herramienta de expresión individual.
Para Jorge, la verdadera elegancia «tiene mucho más que ver con la actitud que con las reglas» y lo que le interesa es que un hombre no sienta que tenga que elegir «entre lo clásico y lo contemporáneo», sino que pueda llevar un traje impecable «con una actitud relajada, mezclar prendas deportivas con piezas de sastrería o ponerse un esmoquin de terciopelo cuando le apetezca», asegura.

Camisetas gráficas, prendas de punto, sudaderas y chaquetas de cuero… los códigos varsity y deportivos se reinterpretan mediante bordados y emblemas propios, mientras que el esmoquin de terciopelo y la pajarita encuentran su lugar junto a las prendas más cotidianas.

En cuanto a los materiales utilizados, Jorge Redondo ha apostado por lana en la sastrería, mezclas de merino y alpaca en el punto y algodón de alta calidad en las piezas casual. Todo ello en una paleta de neutros sofisticados combinados con acentos de color que aportan dinamismo a la colección.

Con este debut, Redondo Brand abre una nueva dimensión de su universo: una visión de la moda masculina en la que los códigos heredados dejan de ser normas para convertirse en herramientas de expresión personal. «La elegancia no debería imponer límites, sino ofrecer posibilidades», concluye el diseñador creativo.
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