La Caja de las Letras recibe una corbata de Borges y la cámara de fotos de María Kodama: «España es una de sus patrias»
MADRID, 20 Oct. Agencias –
El Instituto Cervantes ha incorporado este martes a la Caja de las Letras el legado de Jorge Luis Borges y de María Kodama, con motivo del 40 aniversario de la muerte del escritor. Entre los objetos depositados figuran la corbata gris que Borges llevaba cuando recibió el Premio Cervantes en 1979 y la cámara de fotos de Kodama, además de libros, fotografías y documentos como recortes de periódicos.
La sobrina de Kodama y representante de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges, María Victoria Kodama, ha indicado que la recepción por parte del Cervantes de este legado de Borges es una manera de «cumplir la fantasía» del autor, que, según señala, era demostrar que «España es una de sus patrias».
El director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, ha señalado que este legado conjunto tiene una «significación muy especial» para la institución y ha defendido que la Caja de las Letras nació con el deseo de conservar recuerdos y testimonios de quienes han enriquecido la cultura e impedir que el paso de los años borre su presencia. «Nuestro mejor compromiso con el futuro es saber heredar las mejores herencias del pasado», ha afirmado.
García Montero ha subrayado también la figura de María Kodama, de quien ha dicho que fue escritora, traductora y profesora de literatura, además de compañera fundamental de Borges en los últimos años de su vida y responsable, tras su muerte, de la conservación, difusión y defensa de su obra a través de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges. Ha resaltado los profundos vínculos culturales que unen a España y Argentina.
Ambos legados se han depositado en cajas diferentes. María Victoria Kodama, ha explicado que han querido representar «la vida juntos» de ambos, y ha detallado que incluye muchos libros y fotografías porque Kodama era muy aficionada a la fotografía, así como un poemario del escritor y una edición facsímil de la revista ‘Prisma’.
Kodama ha recordado que ‘Prisma’ fue una revista mural que Borges pegó por las calles de Buenos Aires tras volver a Argentina con las ideas de la vanguardia, y que solo tuvo dos ejemplares. El propio escritor contó en su autobiografía, ha dicho, que «ni las paredes lo leyeron». Ha añadido que, a pesar de ello, tiene un gran valor histórico por su vínculo con España, ya que participaron en ella escritores españoles como Guillermo de Torre.
El legado incluye además una fotografía de Borges y Kodama en Toledo y otra de la entrega del Premio Cervantes en 1980, en la que el escritor lleva la corbata gris que se deposita ahora en la Caja de las Letras. María Victoria Kodama ha recordado que Borges consideró un honor recibir el premio de manos de un rey porque, según «su explicación, tanto el monarca como el poeta aceptan y cumplen un destino que no buscan», y ha presentado el legado como «otro reconocimiento de España» a la obra del escritor y a la labor de Kodama como continuadora.
María Victoria Kodama ha contado que, mientras preparaban el legado, encontraron una revista de 1966 con artículos sobre el ultraísmo y, dentro, un recorte de prensa subrayado por Borges sobre la muerte de Cansinos Assens, en el que destacó que lo nombraban como maestro y padre del ultraísmo. Ha explicado que decidieron incluirlo en el último momento por su conexión con España. El legado se cierra con ‘Los conjurados’, el último libro de Borges, que ha descrito como un mensaje para olvidar las diferencias y aceptar las afinidades.
Mariana Kodama, también sobrina de María Kodama, ha explicado que para el legado de María escogieron objetos que representaran su faceta de escritora, traductora y conferenciante, como ‘La almohada’, libro traducido por Borges y por ella, que acerca a la cultura japonesa, importante para Kodama por sus raíces familiares y su interés por la literatura de Japón. También se entrega el volumen de conferencias de Kodama, que recoge 21 charlas sobre la obra y la vida de Borges que impartió por todo el mundo y que reunió en un libro al cumplirse 30 años de la muerte del escritor.
Mariana Kodama ha añadido que la cámara de fotos de su tía es un objeto muy personal, ligado a su afición por fotografiar a Borges y al libro ‘Atlas’, y que el legado incluye además un tomo de la obra de Unamuno firmado por ella y ‘Relatos’, su primer libro. Según ha dicho, todos estos objetos muestran el amor de Kodama por «la literatura, los idiomas, la cultura y por Borges».
El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, ha destacado el simbolismo del lugar, «una antigua cámara acorazada» que antes protegía riquezas materiales y hoy resguarda, ha dicho, «una de las mayores riquezas compartidas, la cultura y la memoria».
Ha asegurado que hay algo «profundamente borgiano» en atesorar cajas que conservan objetos, pero también historias, recuerdos y posibilidades de futuro, y ha pedido que le permitan copiar la idea en Buenos Aires para convertir cajas de ese tipo en cajas de cultura.
Macri ha defendido que Borges «pertenece a Buenos Aires por nacimiento, a la Argentina por identidad, pero al mundo por la dimensión universal de su literatura», y ha recordado que describió la ciudad como probablemente ningún otro, con una mirada «maravillosamente ácida».
Asimismo, el alcalde ha agradecido a España el homenaje y ha subrayado la colaboración intelectual entre Borges y Kodama, a quien ha atribuido la preservación del legado.
En el acto han estado presentes también el embajador de Argentina en España y la ministra de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Gabriela Ricardes.
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