18 octubre 2026

¿Funciona el láser vaginal para las molestias de la menopausia Sus posibilidades, sus límites y las alternativas

¿Funciona el láser vaginal para las molestias de la menopausia Sus posibilidades, sus límites y las alternativas
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   MADRID, 18 Oct. –

   La sequedad vaginal, el escozor o el dolor durante las relaciones pueden afectar a la calidad de vida tras la menopausia, pero no deberían asumirse como molestias inevitables. Entre las opciones que se ofrecen para aliviarlas está el láser vaginal, a menudo anunciado como una técnica de rejuvenecimiento. ¿En qué consiste, qué evidencia respalda sus resultados, y qué alternativas existen?

   Conocer sus límites y aclarar la causa de los síntomas son pasos esenciales para decidir con expectativas realistas, tal y como nos asegura en una entrevista en exclusiva con Agencias Salud Infosalus el ginecólogo en Clínica Blanes Valencia Ángel Arturo Blanes Martínez, quien precisamente participa en el el VI Congreso Nacional de Clínicas Dorsia.

    «La realidad es que muchas mujeres llegan a consulta después de tiempo sufriendo en silencio, pensando que la sequedad, el dolor, o las molestias forman parte inevitable de hacerse mayores, y no debería ser así. Yo les diría que no se conforme y que busquen soluciones. Lo primero es que confíen en su médico especialista, y que le hagan todas las preguntas necesarias para entender el tipo de tratamiento puede mejorar sus tejidos», remarca este especialista.

   Resalta así que cuando una mujer consulta por sequedad vaginal, por escozor, o por dolor durante las relaciones tras la menopausia, se le debe escuchar y valorar qué síntomas tiene, desde cuándo, y cómo estos afectan a su vida. «Con una exploración ginecológica podemos determinar si se deben al déficit de estrógenos propio de la menopausia o si existe otra causa que haya que tratar. Cuando hablamos de sequedad vaginal disponemos de diferentes opciones: lubricantes, hidratantes, cremas con estrógenos, entre otras herramientas; pero, a veces, no son suficientes, y es necesario combinarlas con tecnologías como el láser vaginal. La elección depende de cada mujer, de sus síntomas, y de sus preferencias», detalla.

   Así, este ginecólogo, cuya trayectoria investigadora incluye trabajos sobre menopausia y ginecología regenerativa, explica que el láser vaginal es un tratamiento que utiliza la energía en forma de luz para producir un efecto térmico controlado en los tejidos vaginales para mejorarlos.

   «Es decir, calentamos los tejidos para mejorar su hidratación, su elasticidad, y su función. Se utiliza, principalmente, para tratar síntomas como la sequedad vaginal, el escozor, o las molestias durante las relaciones sexuales, especialmente en mujeres después de la menopausia», aclara el también profesor en la Universidad Católica de Valencia.

   Preguntado por su eficacia, el doctor Blanes subraya que la evidencia disponible indica que el láser puede mejorar algunos síntomas en determinadas mujeres: «Pero más que enfrentar unas tecnologías con otras, creo que lo importante es valorar a cada paciente, y utilizar las herramientas que mejor se adapten a sus necesidades, combinándolas cuando esté indicado, con un objetivo claro: mejorar sus síntomas y su calidad de vida».

   «Yo siempre le explico a cada mujer que el láser no es una varita mágica que vaya a solucionar todos sus problemas, pero sí que disponemos de una tecnología que lleva utilizándose muchos años en Ginecología y que, bien utilizada, puede ayudarnos a mejorar esos tejidos cuando está bien indicada«, aclara el doctor Blanes.

   Insiste en que, como ginecólogo, prefiere darle un enfoque funcional al láser, ya que lo que no se busca es «rejuevencer», sino que la vagina y la vulva vuelvan a ser funcionales, y que al mejorar ese tejido, la mujer pueda volver a tener la calidad de vida que se merece.

   En este sentido, subraya que, en ocasiones, combinar tratamientos puede ayudar a conseguir una mejor respuesta de los tejidos. «Esta visión también la aplicamos combinando tratamientos para mejorar la vagina y la vulva. Además, cuando hablamos de láser vaginal no hablamos de una única tecnología, sino que existen diferentes opciones, como el Er:YAG no ablativo, o el CO2 fraccionado microablativo, que funcionan de manera diferente, y que cuentan con distinta experiencia y evidencia científica», precisa este experto.

   En última instancia, el ginecólogo en Clínica Blanes Valencia cree importante saber que no todos los láseres son iguales, y que cada uno tiene su investigación y su seguridad.

    «Por eso es tan importante quien realiza el tratamiento y cómo lo realiza. No es lo mismo utilizar un láser no ablativo, que no produce rotura del tejido, de uno micro-ablativo. Lo mismo que debemos utilizar la energía necesaria para no dañar los tejidos», advierte, destacando la importancia de la experiencia del profesional que te vaya a tratar en este ámbito.

CL11