Catalunya registró 450 incendios forestales este verano con 4.833 hectáreas afectadas
BARCELONA, 15 Oct. Agencias –
Catalunya ha registrado entre el 1 de junio y el 15 de septiembre un total de 450 incendios forestales, que han afectado a 4.833 hectáreas, y a pesar de que el número de incendios se sitúa por encima de la media de los últimos años, más del 80% de los fuegos han sido inferiores a una hectárea.
Según ha informado el Govern en un comunicado este jueves, los Bombers de la Generalitat han trabajado en un 26,1% más de incendios de vegetación durante la campaña de incendios respecto a 2025 (2.255 frente a los 2.844 de este año), y se ha superado el verano crítico de 2022, donde se trabajó en 2.839 incendios.
La campaña también se ha caracterizado por los episodios de simultaneidad de unos incendios cada vez «más virulentos» y que han obligado a los bomberos a intensificar su respuesta, especialmente durante la primera quincena de julio.
Este verano también se ha reproducido la formación de pirocúmulos (grandes nubes de humo y vapor generadas por incendios que acaban interactuando con las capas más altas de la atmósfera), cuyo peligro es que estas nubes se acaben desplomando a gran velocidad y provoquen nuevas igniciones.
Este año se han visto en los incendios de La Bisbal d’Empordà, Sentmenat y Senet, y respecto al primero, llegó a tener casi 5 kilómetros de altura.
La campaña también ha reflejado la vulnerabilidad de los Pirineos, ya que según el Meteocat se han superado los 4 grados de anomalía térmica en un verano en relación al periodo de referencia 1991-2020.
El mes de julio acabó con una tormenta seca en el Pirineo, que originó diversos incendios de rayo en zonas de alta montaña y de muy difícil acceso, como el que se produjo en Senet, donde los bomberos tuvieron que acceder con helicóptero y acabo quemando 108,97 hectáreas.
A lo largo del verano, los Bombers de la Generalitat también han prestado apoyo en las tareas de extinción de algunos de los incendios que afectaban a Aragón y también participaron en las del fuego de Vall d’Uxó (Castellón), que quemó 9.600 hectáreas, y en el dispositivo de Burgohondo (Ávila), con más de 38.000 hectáreas afectadas.
También se ha prestado apoyo operativo y de análisis en los dos incendios forestales que han afectado a la sierra de Collserola, en el lado de Barcelona.
La ayuda también se ha extendido a Bélgica, que este verano ha vivido el peor incendio forestal de su historia.
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