Detenido un empleado de OpenAI sospechoso de ocultar un dispositivo de escucha en una de sus oficinas en EEUU
MADRID 13 Oct. Agencias –
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha anunciado este martes la detención de un hombre de nacionalidad saudí, sospechoso de ocultar un dispositivo de escucha en una de las oficinas en San Francisco de OpenAI, que ya ha despedido al que fuera su empleado.
Se trata de Abdulrahman Alfozan, de 35 años, y ha comparecido este mismo martes por primera vez ante un tribunal federal tras ser detenido el pasado viernes acusado de «utilizar o intentar utilizar un dispositivo electrónico, mecánico o de otro tipo para interceptar comunicaciones orales» en la compañía estadounidense, ha indicado el organismo en un comunicado.
El detenido «ocultó un dispositivo de grabación encubierto en la sala de reuniones ejecutiva de su empresa para captar en secreto comunicaciones confidenciales sobre la tecnología de superinteligencia –nombre con el que el presidente Donald Trump se refiere a la inteligencia artificial– de la empresa», ha declarado el director del FBI, Kash Patel.
A finales de septiembre, el personal de OpenAI descubrió un dispositivo de grabación de audio oculto insertado en un puerto USB situado en la parte trasera de un televisor de una sala de reuniones de las instalaciones de la compañía en la localidad californiana. El dispositivo, cuyo contenido estaba cifrado, había sido ocultado entre papel higiénico y posteriormente instalado en el mismo mes.
El hombre, que trabajaba como ingeniero en OpenAI desde julio de 2025, se enfrenta a una pena máxima de cinco años de cárcel seguidos de otros tres de libertad vigilada, y una multa de 250.000 dólares (más de 220.000 euros), en caso de que sea declarado culpable.
La empresa, por su parte, ha indicado que hasta el momento no cuenta con «indicios de que esta persona haya accedido indebidamente o haya sustraído los pesos de los modelos, el código fuente o los datos de los clientes».
En un comunicado difundido en sus redes sociales ha confirmado la rescisión del contrato del detenido, mientras el FBI continúa con la investigación.
Asimismo, OpenAI ha trasladado su agradecimiento a «los agentes y fiscales que actuaron con rapidez» al detener a Alfozan, una vez remitió el caso al FBI tras identificar al empleado sospechoso gracias a los propios «modelos» de la empresa.
«Nuestro programa de seguridad está diseñado para protegernos frente a una amplia gama de actores maliciosos, desde riesgos internos hasta ciberdelincuentes o Estados-nación, y este caso es un ejemplo de cómo la IA puede ayudar a hacer frente a estas sofisticadas amenazas de seguridad», ha defendido antes de asegurar que se toma «muy en serio la protección de (su) tecnología, datos y personal».
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