Carlos Bardem publica su séptima novela, ‘Triángulo’: «Estoy absolutamente seguro de que PP y Vox no van a gobernar»
MADRID, 14 Oct. –
El escritor y actor Carlos Bardem se ha mostrado «absolutamente seguro» de que PP y Vox no llegarán al Gobierno y ha asegurado que gobiernos de este tipo el único objetivo que tienen es «desmontar, despedazar y desfinanciar» lo público para privatizarlo y «malvenderlo para convertir cualquier derecho de la gente en un negocio privado«.
«Yo estoy absolutamente seguro de que no van a gobernar. No van a llegar al gobierno», ha respondido Carlos Bardem en una entrevista con Europa Press, con motivo de la publicación de su séptima novela, ‘Triángulo’ (AdN), tras ser cuestionado sobre la posible llegada al Gobierno de PP y Vox.
El escritor ha asegurado que con «esta gente» hay una ventaja y es que «cada vez que abren la boca se pegan un tiro en el pie«. «Estos señores no ocultan lo que quieren hacer. Su modelo es Trump y Milei. Yo no los considero muy inteligentes porque cada vez que abren la boca, se pegan un tiro en el pie. No engañan a nadie, ellos vienen a lo que vienen», ha afirmado.
No obstante, ha advertido de que un Ejecutivo de ambas formaciones supondría «una desfinanciación de la cultura por completo» y ha lamentado que la cultura «es uno de los primeros objetivos» de los movimientos ultraderechistas. «La cultura es siempre el primer enemigo a batir por las ultraderechas y los fascismos», ha señalado.
«Estos señores siempre andan con ese mantra de las subvenciones del cine español. Todo en este país está subvencionado«, ha sentenciado
El autor de ‘Triángulo’ también ha valorado las movilizaciones sociales en torno a la vivienda y ha lamentado la situación de Maricarmen, la mujer de 87 años cuyo desahucio intentó frenar junto a otras personalidades. Bardem ha expresado su «pena infinita» por lo ocurrido.
«Para mi ha sido una mezcla de emociones muy contradictorias. Siete años de amenazas de desahucio no la ayudaron a seguir viviendo. Pero al mismo tiempo, veo el caso con mucha admiración porque murió pidiendo a los demás que luchen por sus casas y que no se rindan. Y eso es lo que estamos viendo en las plazas y en las calles», ha afirmado.
A su juicio, las protestas han evidenciado que «la política real no siempre se hace en los parlamentos o se hace desde los partidos políticos», sino también a través del asociacionismo y la ocupación de las calles. «Los políticos harían bien en tomar nota de las demandas de la gente porque a pesar de que a la gente es muy difícil sacarla de casa, cuando han salido es mucho más difícil volver a meterla, y sobre todo cuando no tienen casa, ni perspectiva de tenerla«, ha afirmado.
El escritor celebra que el debate público ha comenzado a centrarse en cuestiones como la dificultad para acceder a una vivienda, los salarios insuficientes y la precariedad, y se ha alejado de «la mujer del presidente, de las joyas de Zapatero o de si invadían los moros». «Ahora ya nadie habla de eso y se habla de las cosas que importan. Ese cambio discursivo va a determinar el resultado de las próximas elecciones», ha advertido.
Asimismo, Bardem ha sostenido que el Gobierno tiene que hacer «autocrítica» porque, según sus palabras, ha tenido ocho años de mandato «y no ha hecho grandes cosas en vivienda». A su vez, ha recordado que buena parte de las responsabilidades corresponden a las comunidades autónomas y los ayuntamientos.
Bardem ha reconocido que le «descepcionan» algunos políticos. «Hay otros que me ilusionan más. Yo nunca militaré en la antipolítica, yo no creo eso de que todos los políticos son iguales«, ha asegurado, antes de añadir que hay políticos y políticas que «merecen mucho la pena«, mientras que otros resultan «muy decepcionantes».
La gentrificación, los alquileres turísticos y la transformación de los centros urbanos son algunos asuntos que atraviesan ‘Triángulo’. Bardem ha explicado que comparte con Diego Roca, protagonista de la novela, la experiencia de vivir en el centro de Madrid y sufrir las molestias de las reformas constantes en edificios destinados a usos turísticos.
«Las ciudades no deben ser un negocio para unos pocos«, ha defendido, antes de lamentar que Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga o Lisboa se han convertido, a su juicio, en espacios «robados a sus habitantes«. «Las ciudades se han convertido en un parque de atracciones para turistas», ha afirmado.
La novela aborda la imposibilidad de mantenerse al margen de la realidad. Su protagonista comienza siendo un hombre ensimismado que atribuye su bloqueo creativo a las molestias provocadas por las obras, pero su recorrido le lleva a abrirse al mundo que le rodea y a posicionarse ante él.
«No creo que se pueda vivir al margen de la realidad. Ni creo que se pueda ni creo que debamos querer hacerlo», ha resumido Bardem, quien considera que quienes creen poder mantenerse ajenos a lo que ocurre a su alrededor acaban enfrentándose a esa realidad de manera inevitable.
El pasado y la memoria histórica ocupan también un lugar central en el libro, ya que se abre con tres citas, una de ellas de Franco procedente de una concentración de fascistas durante la dictadura franquista. Bardem ha explicado que le interesaba conectar el presente con el pasado. «Nuestro hoy no se entiende sin nuestro ayer y sin nuestro ayer no podremos construir nuestro mañana», ha afirmado.
En este punto, el escritor ha alertado de un rebrote del fascismo en España y en otros países occidentales, aunque ha precisado que sus manifestaciones actuales no son necesariamente idénticas a las de los movimientos históricos.
«Hay un rebrote del fascismo en casi todo el mundo occidental, llamado con múltiples etiquetas. Yo soy licenciado en Historia y quizá no van con camisas negras o camisas pardas nazis, pero son fascistas. Da igual que se llamen derecha alternativa, ultraderecha, trumpistas o populistas nacionalistas», ha manifestado.
En relación con las imágenes del pasado 12 de octubre en la Puerta del Sol de Madrid, donde se vio a jóvenes realizando saludos nazis y exhibiendo simbología anticonstitucional Bardem ha lamentado que muchos de ellos desconozcan la historia de las banderas que enarbolan y de la dictadura que reivindican. «Es una lástima que gente tan joven no tenga ni puñetera idea de la reivindicación que hacen de una dictadura que es imposible que hayan vivido», ha señalado.
Por último, sobre la cancelación de actos culturales y la participación de autores en encuentros públicos, Bardem ha rechazado que la defensa de la libertad de expresión obligue a compartir espacios con quienes, a su juicio, blanquean el franquismo o el revisionismo histórico. «Yo no me sentaría nunca a discutir de hermanos que perdieron la guerra con los descendientes de franquistas y con gente abiertamente ultraderechista», ha afirmado.
El escritor ha defendido que participar en determinados encuentros puede contribuir a legitimar discursos que considera inaceptables. «No se pueden blanquear con tu presencia sitios donde se practica el más vil de los revisionismos históricos y de los blanqueamientos de lo que fue la dictadura y el golpe de Estado con una supuesta libertad deque aquí todos vamos a hablar», ha señalado.
Preguntado también por la exclusión de la escritora argentina de origen judío Ariana Harwicz de un festival literario en Granada, Bardem ha expresado su rechazo a compartir un espacio con ella por su defensa del sionismo. «Hay discursos con los cuales no se puede contemporizar en aras de una supuesta libertad de expresión«, ha reiterado.
«Todos los seres humanos son respetables, pero no todas las opiniones son respetables«, ha concluido, al defender que determinados discursos no deberían tener acceso a espacios públicos, micrófonos o cámaras.
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