Banco de España llama a prepararse para una inflación «más volátil, elevada y persistente» en el medio plazo
MADRID, 14 Oct. Agencias –
El director general de Economía del Banco de España, David López Salido, ha llamado a prepararse para una inflación «más volátil» y, en determinadas circunstancias, «más elevada y persistente» en el medio plazo a nivel global, ante el nuevo contexto mundial marcado por la incertidumbre, la transformación tecnológica y el cambio demográfico y social.
«Estamos moviéndonos de una inflación que tenía orígenes en el pasado asociados a una demanda agregada y ahora vamos a pensar más que los orígenes de la inflación tienen que ver con los shocks energéticos y tecnológicos», ha advertido durante su intervención en el foro CREO 2026, organizado por ‘Cinco Días’.
Según ha explicado, los shocks energéticos, los problemas en las cadenas de suministro y las barreras comerciales pueden mantener elevados los costes y alimentar la inflación. En contraste, la IA podría reducir costes y precios a medio plazo gracias a mejoras de productividad.
Además, el director de Economía del organismo ha advertido sobre un contexto global de tipos de interés «potencialmente más elevados». Según ha explicado, durante años, el exceso mundial de ahorro contribuyó a mantener bajos los tipos de interés. Hoy podemos estar entrando en una fase de mayor demanda de financiación por encima del ahorro internacional.
Según ha explicado, las necesidades públicas de inversión abarcan tres vectores de cambio: defensa, transición energética, adaptación climática, envejecimiento poblacional y modernización industrial. A la vez, el sector privado debe financiar el despliegue de la inteligencia artificial.
«Si esta demanda de fondos supera el crecimiento del ahorro disponible, empujará los tipos de interés reales a medio plazo por encima de los observados antes de la pandemia, algo que ya empieza a percibirse en la deuda pública y privada», ha explicado.
López Salido ha defendido reforzar la resiliencia financiera y empresarial para absorber perturbaciones sin perder capacidad de crecimiento.
En el caso de España, el director general de Economía ha situado los problemas de acceso a la vivienda como «el gran reto económico y social» de la economía y ha reclamado canalizar recursos públicos y privados para aumentar la oferta asequible, con una regulación que agilice la construcción y proporcione estabilidad a hogares y empresas.
López Salido ha advertido de que las dificultades de acceso a la vivienda constituyen una fuente adicional de incertidumbre y vulnerabilidad para los hogares españoles, especialmente para los más jóvenes, en un contexto de profundas transformaciones globales.
El director general del Banco de España ha señalado que, mientras en décadas pasadas el «riesgo existencial» de un hogar se vinculaba a la pérdida del empleo o a las dificultades para encontrarlo, esta situación se ha trasladado al mercado de la vivienda. En este sentido, ha indicado que una proporción muy elevada de jóvenes no puede plantearse emanciparse o adquirir una vivienda y que los hogares que viven de alquiler temen verse expulsados de ese mercado.
López Salido ha advertido de que, si no se actúa sobre la escasez de oferta y las dificultades para impulsar nuevos desarrollos urbanísticos, el debate quedará planteado como una «dualidad irresoluble» entre la protección de quienes ya han accedido a una vivienda y quienes no pueden hacerlo. Por ello, ha defendido que las actuaciones prioricen a los más vulnerables y se coordinen entre las administraciones central, autonómica y local.
Junto a la vivienda, ha identificado el endeudamiento público como una vulnerabilidad de la economía española, pese a la reducción de la ratio de deuda. Ante las mayores necesidades de gasto vinculadas al envejecimiento, la defensa, la transición energética y la adaptación climática, ha pedido combinar una senda creíble para las cuentas públicas con una composición de ingresos y gastos que favorezca la inversión, el empleo y la productividad.
El objetivo, ha explicado, es preservar margen fiscal para responder a futuras perturbaciones sin trasladar cargas excesivas a las generaciones más jóvenes. No obstante, ha destacado que España afronta esta etapa con una posición patrimonial y financiera sólida de hogares, empresas y bancos, tanto en perspectiva histórica como en comparación con el área del euro, gracias al saneamiento de sus balances tras la crisis anterior.
Esta fortaleza, según López Salido, debe servir para impulsar la productividad, el crecimiento empresarial, la inversión y la difusión de la innovación. En particular, ha señalado que la mejora de la solvencia empresarial desde 2014 ha favorecido la recuperación de la productividad total de los factores al permitir una asignación más eficiente del capital y el trabajo hacia las empresas más productivas.
Sin embargo, ha advertido de que ese avance no se ha reflejado plenamente en la productividad por trabajador, por lo que ha considerado necesario reforzar la inversión y aumentar el capital por empleado. Este reto resulta especialmente relevante en una economía en la que predominan las empresas pequeñas, con mayores dificultades para crecer, innovar y aprovechar las economías de escala.
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