Erika Ender, coautora de ‘Despacito’, premio Influencia Hispana: «La educación es el pasaporte a realidades distintas»
MADRID, 12 Oct. –
La compositora y artista Erika Ender, coautora del famoso tema ‘Despacito’ junto a Luis Fonsi, ha recibido en Madrid el Premio Influencia Hispana a la Solidaridad y al Compromiso Social. La panameña, tras 35 años de trayectoria artística, ha destacado la importancia de utilizar «el talento individual como herramienta para ayudar a los demás», una afirmación que materializa en la puesta en marcha de la Fundación Puertas Abiertas, creada para ayudar a jóvenes vulnerables.
«En 2014 me tocó ir a un basurero de mi país a hacer labor social y estuve con una niña a la que los ratones le comieron los dedos de los pies. Y (…) yo digo, ¿cómo le puedo dar un futuro diferente a ella y a todos los que están aquí? A mí me enseñaron en mi casa que a través de herramientas uno salía adelante, y que la educación es el mejor pasaporte a una realidad distinta», ha relatado Ender en una entrevista con Europa Press, con motivo de su presencia en España para recoger el galardón.
El Premio Influencia Hispana a la Solidaridad y Compromiso Social reconoce «una extraordinaria trayectoria artística y a su firme compromiso con las causas sociales, utilizando su talento y proyección internacional como una herramienta capaz de generar oportunidades y transformar vidas», como detalla el jurado, que destaca su capacidad de «utilizar el talento para abrir puertas, generar oportunidades y convertir la influencia en un legado positivo para las nuevas generaciones del mundo hispano».
De origen panameño y con raíces brasileñas, nacida en una familia de padres médicos, desde pequeña Ender aprendió a trabajar para «un propósito mayor», y «tras perder el útero» por problemas médicos, decidió que puesto que no podía «ser mamá de uno», quería ser «madrina de muchos».
Puso entonces en marcha su fundación, en el año 2009, con el propósito de dar cobijo en sus aulas a «niños de la calle» pues esta institución impulsa iniciativas destinadas especialmente a niños y jóvenes en situación de vulnerabilidad, promoviendo la educación, el desarrollo personal y la creación de nuevas oportunidades de futuro.
La Fundación Puertas Abiertas, que también desarrolla el programa estrella TalenPro –que ha transformado la vida de más de 50.000 personas y ha sido reconocida como Guinness World Records por ser la competencia de proyectos de desarrollo social más grande del mundo– no olvida el papel de la música, que Ender define como «una herramienta muy poderosa» pues gracias a ella «se disciplinan, se sensibilizan y al mismo tiempo se pueden expresar».
Desde que comenzó a escribir canciones, con tan solo 9 años, la artista rememora que se dio cuenta de que la gente «tenía muchas historias que contar», pero no sabía cómo expresarse. Así, a lo largo de su trayectoria, ha escrito para artistas como Azúcar Moreno, Chayanne, Malú, Los Tigres del Norte, Alejandra Guzmán, Ha*Ash, Gloria Trevi o Dulce María, entre otros muchos, y afirma que le es «fácil» ponerse en la piel de los demás.
«Yo he escrito toda la vida para mí, en mi carrera, cuando tengo algo que contar. Y escribo para otros como un servicio, como un momento de empatía donde entiendo lo que estás pasando y sé que si tal vez no lo sabes expresar, a lo mejor yo puedo ser ese canal que haga que dentro de tu propio idioma, puedas brillar», detalla Ender.
Hasta la fecha, la artista ha recibido más de 400 premios internacionales, entre ellos 2 Latin Grammy, 4 Billboard Awards y 7 Latin Billboard Awards, además de 16 discos de Diamante, 177 Platino y 181 Oro. Más de 200 álbumes incluyen sus composiciones, con cerca de 40 canciones que han ocupado los primeros puestos en listas globales y un catálogo que supera los 18 billones de reproducciones.
La compositora, Embajadora Cultural de Panamá, confiesa que sus comienzos en la industria no fueron fáciles ya que se adentró en «un terreno de pura testosterona donde no había ‘chance’ para las mujeres». «Tocaba puertas, nadie me contestaba, y las pocas veces que me contestaron me dijeron: muy lindo, pero tus canciones suenan muy femeninas, los hombres no le graban a mujeres», rememora.
Pero no se dio por vencida y le dio la vuelta a la situación. «En lugar de tomármelo personal, le busqué la vuelta por detrás. Me firmaba E. Ender para mandar las canciones y le pedí a mis colegas varones que me las grabaran», confiesa. De esa manera, consiguió abrirse paso en la industria musical, hasta que «llega la gran oportunidad de escribir ‘Candela’ y ‘Ay mamá’ con Donato Poveda», que lo cambió todo.
La cantante se convirtió entonces en una de las pocas mujeres en estar en el Salón de la fama de los Compositores Latinos, derribando varios techos de cristal y convirtiéndose en referente femenino en la industria.
«Siento que lo que me llevó sobre todo fue la resiliencia y la persistencia en un momento en que la industria no tenía cabida para mujeres productoras musicales, o compositoras o ingenieras de sonido», explica. «(Las mujeres) seguimos siendo minoría, pero cada vez somos más», ha reivindicado la artista, que prioriza que sus composiciones para hombres fueran «respetando a la mujer».
Por ello, aunque no abandona el mundo de la música, ahora quiere que «el servicio sea la prioridad y la música el vehículo». Por este motivo, la ganadora del premio Influencia Hispana asegura que no quiere «solo dejar canciones en el mundo, sino compartir lo aprendido para que le sirva a alguien más».
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