El 91% de los hogares navarros ha adoptado alguna medida para ahorrar energía
PAMPLONA 11 Oct. (Agencias) –
Nueve de cada diez hogares navarros cuentan con algún dispositivo o han adoptado alguna medida concreta para ahorrar energía, según muestra una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache.
Entre las medidas que adoptan los ciudadanos en sus viviendas para ahorrar energía, la más habitual es usar bombillas de bajo consumo: ya lo hace el 75% de los encuestados. Sustituir las bombillas incandescentes y halógenas por tecnología LED, que emplea una potencia diez veces menor y tiene una vida útil diez veces mayor, «supone un ahorro de más de un 80% de la energía», explica a asociación, que recomienda, además, «aprovechar al máximo la luz natural apagando la luz de las zonas iluminadas de manera natural».
Otro elemento que los ciudadanos tienen en cuenta para optimizar el consumo energético en los hogares son las ventanas: el 48% ya cuenta con ventanas que cuentan con doble o incluso triple acristalamiento y/o con marcos con rotura de puente térmico.
Por otro lado, el 43% de los inmuebles cuentan con elementos de sombreado, como toldos o lamas orientables. Estos «disminuyen el calentamiento de la vivienda en los meses cálidos de una forma natural y pueden evitar otras medidas de más gasto como el uso de aire acondicionado», explican desde Irache, que recuerda que a la hora de colocarlos en edificios de viviendas es conveniente consultarlo antes con la comunidad de vecinos, ya que es un elemento que afecta a la estética común del edificio.
Uno de cada tres de los encuestados usa grifos con cabezales. Estos dispositivos «permiten ahorrar entre un 30% y un 60% del volumen de agua utilizado, lo que se traduce directamente en un ahorro de energía de entre el 20% y el 40% en la factura del agua caliente sanitaria, que a su vez representa un gasto del 18% de la energía de un hogar».
El 24% de los hogares ha individualizado el consumo de calefacción en los últimos años. «Se calcula que las comunidades que lo han hecho experimentan un ahorro energético medio de entre el 20% y el 30%, simplemente por el cambio de hábitos y la regulación individual mediante válvulas termostáticas», destaca la asociación.
Por otro lado, Irache ha destacado que el aislamiento de la vivienda «es fundamental» ya que las pérdidas de calor en un edificio «pueden llegar a suponer un 30% de la energía de la calefacción o la refrigeración». Sólo el 20% de los encuestados considera que su edificio tiene un buen aislamiento térmico.
Además, hay un 15% de personas que dicen que cuentan con una tarifa de discriminación horaria. De esta manera, el consumidor puede organizar el funcionamiento de la lavadora, lavavajillas, secadora u otros electrodomésticos para que consuma energía en los tramos en los que el kilovatio por hora le resulte más barato.
Finalmente, el 12% de las personas cuenta con paneles solares en el edificio de la comunidad de vecinos o en su casa unifamiliar. «Aunque la inversión inicial es relevante, el ahorro, si bien dependerá de varios factores, también lo es -algunos lo sitúan entre un 50% y un 70% de la energía, otros entre 700 y 1.100 euros al año para un hogar tipo-«, destaca Irache. Además de usar la energía que produce para su propio gasto doméstico, aquella que sobre puede verterse al sistema de distribución general y se descontará, en función del contrato, de la próxima factura eléctrica.
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