Las fuerzas progubernamentales etíopes entran en la capital de Tigray
MADRID 4 Oct. Diario Dia –
Milicias aliadas del Gobierno de Etiopía han entrado ya en la capital de Tigray, Mekelle, tras la retirada de las milicias rebeldes que habían tomado la ciudad en medio del conflicto abierto entre la coalición de la oposición y grupos armados y el Gobierno del primer ministro Abiy Ahmed.
«Unos cuantos miembros de las Fuerzas de Paz de Tigray (TPF) están el la sede de Radio Mekelle y otros puntos de la ciudad tras la cobarde retirada del TPLF de Mekelle», ha informado el TPF, un grupo escindido del Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF) que apoya ahora al Gobierno central etíope.
El TPF ha resaltado en un mensaje publicado en redes sociales que «esta ciudad está llena de gente estupenda y tiene mucho potencial». «Nos recuerdan por qué ponemos en peligro nuestras vidas en pro de un cambio real. ¡Qué bendición!», han planteado.
Sin embrago, el Gobierno etíope no ha confirmado oficialmente la toma de la capital de Tigray, bajo control de los rebeldes desde mayo y ahora bajo control de una coalición formada por el TPLF y otras seis organizaciones bajo el nombre Coalición por la Supervivencia de las Fuerzas Populares Etíopes (CSFPE).
Esta misma mañana el TPLF anunciaba su retirada de Mekelle y las TFP informaban de la toma del aeropuerto de la capital. «El Gobierno de Tigray decidió retirarse temporalmente de Mekelle para permitir que nuestro Ejército destruya al enemigo ante los posibles ataques que este régimen genocida pueda lanzar contra nuestro pueblo y nuestra ciudad», ha explicado el TPLF en un mensaje publicado en sus redes sociales.
Meses de fricciones entre el Gobierno etíope y las autoridades del estado, así como tensiones internas en el seno de éstas últimas acabaron por desatar a mediados del mes pasado un nuevo conflicto armado y el colapso de los acuerdos de Pretoria (Sudáfrica) pactados en 2022 para poner fin al devastador conflicto, que dejó entre 100.000 y 600.000 muertos en solo dos años, según estimaciones del Gobierno etíope y de la Unión Africana, respectivamente.
El Gobierno etíope ha culpado a países como Eritrea, Sudán y Egipto de colaborar con las llamadas Fuerzas de la Coalición para la Supervivencia de los Pueblos de Etiopía, una alianza armada vertebrada en torno al TPLF, las autoridades tradicionales del estado, protagonistas del conflicto de 2020 y que desde Pretoria habían asumido un papel relativamente secundario hasta que han vuelto a la carga.
El Gobierno etíope dio en julio por nulo el acuerdo de paz firmado en 2022 en Pretoria con el TPLF, con lo que se reanudaba una guerra que, en solo dos años (2020-2022), dejó entre 100.000 y 600.000 muertos, dependiendo de la fuente.
Tras el acuerdo de Pretoria, Tigray permaneció bajo un gobierno provisional aceptado por las autoridades federales del país hasta el retorno del TPLF al poder regional a principios del mes de mayo. Desde entonces han denunciado en innumerables ocasiones al Gobierno etíope por incumplir los términos pactados en Pretoria y de mantener a la región en un estado de completa marginación.
El Gobierno federal, por su parte, no ha reconocido a la administración reinstaurada y ha insistido en que la única autoridad vigente en la región es la Administración Regional Provisional de Tigray, establecida en virtud del Acuerdo de Pretoria, y ahora desplazada por el TPLF.
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