2 octubre 2026
Cambian las causas de muerte en el mundo
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GINEBRA – Las principales causas de muerte en el mundo han cambiado en lo que va de siglo, y las enfermedades no transmisibles causaron 74 por ciento de todos los decesos en 2023, frente a 58 por ciento en 2000, según estimaciones divulgadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) este viernes 2.

La cardiopatía isquémica sigue siendo la principal causa de muerte, y las demencias ganan posiciones entre las enfermedades más mortales. La ansiedad y la depresión, por su parte, provocan cada vez más una pérdida de años de vida saludable.

La esperanza de vida mundial ha regresado prácticamente a los niveles anteriores a la pandemia de covid (2020-2023), pero no todos los indicadores de salud se han recuperado al mismo ritmo.

En 2023, la esperanza de vida alcanzó los 73,3 años, apenas una décima por debajo de los 73,4 años registrados en 2019, según las nuevas Estimaciones Mundiales de Salud de la OMS.

La recuperación, sin embargo, fue más lenta cuando se mide cuánto de ese tiempo se vive con buena salud. La esperanza de vida saludable se situó en 62,8 años, todavía 0,4 años por debajo del nivel anterior a la pandemia.

Alain Labrique, director del Departamento de Datos, Salud Digital, Análisis e Inteligencia Artificial de la OMS, destacó que “vivir más es uno de los grandes logros de la salud pública”.

“El próximo desafío es garantizar que esos años adicionales se vivan con buena salud, al tiempo que los sistemas sanitarios estén preparados para responder a las necesidades cambiantes de las poblaciones”, añadió Labrique.

Las nuevas Estimaciones analizan la evolución de más de 160 enfermedades y lesiones entre 2000 y 2023, y dan luz a las enfermedades que más muertes y pérdida de salud provocan en el mundo.

Las 10 principales causas provocaron 33 millones de los 61 millones de fallecimientos registrados en 2023, es decir, más de la mitad del total. Ocho de ellas fueron enfermedades no transmisibles.

La OMS presenta esa tabla de posiciones así: 1. Cardiopatía isquémica, 2. Accidente cerebrovascular, 3. Enfermedad pulmonar obstructiva crónica, 4. Infecciones de las vías respiratorias inferiores, y 5. Alzhéimer y otras demencias.

Les siguen 6. Diabetes, 7. Cánceres de tráquea, bronquios y pulmón, 8. Enfermedad cardíaca hipertensiva, 9. Enfermedades renales, y 10. Enfermedades diarreicas.

La cardiopatía isquémica se mantiene con diferencia como la principal causa de muerte y provocó 9,5 millones de fallecimientos en 2023, 16 % del total mundial.

Además, es la enfermedad que más ha aumentado en términos absolutos desde comienzos de siglo, con tres millones de muertes más que en 2000.

Los accidentes cerebrovasculares, segundo lugar, provocaron unos 6,8 millones de decesos y, tercero, la enfermedad pulmonar obstructiva causó 3,6 millones.

Las infecciones de las vías respiratorias inferiores volvieron a convertirse en la enfermedad transmisible más mortal y ocuparon el cuarto puesto, con 2,7 millones de muertes.

Entre los cambios más pronunciados de las últimas dos décadas figura el avance del alzhéimer y otras formas de demencia.

Estas enfermedades pasaron del puesto 19 en 2000 al quinto en 2023, año en que causaron unos 2,1 millones de fallecimientos. En ese periodo, el número de muertes se triplicó.

Las mujeres representan además 66 % de los fallecimientos por alzhéimer y otras demencias.

La diabetes también ha ganado peso. En 2023 provocó unos dos millones de muertes, más del doble que en 2000, y se situó como la sexta causa de muerte mundial.

Los cánceres de tráquea, bronquios y pulmón ocuparon el séptimo lugar, con 1,8 millones de fallecimientos, frente a 1,1 millones a comienzos de siglo.

Las enfermedades renales también han escalado posiciones: pasaron del puesto 17 en 2000 al noveno en 2023, mientras el número de muertes aumentó un 86%.

El covid-19, la principal causa de muerte mundial en 2021, quedó fuera de las 10 primeras posiciones por primera vez desde el comienzo de la pandemia.

Las muertes directamente atribuidas a esa enfermedad descendieron a 900 000 en 2023, situándola en el puesto 14.

En comparación, había provocado directamente unos 5,3 millones de fallecimientos en 2020 y 9,4 millones en 2021.

Las nuevas estimaciones también muestran progresos frente a otras enfermedades que hace dos décadas figuraban entre las principales causas de muerte.

Las muertes por VIH y sida cayeron 62% desde 2000, y la enfermedad pasó del séptimo puesto mundial al 22.

También disminuyeron las muertes relacionadas con las complicaciones del nacimiento prematuro, que se redujeron 30 % desde 2000 y dejaron de figurar entre las diez principales causas.

En los países de ingresos medios bajos, las muertes por tuberculosis y enfermedades diarreicas se redujeron en más de la mitad entre 2000 y 2023.

Tres de cada cuatro muertes se deben a enfermedades no transmisibles en total causaron aproximadamente tres de cuatro muertes en el mundo en 2023.

Los nuevos datos destacan que el peso de las enfermedades no transmisibles, como las cardiopatías, el cáncer, la diabetes y las demencias, aumenta en los países de bajos ingresos, aunque allí las infecciones y otras enfermedades transmisibles siguen teniendo una presencia mucho mayor que en los países ricos.

Siete de las 10 principales causas de muerte en esos países siguen siendo enfermedades transmisibles o afecciones maternas, neonatales y nutricionales. La malaria, la tuberculosis y el VIH y el sida continúan entre las 10 primeras.

En los países de altos ingresos, la situación es muy distinta: nueve de las 10 principales causas de muerte son enfermedades no transmisibles. El alzhéimer y otras demencias ocupan ya el tercer lugar.

Las estimaciones de la OMS también muestran cambios importantes en enfermedades y trastornos que no siempre provocan la muerte, pero sí una importante pérdida de años de vida saludable.

Entre 2019 y 2023, la tasa mundial ajustada por edad de años de vida saludable perdidos por trastornos depresivos aumentó aproximadamente 20 %. En el caso de los trastornos de ansiedad, el incremento fue de casi 45 %.

En conjunto, ambas condiciones representaron unos 110 millones de años de vida saludable perdidos en 2023 debido a muerte prematura o discapacidad.

A-E/HM

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