Sánchez asegura que hubo «comunicación constante» con Vivas tras decir este que le llamó 10 veces sin éxito

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha asegurado que hubo «comunicación constante» entre las autoridades ceutíes y el Gobierno central en los días previos a la entrada masiva de inmigrantes, después de que el presidente de la ciudad, Juan Vivas, dijese que intentó hablar con Sánchez en 10 ocasiones y no lo logró.
«No he escuchado al presidente Vivas, pero más allá de lo que haya dicho o no haya dicho, hubo una comunicación constante con el Gobierno», ha asegurado el jefe del Ejecutivo en una rueda de prensa en La Moncloa junto al presidente de Francia, Emmanuel Macron, que se encuentra de viaje de Estado en España.
Es más, Sánchez ha recalcado que en los días anteriores al 30 de julio, cuando comenzó la entrada de unas 80.000 personas desde Marruecos, «hubo reuniones a tres» entre el Gobierno Central, la ciudad autónoma y la Delegación del Gobierno.
«No hubo una ni dos, sino hubo bastantes comunicaciones», ha enfatizado Sánchez, haciendo hincapié que Vivas ha declarado este martes ante la Audiencia Nacional que «nadie previó una llegada masiva» como la que se terminó produciendo, «tampoco ellos», ha enfatizado.
Sánchez ha hecho estas declaraciones al ser interrogado por las palabras de Vivas, que en su declaración como testigo en la juez de la Audiencia Nacional, dijo que intentó hablar con Sánchez hasta en 10 ocasiones antes del 30 de julio y solo tuvo respuesta en tres de ellas por parte de su jefe de Gabinete, Diego Rubio.
En la última de estas tres comunicaciones, según la versión de Vivas, Rubio le dijo que a partir de ese momento el canal de comunicación era la Delegación del Gobierno, no la Presidencia del Gobierno.
El presidente ceutí ha declarado también que el 27 de julio, en los días previos, llamó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, pero no obtuvo respuesta, y que posteriormente fue atendido por su jefe de gabinete, Diego Rubio, a quien le advirtió de la gravedad de la situación, de acuerdo a fuentes jurídicas.
Fuentes de Moncloa han cargado duramente contra estas palabras de Vivas, al que acusan de mentir y de estar «jugando a un juego muy peligroso».
En ese sentido dicen que no tienen constancia de la decena de llamadas del presidente de la ciudad y llegan a retarle a que haga públicos los registros de llamadas. En todo caso insisten en que nadie, ni en Madrid ni en Ceuta, podía imaginar la magnitud de lo que terminó sucediendo.
La versión que ofrecen en Moncloa es distinta a la de Vivas: Pidió hablar con Sánchez solamente una vez y llegó a hacerlo el mismo día 30, cuando ya habían empezado a cruzar de manera irregular miles de personas desde el otro lado de la frontera. «Se le atendió siempre que llamó», indican fuentes gubernamentales.
REFUERZOS DE INTERIOR DESDE EL 8 DE JULIO
Fuentes del Ministerio del Interior también han reiterado, tras la declaración de Vivas en la Audiencia Nacional –en la que dijo que pidió al Gobierno central un refuerzo de efectivos policiales a partir del 27 de julio–, que este departamento comenzó a reforzar la seguridad en Ceuta desde que se tuvo conocimiento, el 8 de julio, de la sentencia del Tribunal Supremo que impedía aplicar el mecanismo de rechazo en frontera a los inmigrantes que accedían a nado a la ciudad.
La Guardia Civil reforzó su despliegue con 70 efectivos para hacer frente a un hipotético incremento de inmigrantes irregulares por esta vía, aunque reiteran que nunca tuvieron avisos de que se pudiera a producir una avalancha de más de 72.000 personas, como ocurrió a partir del 30 de julio.
En concreto, desde Interior han señalado que se destinaron 60 agentes a funciones de seguridad ciudadana en el vallado fronterizo con Marruecos y a otros diez agentes al control fronterizo marítimo. Es más, desde el 8 de julio –22 días antes de la crisis– la Guardia Civil contó con siete embarcaciones para tareas de vigilancia marítima, con sus correspondientes tripulaciones: un buque de altura, una patrullera de alta velocidad y cinco embarcaciones semirrígidas.
El 20 de julio, además, la Policía Nacional amplió su despliegue con un grupo operativo de los ‘antidisturbios’ de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de 35 efectivos para reforzar la gestión de la seguridad ciudadana, según las citadas fuentes.
El Ministerio que dirige Fernando Grande-Marlaska también ha señalado que el 25 de julio se decidió la creación de un Centro de Atención temporal de Extranjeros (CATE) en Ceuta para atender el incremento de entradas que se venía produciendo desde el 8 de julio.
Finalmente, el 30 de julio, el día que comenzó la entrada masiva de migrantes, la secretaria de Estado de Seguridad declaró la tramitación de emergencia de las obras, suministros y servicios necesarios para la prestación de los servicios de identificación y asistencia a las personas migrantes en la ciudad de Ceuta, mediante la construcción de un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) provisional.
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