30 septiembre 2026

Pilar Albarracín (Premio Nacional de Artes Plásticas): «El problema de la vivienda no es un tópico, es una realidad»

Pilar Albarracín (Premio Nacional de Artes Plásticas): "El problema de la vivienda no es un tópico, es una realidad"
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Pilar Albarracín


Pilar Albarracín

– MINISTERIO DE CULTURA

    MADRID, 30 Sep. Diario Dia –

   La artista visual Pilar Albarracín, galardonada con el Premio Nacional de Artes Plásticas, ha reflexionado sobre la problemática del acceso a la vivienda y ha señalado que la precariedad inmobiliaria «no es un tópico, es una realidad y no solo de España«.

   «No creo que sea un tópico, es una realidad y no solo de nuestro país. La precariedad no tiene fronteras y abraza a todas las edades. Estaría bien poder tomarnos un tiempo para volver a pensar en conceptos como el de la piedad de María Zambrano, o el amor de Hanna Arendt. Deberíamos aprender a mirar a las personas más vulnerables desde otro lugar más cercano, más empático«, ha asegurado esta artista cuya obra se caracteriza en el uso de tópicos tradicionales de la cultura españoles como herramientas de crítica social.

   Así, su trabajo artístico ha abordado cuestiones como la precariedad, la opresión de las mujeres y las estructuras de poder y, a la vez, sus obras han alcanzado una importante presencia en el mercado del arte. Ante la contradicción de que piezas nacidas de la denuncia social puedan terminar en manos de grandes coleccionistas o fondos de inversión, la artista ha señalado que procura no juzgar a las personas «únicamente por el dinero que tienen» y que prefiere conocerlas antes de «emitir un juicio».

   «La economía es algo en lo que obligatoriamente se participa, no hay elección, pero una puede decidir cómo genera otro tipo de intercambios, más equilibrados, en sus entornos más cercanos. En lugar de juzgar, prefiero actuar«, ha afirmado en un entrevista con Agencias con motivo de la concesión del premio. A su juicio, el arte «siempre ha navegado entre contradicciones«. «Yo me esfuerzo cada día por ser coherente, pero eso no me garantiza que lo haga al gusto de todos», ha indicado

   Albarracín también se ha referido a los cambios provocados por el mundo digital y a la percepción de que actualmente existe una mayor autocensura por miedo a la reacción en redes sociales. A su juicio, el entorno digital ha aportado «muchas cosas buenas», aunque ha advertido de que es «fundamental no perder el contacto con la realidad«.

   «Los mundos virtuales les están ganando terreno a los reales porque, tal vez, la juventud está perdiendo la ilusión ante la violencia y el odio que se generan continuamente por todo el planeta», ha señalado. No obstante, ha asegurado que mantiene la «esperanza en la juventud«, pese al mundo que se les está dejando.

   En este sentido, ha señalado que las redes sociales «son una herramienta de control que crea personas y mundos que no existen», al tiempo que ha reivindicado que el planeta es un lugar «maravilloso», lleno de personas con historias propias y particulares de las que aprender. «Pero no tenemos tiempo de parar y acercarnos a escuchar sus historias, sus experiencias, sus necesidades como humanos. Hay que parar, pensar y actuar en nuestro entorno más próximo«, ha agregado.

   Sobre el Premio Nacional, Albarracín ha relatado que la noticia del reconocimiento le llegó por sorpresa mientras escribía en su domicilio. «Al principio pensé que era una llamada comercial, para venderme algo. Así que cuando me preguntaron si era Pilar Albarracín, ¡yo evitaba decir sí!», ha recordado sobre la llamada de la directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert de León.

   Tras la deliberación, el jurado se puso al habla con ella a través del altavoz para felicitarla. Albarracín ha querido dedicar el premio a su padre y a tres compañeros artistas fallecidos -Federico Guzmán, Pierre Gonnord y José Pérez de Lama (Osfa)-, y ha subrayado que este galardón «no es algo exclusivo para quien lo recoge» sino que es el reconocimiento al trabajo de muchas personas que conformaron su generación.

   La artista, que ha utilizado históricamente el cuerpo como vehículo central de su obra artística, ha analizado el paso del tiempo y la madurez desde una perspectiva vital. «Todo se transforma y el cuerpo forma parte de ese todo. Para los cuerpos, siempre desearé salud y libertad», ha expresado.

   Albarracín ha defendido la importancia de vivir todas las etapas y ha recordado cómo en otras culturas las personas mayores son «respetadas y cuidadas como riquezas». «La madurez es un momento estupendo, y la vejez, a pesar del desgaste de vivir, también puede ser amable. El principio y fin de la vida nos iguala«, ha sentenciado.

   La artista ha construido buena parte de su trayectoria a partir de una obra provocadora y en ocasiones polémica, en la que utiliza el cuerpo, la ironía y elementos de la cultura popular española para cuestionar los roles de género, la violencia y las estructuras de poder.

    Entre sus trabajos se encuentran performances como ‘Sin título (Torera)’, donde revisa el imaginario taurino desde una perspectiva feminista, además de otras piezas en las que ha recurrido al flamenco, los toros y otros símbolos de la llamada España cañí para subvertir los estereotipos asociados a la identidad española y al papel de la mujer.

CL2