La banca mediana defiende su capacidad de competir en IA con los grandes del sector gracias a su accesibilidad
MADRID, 28 Sep. –
La banca mediana española ha defendido su capacidad de competir en materia de Inteligencia Artificial (IA) con las grandes entidades financieras del sector gracias a la accesibilidad que ofrece la tecnología.
De este modo, el consejero delegado de Kutxabank, Eduardo Ruiz de Gordejuela, ha argumentado durante un simposio en el foro ‘Encuentro Financiero XVII’ organizado por KPMG y el periódico ‘Expansión’ que la herramienta está al alcance de cualquier entidad, ya que se pueden celebrar acuerdos estratégicos con proveedores especializados y acceder a plataformas en unas condiciones interesantes que no obligan a hacer inversiones «desproporcionadas».
Pese a la aparente democratización de la IA, el CEO de Ibercaja, Victor Iglesias, ha reconocido que dado que las firmas de tamaño mediano cuentan con «menos munición para invertir y menos recursos humanos para llevarlo a cabo», estas tienen que «seleccionar muy bien las apuestas tecnológicas principales que quieren impulsar».
Así, el banquero ha explicado que de alguna manera este modo de operar pasa por incorporar tecnologías ya testadas en el sector, pero que pueden dar entidades como Ibercaja la capacacidad de convertirse en ‘Smart Followers’ «súper eficaces».
«Seleccionando con mucho criterio y mucho tino los proyectos, las apuestas tecnológicas a llevar adelante, orientándolas siempre al cliente en el desarrollo del negocio y eligiendo bien las alianzas oportunas con los ‘partners’ idóneos, sin duda la banca mediana puede competir de tú a tú con las grandes entidades», ha subrayado Iglesias.
Respecto a la aplicación de la tecnología, Kutxabank ha expuesto que su estrategia pasa por capturar o conseguir conocimiento y talento en tres capas diferentes; una primera nuclear con un equipo de tecnólogos y de ingenieros IA que llevan el conocimiento a la entidad; una segunda, de personas en las áreas usuarias o demandantes de soluciones IA en el banco; y finalmente una tercera más generalista encargada de la aplicación que, en palabras de Ruiz de Gordejuela, es la que «realmente da coherencia al resto de la estrategia».
En cuanto a la afección que la aplicación de la herramienta pueda tener en el empleo, el banquero de Ibercaja ha avanzado que el modelo considerado por la entidad «no va a sustituir a la personas».
«La empatía y capacidad para asesorar a nuestros clientes que tienen nuestros profesionales con oficio, eso sí, siempre apoyados por tecnología de vanguardia, no es sustituible», ha respaldado el directivo del banco aragonés. Al mismo tiempo, el mandatario ha recordado que la firma «ha sido y será siempre una banca de clientes, no un banco de producto, ni de canal».
Preguntados por la diferenciación en el sector, el consejero delegado de Banca March, José Luís Acea, ha reivindicado el papel que la entidad que dirige juega al ser familiar.
«Ser empresa familiar es una de nuestras grandes ventajas competitivas, es la base de nuestro modelo de crecimiento y nuestro modelo de desarrollo. Creo que nos separa claramente de las presiones cortoplacistas del mercado, lo cual nos permite cumplir la palabra dada de tener esa visión de largo plazo y de construir valor en el tiempo», ha garantizado Acea.
Por otro lado, el CEO de la firma ha rechazado que la especialización pase por recortar los precios de los productos que la entidad ofrece, siempre que estos mantengan el nivel de calidad. «El debate de precio-accesibilidad a veces es un poco inerte, yo creo que la calidad se paga en cualquier sector y creo que el que no tenga una identidad propia y esa calidad no la percibe sus clientes probablemente tenga un problema mayor que no tecnificarse», ha concluido Acea.
De su lado, el directivo de Kutxabank, que ha matizado que la IA si se usa de manera inteligente puede acentuar la diferenciación, ha constatado que uno de los retos de la banca mediana en relación con la tecnología también pasa por comprender el uso que el usuario da a la herramienta.
«Hablamos de cómo introducir la IA en nuestra relación con el cliente, pero también tenemos que aprender a cómo engancharnos al uso de la IA del usuario. Además de seducirle, apelarlo a lo emocional o a lo racional, vamos a tener que ser capaces de interpretarlo», ha zanjado Ruiz de Gordejuela.
CL11
