El líder del PCE llama a volcarse con el nuevo «frente amplio» que impulsa IU junto a sus aliados
MADRID, 26 Sep. Diario Dia –
El secretario general del Partido Comunista de España (PCE), Enrique Santiago, ha enfatizado la «responsabilidad» que tiene su organización e IU de cara a la organización del nuevo «frente amplio» de los partidos del socio minoritario de la coalición.
Precisamente esa alocución hace referencia a la nueva marca electoral con la que previsiblemente se presentarán las fuerzas del ala minoritaria del Ejecutivo a las próximas elecciones generales de 2027.
También ha defendido la presencia de la izquierda alternativa en el Gobierno de coalición, dado que es el motor de avances sociales, y ha exigido al PSOE que reacciones de inmediato para solucionar el problema de la vivienda y la crisis en Ceuta.
Así lo ha trasladado durante el mitin central de la Fiesta del PCE, que se celebra este fin de semana en la localidad madrileña de Rivas Vaciamadrid, y en el que ha puesto énfasis en la necesidad de construir un espacio político unitario de la izquierda alternativa.
De esta forma, Santiago ha enfatizado que IU y el PCE son las organizaciones del espacio con mayor implantación territorial y sectorial, por lo que tienen «la mayor responsabilidad a la hora de organizar» ese frente amplio a la izquierda, evocando con ello la marca electoral escogida junto a Movimiento Sumar, Más Madrid y Comuns.
Santiago ha agregado que la «experiencia y el prestigio» del PCE a la hora de combatir el fascismo debe ser el «motor del necesario bloque histórico» de la izquierda, recalcando que para combatir con «éxito» al capital y a la actual ola reaccionaria se requiere movilización y organización política.
De esta forma, ha recalcado que todas las elecciones autonómicas celebradas desde la última fiesta del PCE han sido ganadas por el PP y se han conformado gobiernos con Vox, que «sintonizan» sus programas para eliminar derechos de la clase trabajadora.
«Vienen tiempos difíciles, la ola reaccionaria ha debilitado al movimiento popular y a las nuevas expresiones de la izquierda alternativa surgidas de las movilizaciones frente a la crisis económica en la primera década de este siglo», en lo que parece una referencia implícita a Podemos.
Por otro lado, el líder del PCE ha defendido el desempeño del Gobierno de coalición, pese a las limitaciones que genera la correlación de fuerzas desfavorables con el PSOE, y prueba de ello es que se ha convertido en «enemigo a batir» por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y las «fuerzas reaccionarias mundiales».
Al respecto, ha defendido que la izquierda alternativa ha sabido utilizar su presencia en el Ejecutivo para ampliar derechos sociales y laborales. «No ignoramos los muchos problemas que padece la clase obrera y que no hemos podido solucionar», ha agregado para apostillar que la Constitución española «no es lo suficientemente democrática» al haber poderes económicos y mediáticos que deciden «al margen de la voluntad popular expresada democráticamente en las urnas».
Sin embargo, Santiago ha proclamado que el PCE «no renuncia a nada» y va a pelear por obtener transformaciones sociales más profundas», pero sobre todo por solventar la «carestía» que padecen las clases populares por la inflación y la «especulación» con la vivienda.
Al respecto, ha señalado al PSOE como el «responsable» de que el Gobierno no haya tomado aún «las medidas imprescindibles para solucionarlo» y ha agregado que exige un sistema eficaz de garantía de derechos sociales y públicos, con «cambios constitucionales si fuera necesario».
Respecto a la crisis en Ceuta, Santiago ha asegurado que se trata de un «ataque híbrido» y una «operación de desestabilización» ejecutado por Estados Unidos e Israel utilizando a Marruecos y con el «increíble desconocimiento» de los servicios de inteligencia españoles.
También ha denunciado que PP y Vox colaboran en esta estrategia de desestabilización y que «no les importa nada» el pueblo ceutí, ni tampoco la situación de migrantes que han sido utilizados contra España y se encuentran «abandonados a su suerte».
Por tanto, el líder del PCE urge a trasladar a estas personas a la Península y ha exigido al PSOE que acceda a ello para acabar con una crisis que, a su juicio, expande la campaña electoral de la ultraderecha, que hace de Ceuta su «parque temático» del fascismo y racismo.
Durante su intervención, ha alertado de que la derecha desprecia las «normas de la democracia» y que desde que se constituyó el actual Gobierno la «desestabilización ha sido permanente» y se ha abonado a una «estrategia golpista» liderada, a su juicio, por el expresidente José María Aznar, al que define como el «criminal de las Azores», en coordinación con la reacción internacional de Estados Unidos e Israel contra las posiciones del Ejecutivo.
También carga contra una «minoría del Poder Judicial muy influyente», que denomina el «partido de las togas», que con un «claro sesgo político» ha estado «atacando y acosando a la izquierda y el Gobierno».
«Nuestros avances han hecho que nos ganemos muchos y poderoso enemigos por defender la paz y por oponernos al rearme de la OTAN que exigen EEUU», ha enfatizado para agregar que estos sectores reaccionarios «conspiran para acabar con el único Gobierno de la UE que hace políticas de izquierdas».
En materia internacional, el líder del PCE ha defendido el derecho de libre autodeterminación del pueblo saharaui y ha denunciado la «rapiña de los Estados Unidos e Israel con los pueblos de Oriente Medio». Es más ha dicho que el Gobierno «criminal» de Benjamin Netanyahu querer hacer «inviable» el Estado Palestino y exige el «fin del genocidio» en Gaza.
También ha reclamado la liberación del expresidente venezolano Nicolás Maduro, al aseverar que ha sido «secuestrado» por EEUU, y ha agregado que el país ha sido «intervenido, privado de su soberanía y sus recursos saqueados por Trump».
Mientras, ha expresado su «admiración» hacia el «heroico pueblo de Cuba» al librar una «ejemplar batalla de resistencia» frente «al castigo colectivo y el genocidio silencioso impuesto» por Estados Unidos. Santiago ha recriminado que la pasividad de la comunidad internacional por la situación en Cuba «avergüenza».
A nivel interno, Santiago ha señalado que el próximo concreto del PCE, previsto en diciembre, debe abrir un proyecto de construcción de la formación para la próxima década. «La política de alianzas y la construcción del Partido no son caminos enfrentados, son dos dimensiones de una misma estrategia de transformación», ha añadido.
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