21 septiembre 2026

Más Madrid propone una ley para cambiar la forma de medir la lista de espera y que su deterioro implique más presupuesto

Más Madrid propone una ley para cambiar la forma de medir la lista de espera y que su deterioro implique más presupuesto
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MADRID, 21 Sep. Agencias –

Más Madrid ha registrado en la Asamblea de Madrid una Proposición de Ley (PL) para modificar la forma de medir la lista de espera para que recoja todo el recorrido del paciente y que el deterioro de las mismas implique más presupuesto de encadenarse dos trimestres consecutivos.

Según explica en su exposición de motivos esta ley, a la que ha tenido acceso Europa Press, hasta la fecha la lista de espera se mide por «tiempo de espera hasta cada evento aislado» –la primera consulta externa, la prueba diagnóstica o la intervención quirúrgica–, pero sin tener en cuenta el «recorrido completo del paciente».

«Sin embargo, desde la perspectiva del paciente, la espera no termina cuando es visto por primera vez por el especialista, sino cuando recibe un diagnóstico y, en su caso, la indicación e instauración de un tratamiento», destaca la formación.

Precisamente esta pasada semana ha estado marcada informativamente, entre otros, por el Hospital Ramón y Cajal. El diario ‘El País’ publicó que dos jefes médicos del centro rebajaron la gravedad de los pacientes para mejorar el balance de sus listas de espera para cirugías a espaldas de los sanitarios, en base a unos documentos y correos aportados por el cirujano Alberto Martos, que denunció lo ocurrido ante la gerencia del centro sin lograr una respuesta. La Comunidad ha acusado a Martos de ser él quien «manupuló las listas de espera de manera irregular».

Por su parte, Más Madrid en esta Proposición de Ley de Gestión, Transparencia y Compromiso Presupuestario en Materia de Listas de Espera de la Asistencia Sanitaria proponen cambiar el modelo hacia uno que incorporase todas las etapas, que tendrían un «identificador único» para conocer o auditar todo el recorrido.

El cómputo de esta cuenta arrancaría el mismo día que el profesional realiza la indicación clínica –no cuando se tramite administrativamente la petición– y se incluiría en el registro automáticamente y de forma inmediata –se prohíben bolsas, buzones o registros paralelos–.

Plantea crear un Registro de Demanda Sanitaria en Atención Hospitalaria como «censo oficial» con cuatro componentes: onsultas externas, pruebas diagnósticas y terapéuticas, intervenciones quirúrgicas programadas y tratamientos basados en sesiones terapéuticas.

Asimismo, las reprogramaciones de consultas externas y pruebas, sean por razones organizativas o a petición del paciente, no detendrían ni reducirían el tiempo acumulado –se eliminaría la categoría «espera no estructural»–.

El texto crea un registro específico para tratamientos cuya eficacia depende de la continuidad de las sesiones, como psicoterapia, fisioterapia, rehabilitación, terapia ocupacional o logopedia. Se mediría tanto la espera hasta la primera sesión como los intervalos reales entre sesiones, en relación con la pauta prescrita.

En cuanto a los indicadores pide sustituir el tiempo medio de espera como indicador de referencia y pasar al percentil 50 y 90. Marca que se ublicarían pacientes pendientes, entradas y salidas, demora hasta la atención, demora completa hasta diagnóstico y decisión terapéutica, pacientes sin cita asignada, demora prospectiva y superación de los plazos garantizados.

Además, La Consejería de Sanidad tendría que publicar los datos trimestralmente, con referencia mensual y dentro del mes siguiente a cada trimestre.

En cuanto a la información para el paciente, recibiría notificación de su inclusión y de los cambios que afecten a su situación. En el caso quirúrgico, recibiría información sobre los plazos máximos aplicables, los percentiles 50 y 90 del centro elegido, la demora media prospectiva, la vía para consultar su situación y las opciones de derivación

Los presupuestos de la Comunidad deberían incluir los recursos necesarios para atender la demanda registrada dentro de los plazos garantizados. El cálculo se basaría en las nuevas entradas y en las características de la población protegida, no en el volumen acumulado de pacientes en espera.

Si durante dos trimestres consecutivos aumentan determinados indicadores –como pacientes que superan garantías, más entradas que salidas, demora prospectiva o percentil 90–, la Consejería debería elaborar un plan de choque y promover un refuerzo presupuestario.

CL11