CEOMA señala que su programa ‘DESATAR’ ha logrado que más de 300 centros supriman las sujeciones a pacientes de demencia
MADRID 18 Sep. Agencias –
La Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA) ha destacado que, gracias a su programa ‘DESATAR’, ha logrado que más de 300 residencias supriman las sujeciones físicas y farmacológicas a pacientes de demencia, aunque ha señalado que «aún quedan más de 4.000 centros en el país por adherirse».
Este proyecto, dirigido por el doctor Antonio Burgueño y puesto de relieve con motivo de la celebración, este lunes, 21 de septiembre, del Día Mundial del Alzheimer, busca reconocer a los servicios asistenciales y cuenta con una extensión por la que se las distingue como ‘centros amigables’. El título se asigna al cumplir un listado de 65 estándares de calidad en las residencias de mayores y de pacientes de la enfermedad, el cual es conocido como ‘Desatar 2.0’.
En este sentido, desde CEOMA han explicado que «los profesionales reconocen que las sujeciones provocan hasta una treintena de efectos secundarios negativos para los pacientes, aumentan el riesgo de caídas a consecuencia de la pérdida de la masa muscular y del sentido del equilibrio». «En España, queda aún mucho camino por hacer», pero «es cierto que todas las residencias trabajan por hacer un uso limitado de ellas», han declarado.
«No basta con quitar las sujeciones, sino que el proceso va más allá, tiene que haber un cambio de mentalidad y un cambio en la forma de trabajar», ha señalado Burgueño, quien ha añadido que «aunque otras patologías pueden provocar demencia, entre el 50 y 60 por ciento de todas las demencias guardan relación con la enfermedad del Alzheimer», que «puede llegar a afectar a la memoria, pero no es el único déficit cognitivo que se observa».
«Hoy día, no sabemos prevenir la enfermedad de Alzheimer, pero cada vez se sabe más de prevenir el desarrollo de la demencia, especialmente cuando se desarrolla de forma tardía», ha continuado, tras lo que ha manifestado que «no existe una base científica para relacionar directamente el consumo de la tecnología con el Alzheimer, aunque sí de forma indirecta, en la medida que provocan el sedentarismo, el sobrepeso y otros factores con consecuencias cardiovasculares».
Por último, y tras exponer Burgueño que es necesario «crear un sistema de alertas que parta desde etapas tempranas del desarrollo de la enfermedad», ha expuesto que «es común que las personas mayores acudan al médico de Atención Primaria y a la farmacia con cierta frecuencia, lo que convierte a estos dos puntos asistenciales en parte del sistema de alertas».
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